Impuestos a los ricos y a las eléctricas: Podemos redobla la presión sobre el PSOE en fiscalidad de la mano de Corbyn

El el exlíder laborista británico Jeremy Corbyn, la líder de Unidas Podemos, Ione Belarra, y la ministra de Igualdad, Irene Montero.

La nueva batalla de Unidas Podemos se llama fiscalidad. Los morados organizaron este lunes un acto en Madrid que contó con la presencia de dos ministras, Irene Montero (Igualdad), e Ione Belarra (Derechos Sociales), y en el que también participó Jeremy Corbyn, el exlíder del Partido Laborista británico. "Eres un referente para todas las personas de Podemos y para mí especialmente", aseguró la secretaria general del partido. "Estoy muy orgulloso de estar aquí", respondía el aludido.

"Me impresionó mucho el documento que me presentó Podemos sobre el pensamiento que están desarrollando, las ideas de la renta básica universal, las ideas de redistribución de la riqueza y asegurar que todo el mundo tiene una porción justa de la tarta", valoró el británico, apartado de la primera línea de la política desde el año 2019.

El acto, titulado Tax the Rich, es decir, impuestos para los ricos, abordó las propuestas para el reparto equitativo de la riqueza, una de las reivindicaciones históricas de la izquierda. Ese fue también el eje central del evento que protagonizó hace escasas semanas la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, junto al economista francés Thomas Piketty, uno de los referentes de las políticas antiausteridad en la Unión Europea.

La fecha del evento no es casual. La reforma fiscal es uno de los compromisos del Gobierno de coalición, que los morados querían abordar ya el pasado año, pero que desde la parte socialista han ido posponiendo a la espera de las conclusiones de la mesa de expertos. El ministerio de Hacienda ha optado por aguardar hasta 2022 antes de afrontar cualquier cambio de la legislación de impuestos. Los resultados de este equipo de trabajo están previstos para finales del mes de febrero. La reforma, comprometida con Bruselas. entrará en vigor en el primer trimestre de 2023, tal y como se recoge en el componente 28 del Plan de Recuperación.

En Unidas Podemos temen que las propuestas de sus socios sean insuficientes y han presentado su propio decálogo, con el que prevén elevar la recaudación a casi 30.000 millones de euros. La formación ya registró la pasada semana una proposición no de ley para instar al Ejecutivo de coalición a abordar el asunto. Su portavoz en la Cámara Baja, Pablo Echenique, señaló este será uno de los "grandes debates" del segundo tramo de legislatura y advirtió, en alusión al PSOE, de que sería una "oportunidad perdida" no hacer un proyecto "avanzado y ambicioso".

Tanto Belarra como Montero insistieron en que la reforma fiscal debe llegar de la mano del bloque de investidura, actualmente herido tras la votación de la reforma laboral el pasado jueves. "Tenemos que abordar una reforma fiscal que sea ambiciosa, que pueda redistribuir la riqueza y que nos permita llegar a un acuerdo en el Gobierno de coalición, pero también con la mayoría progresista, que es la que nos va a permitir avanzar", aseguró la ministra de Derechos Sociales. "Vamos a caminar para sacar esta reforma adelante", enfatizó la titular de Igualdad. Ambas agradecieron la presencia en el evento de la diputada de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), Marta Rosique, y del senador de EH Bildu Gorka Elejabarrieta.

Fuentes de la formación morada señalan a infoLibre que "quedan muchas leyes pendientes", entre ellas la de vivienda, la de memoria democrática y la derogación de la ley mordaza, que solo pueden salir adelante con sus socios habituales. Por ese motivo creen que se deben "bajar los decibelios" y dejar "los reproches a un lado". Estas valoraciones llegan después de la entrevista de la vicepresidenta Yolanda Díaz, líder de Unidas Podemos en el Gobierno, reprochara a ambas formaciones que "con las cosas del comer no se juega" tras votar en contra de la reforma laboral. "La política no puede ser estar en una campaña electoral permanente", aseguró en el programa Salvados.

Impuestos a las grandes fortunas, a las eléctricas y a las viviendas vacías

El decálogo de la formación, al que ha tenido acceso infoLibre [ver abajo], incluye propuestas novedosas como sustituir el impuesto sobre patrimonio que, en palabras de Belarra, "no está siendo efectivo", por uno a las grandes fortunas. Este gravamen contaría con un mínimo exento de un millón de euros, además de una exención por vivienda habitual de 400.000 euros, no sería bonificable por parte de las Comunidades Autónomas, y se aplicaría en los siguientes tramos: un 2% para los patrimonios netos a partir de un millón de euros, un 2,5% a partir de 10 millones, un 3% a partir de 50 millones y un 3,5% a partir de 100 millones.

"Tener un Estado del bienestar como el de los países del norte de Europa es posible. Pero para que eso sea posible España tiene que tener un sistema tributario y fiscal como el de esos países", señaló Nacho Álvarez, secretario de Estado de Agenda 2030 y responsable económico de Podemos. Álvarez tildó de "anomalía" el caso de España por los "privilegios" de nuestro sistema fiscal a ricos y grandes corporaciones que nos sitúan "entre siete u ocho puntos" por "debajo de la media recaudatoria de los países de nuestro entorno". Los morados proponen dar la vuelta a esa cifra e ingresar más de ochenta mil millones de euros.

La formación también apuesta por una nueva fiscalidad verde en la que las eléctricas son las protagonistas y proponen establecer un incremento de 10 puntos porcentuales en el tipo del impuesto de sociedades de las empresas eléctricas. Este recargo sería temporal y buscaría ayudar a los consumidores en el proceso de transición energética. Los morados calculan que todo el paquete de medidas supondría un incremento en la recaudación de 1.500 millones de euros.

En el documento proponen un impuesto a las viviendas vacías "para facilitar que estas se alquilen" y que servirá para complementar el recargo sobre el Impuesto de Bienes Inmuebles que se recoge en la ley de vivienda. Según reza el texto, "los tipos que se establezcan, deberán ser suficientes como para desincentivar el mantenimiento de viviendas sin uso y atenderán tanto al tiempo de desocupación de la vivienda como al número de viviendas por personas propietarias". Aunque según recogen los morados su propósito no es recaudatorio, "puesto que su finalidad es reducir el número de viviendas vacías", calculan que se podrían recaudar 1.700 millones de euros.

Además, la formación también defiende que es necesaria una reforma del impuesto de sociedades, para garantizar que las grandes corporaciones tengan una tributación mínima del 15% —un 18% para las entidades financieras y empresas de hidrocarburos—, con el que prevén un incremento en la recaudación de 9.000 millones de euros. Y, en segundo lugar, un incremento de dos puntos en la tributación del IRPF para las personas con rentas superiores a 130.000 euros anuales, que se ampliaría a cuatro puntos para la parte que exceda de 300.000 euros, que aportaría 6.000 millones de euros.

Más ayudas a la dependencia, a la educación infantil y a la crianza

El argumento de los morados es que esos ingresos harán falta para no sólo consolidar el gasto social ya desplegado, sino para garantizar presupuestariamente proyectos nuevos como la ley de Diversidad Familiar que prepara la ministra de Derechos Sociales, que entre otras cosas planea poner en marcha una prestación por crianza de hijos para familias en riesgo de pobreza que no cumplan los requisitos para acceder al Ingreso Mínimo Vital y una ampliación de los permisos de maternidad y paternidad a seis meses.

Estos ingresos también servirían para aumentar las ayudas a la dependencia, cubrir la educación infantil de 0 a 3 años de manera gratuita y para reforzar la sanidad pública. En palabras de la ministra de Igualdad esta reforma también está pensada en clave feminista. "Necesitamos una reforma fiscal que libere a las mujeres y que no siga situando sobre sus hombros el peso de aquellas políticas que el Estado no se ha atrevido a hacer", aseguró.

En este sentido, los morados defienden reducir el IVA a los productos de higiene femenina. "Si hay una propuesta que yo creo que es importante es llevar al IVA superreducido, de un 10% hasta al 4%, para todos los productos de higiene femenina y de cuidados, que mayoritariamente se ocupan las mujeres de consumir, por el reparto desigual de las tareas. Esto está llevando a situaciones de pobreza a muchas mujeres. Como mínimo tenemos que llegar a ese compromiso", zanjó. El apartado del IVA es el único en el que la formación prevé reducir la recaudación en 1.200 millones de euros.

Aquí puedes leer el documento con la reforma fiscal que plantea Unidas Podemos:

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Renta, fiscalidad, demografía y bienestar

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