28A | Elecciones generales

Iglesias, tras reunirse con Sánchez: "Estamos de acuerdo en que vamos a trabajar para ponernos de acuerdo"

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, durante su reunión en el Palacio de la Moncloa con el líder de Podemos Pablo Iglesias.

"Un buen punto de partida" tras el que habrá que mantener una actitud de "prudencia, discreción y tranquilidad" para alcanzar un acuerdo que "llevará tiempo". Ese fue el escueto resumen que realizó este martes el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, de su reunión con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Moncloa, un encuentro que duró más de dos horas y tras el que Iglesias realizó una brevísima comparecencia de unos cinco minutos en la que se mostró muy parco en detalles pero en la que aseguró que Sánchez y él comparten que las "fuerzas progresistas" deben "sumar fuerzas" para "afrontar el futuro de España".

Tras las elecciones, Iglesias ya ha pedido en varias ocasiones "discreción" en lo relativo a las negociaciones con el PSOE, y este martes insistió en la misma idea: "La concreción del diálogo llevará tiempo" y por ello todos los involucrados han de ser "discretos". "Esta primera reunión ha ido muy bien, soy optimista respecto a cómo van a ir las cosas, pero ahora toca prudencia, discreción y tranquilidad", se limitó a señalar. Una valoración que coincide con la que hacen fuentes de la Moncloa, que aseguran que el encuentro ha sido "muy positivo y constructivo".

Buena muestra de este hermetismo fue que Sánchez y el líder de Podemos estuvieron reunidos durante más de dos horas –desde las cinco de la tarde– y que Iglesias apenas utilizó cinco minutos para explicar el contenido de una reunión en la que aseguró que ambos dirigentes coinciden en que es "una demanda social" que lleguen a un "acuerdo". Y esa demanda, sostuvo, se extiende a los partidos nacionalistas e independentistas: "Estamos de acuerdo en que hay que hablar con todos los actores e inaugurar una nueva época en la que el dialogo sustituya a la sobreactuación y en que la expresión multipartidista tenga una traducción en forma de diálogos y no de insultos".

"Si en algo nos hemos puesto de acuerdo es en que vamos a trabajar para ponernos de acuerdo", resumió Iglesias, que dejó claro que "llevará mucho trabajo" forjar este pacto pero se felicitó de que la "voluntad por ambas partes" sea "positiva". Las diferencias, no obstante, no son menores: Podemos lleva semanas insistiendo en que quiere entrar al Gobierno, mientras el PSOE aspira a seguir gobernando en solitario y únicamente con un pacto programático con la formación morada. Pero sobre este punto, también silencio por parte de Iglesias: "Las posiciones son conocidas" y "estos procesos son largos".

En lo que sí se pusieron de acuerdo Sánchez e Iglesias fue en comenzar a negociar la composición de la Mesa del Congreso, el órgano de gobierno de la Cámara Baja que es clave a la hora de desarrollar la actividad parlamentaria –de hecho, su mayoría conservadora en la pasada legislatura sirvió a PP y Ciudadanos para bloquear decenas de proposiciones de ley–. Tanto el secretario general del partido morado como fuentes de la Moncloa confirmaron que las encargadas de pilotar esta negociación serán las números dos de Podemos y el PSOE: Irene Montero y Adriana Lastra, respectivamente.

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