La ‘banana manchega’: el corredor de municipios que resiste frente a la despoblación de La Mancha

Molinos de viento en la Sierra de los Molinos, en Campo de Criptana (Ciudad Real).

Según la Estadística Continua de Población (ECP) del Instituto Nacional de Estadística (INE), Castilla-La Mancha contaba a 1 de julio de 2026 con 2.169.241 habitantes. En esa misma fecha de 2021 la habitaban 2.050.861 personas, 118.380 personas menos.

Estas cifras denotan una tendencia positiva, pero, si se ahonda en los datos, se observa un fenómeno demográfico que evidencia cómo la población manchega se concentra en una misma zona geográfica, mientras el resto de la comunidad autónoma afronta un grave problema de despoblación: la banana manchega.

La asociación cultural Valor Manchego ha dado a conocer este concepto, una curva que aparece destacada sobre Castilla-La Mancha en los mapas demográficos y cuya alta densidad poblacional se extiende desde Puertollano (Ciudad Real) hasta Almansa (Albacete), pasando por localidades como Alcázar de San Juan, Villarrobledo o capitales de provincia como Ciudad Real o Albacete.

Inspirados en la Blue Banana europea –que comprende el espacio entre el sur de Reino Unido y el norte de Italia, pasando por Bélgica, Países Bajos, Alemania y Suiza–, Valor Manchego decidió poner nombre a este curioso fenómeno con el objetivo de, comentan a infoLibre, “extender el relativo éxito de la banana manchega al resto de La Mancha”.

Acudiendo de nuevo al INE –concretamente a las Cifras oficiales de población de los municipios españoles: Revisión del Padrón Municipal, población a 1 de enero–, se aprecia un aumento de la población entre 2021 y 2025 en municipios como Albacete, Ciudad Real o Alcázar de San Juan. 

Destaca el caso de Almagro (Ciudad Real), con una tendencia demográfica positiva y sostenida en el tiempo: un 5,65% más de habitantes en cinco años, en contraste con la pérdida demográfica que están registrando otras localidades de la provincia, según recordaban el Ayuntamiento del municipio en un comunicado de prensa.

En relación con esta pérdida demográfica, Valor Manchego destaca que “la banana manchega no es ‘la Milla de Oro’. Es cierto que es un oasis en La Mancha, pero está perdiendo población, cada vez más envejecida, y están desapareciendo infraestructuras clave como el ferrocarril”.

“Lo que reivindicamos es que la banana manchega mantenga sus características y se adapte a los nuevos tiempos, y que estos hagan que la gente quiera seguir viviendo allí, pero también que el resto de La Mancha se desarrolle, que sus características hagan que la gente quiera seguir viviendo allí y no marcharse fuera. Eso hace que la cultura viva y se mantenga”, agregan desde la asociación.

El porqué de la banana manchega

María Meco, profesora de Geografía e Historia en una de las ciudades de esta banana, explica a este diario las causas que hacen especial a este territorio, unas razones que define como “diversas” y que “se entrelazan entre sí”.

La primera es el empleo diversificado. En esta extensa área manchega confluyen diferentes sectores laborales: agricultura e industrias agroalimentarias; la pequeña industria –con polígonos industriales punteros como el de Manzanares o Valdepeñas, y aquellos en auge como el de Herencia o Campo de Criptana, todos ellos en la provincia de Ciudad Real–; y un sector servicios consolidado, en el que destacan el funcionariado, la hostelería y el comercio.

Su localización geográfica también ayuda, ya que ejerce de nexo entre Madrid y el Levante o Andalucía: “En esta línea destacan las autovías del sur y la del este (A-3 y A-4), que tienen como nodos a Tomelloso, Manzanares y Puerto Lápice (Ciudad Real)”.

“También sobresale históricamente el ferrocarril. Puertollano y Ciudad Real fueron de las primeras ciudades con AVE del país y Alcázar era un importante nudo ferroviario, lo que asentó población durante todo el siglo XX”, añade Meco.

Por último, la profesora destaca los “buenos y numerosos servicios públicos” como hospitales y centros de formación (campus universitarios, UNED, escuelas de idiomas o academias privadas), además de otros servicios necesarios que facilitan la calidad de vida de las personas mayores.

La pérdida de gente joven, el principal problema

Sin embargo, todas estas virtudes que hacen atractiva a la banana manchega no parecen bastar para retener a la población joven.

Según un informe de CCOO, Castilla-La Mancha ha perdido 36.600 jóvenes de entre 16 y 35 años desde 2002, lo que supone una reducción del 8%. ¿Los principales escollos que les están impidiendo echar raíces en su tierra? La vivienda y el empleo.

Una persona joven puede encontrar trabajo y, aun así, no poder emanciparse. Eso demuestra que el problema no es la falta de voluntad, sino unas condiciones laborales y un precio de la vivienda que hacen imposible construir un proyecto de vida autónomo”, explica Ana Villaseñor, secretaria de Mujeres, Igualdad y Juventud de CCOO C-LM. 

Estas son algunas de las reivindicaciones en las que tanto María Meco como Valor Manchego hacen hincapié para mejorar la situación de La Mancha y extender ese modelo de éxito de la banana al resto de la región.

“Para revitalizar y mantener otras zonas manchegas es necesario ofrecer empleo variado y de calidad para evitar la emigración y fomentar el retorno de los jóvenes que estudian y/o residen fuera de La Mancha y crear vivienda pública, porque la falta de vivienda no es un problema único de las ciudades. En La Mancha hace mucho tiempo que no se realizan grandes promociones, por lo que muchas casas y pisos son antiguos y/o ya están habitados”, lamenta Meco.

“Valor Manchego quiere servir de altavoz a jóvenes que emprenden en La Mancha y reivindican la cultura tradicional manchega, para, a su vez, acabar con los prejuicios que afirman que en las zonas rurales –especialmente las manchegas– se vive peor”, subrayan desde la asociación.

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“Igualmente, apostamos por que los jóvenes puedan regresar a La Mancha después de culminar sus estudios superiores, porque eso es indicativo de que aquí hay empleo especializado, pero a día de hoy esto es una utopía”, agregan.

Para Meco, las claves pasan también por mejorar las comunicaciones, “sobre todo el transporte público, que es casi inexistente en toda La Mancha”. Recuerda además que “capitales de provincia como Toledo y Ciudad Real siguen sin estar conectadas mediante autovía”. Por último, la dotación de servicios, “especialmente sanitarios, educativos y de ocio”, es otra de las necesidades a reclamar para hacer de la región un lugar más atractivo.

“La Mancha es esa siempre llamada tierra de paso... y estamos orgullosos de ello. Pero además, podemos usar este valor para ser eje, puente, nodo y ejemplo para otras tierras. Hay futuro”, concluyen desde Valor Manchego.

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