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BATALLA ELECTORAL

El PP cambia de estrategia contra Díaz: de ignorarla a una ofensiva de críticas contra Sumar

La ministra de Trabajo y Economía Social y vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, participa en un acto feminista en Madrid.

Cuando Alberto Núñez Feijóo llegó a Génova 13 estudió con detenimiento cómo había que hacer oposición. Y una de sus decisiones fue que había que acabar con el “le voy a dar un dato” de Yolanda Díaz contra Teodoro García Egea los miércoles en el Congreso. Eso se tradujo en el abandono sistemático de preguntas populares a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo.

Yolanda Díaz es una figura muy correosa para la derecha, no entra en el cliché que se quiere proyectar de comunistas trasnochados. Hasta Macarena Olona ha reconocido que era la miembro del Gobierno más difícil en las sesiones de control. Una política con un alto índice de popularidad y con buena valoración entre los ciudadanos, como se refleja barómetro tras barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Hasta ha reconvertido los motes de la derecha mediática y los ha hecho suyos con pegatinas en el acto de presentación de Sumar con el lema La Fashionaria.

Feijóo pensó al principio en aquel viejo refrán de “no hay mayor desprecio que no hacer aprecio”. Y desplegó sus principales cañones de oposición contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y las ministras de Podemos Ione Belarra e Irene Montero. Caído el mito del desvanecimiento económico, el principal tema para cargar contra la coalición ha sido la reforma de la ley del sólo sí es sí por las rebajas de condenas.

Pero desde la foto de Sumar en el pabellón de Magariños en Madrid el pasado 2 de abril la estrategia del PP respecto a Díaz ha cambiado. Ahora los dirigentes de Génova 13 han puesto su foco también ahí, con palabras duras contra el proyecto y la vicepresidenta segunda. Y nada es casual en política, ya que los populares han visto un filón y tienen objetivos con ello.

El PP intenta desmovilizar a la izquierda con su división

Dirigentes del partido confiesan en privado que se lanzan al cuello de Sumar para remover el avispero de la izquierda de cara al 28M. En el Partido Popular son conscientes de que este ciclo electoral va a ir de bloques y que la división en la izquierda desmoviliza a ese espectro de votantes. Por lo tanto, la ecuación es fácil: más división de la izquierda, menos participación del electorado progresista, más fuerza para la derecha.

Con esa idea se han lanzado todos los dirigentes del partido, empezando por el propio líder. Feijóo subrayó este mismo jueves que el Ejecutivo continúa “enredándose entre sí mismo: el Gobierno sigue discutiendo entre las tres partes que lo conforman”, en alusión al PSOE, Podemos y Sumar. Días antes lanzó además este dardo sobre el proyecto: “Estamos ante la mayor resta de un Gobierno central ocurrida aquí en España”. En otro acto en Sevilla al poco del acto en Magariños lanzó otra crítica directa: “Parece ser la marca de entre 12 y 15 partidos más”. Hasta en Twitter le dedicó palabras: "El Ejecutivo suma una nueva división, suma una nueva confrontación y ya es tripartito".

El especialista contra Sumar estos días se ha convertido el ‘número tres’ del PP, Elías Bendodo, uno de los cerebros políticos de Génova 13 y quien ya utilizó esta estrategia para desgastar a la izquierda con su división durante su etapa como hombre fuerte del Partido Popular andaluz junto a Juanma Moreno. Su aviso a los ciudadanos es que Sumar se trata de un “Podemos dos” y de un “caballo de Troya, que puede tener consecuencias impredecibles”.

Pero Bendodo en su juego estratégico tiene la idea de asociar a Díaz con Podemos pero también con el PSOE en la faceta de que puede robarle votos. “Es la marca blanca de Pedro Sánchez”, ha insistido esta semana. Se trata de erosionar de esta manera al bloque en sus conjunto, porque desde la moción de censura de Vox se vislumbra el tique electoral de Pedro Sánchez y Yolanda Díaz. El propio presidente del Gobierno lleva desde entonces haciendo una defensa cerrada de la coalición y reivindicando la fórmula también para la siguiente legislatura.

Para Bendodo, ese tándem de Sánchez y Díaz supondría “otro Gobierno Frankenstein”, comparándolo con la película La novia de Frankenstein: “Sánchez quiere que pasemos de un Gobierno de pesadilla con Pablo Iglesias a otro con Yolanda Díaz, pero con los mismos personajes y siempre dirigido por él”. 

Críticas a la figura de Díaz y tensión para el 28M

En el PP también hay que fijarse siempre en las palabras de Miguel Tellado, vicesecretario y hombre de la máxima confianza de Alberto Núñez Feijóo, además gallego como Díaz. Se conocen desde hace años. Este dirigente también ha entrado de lleno contra la vicepresidenta segunda, acusando a Sumar de ser “un ejercicio de hipocresía política sin precedentes”: “En realidad debería llamarse Dividir”. 

Tellado se ha volcado además en la crítica de la figura de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo: “Los gallegos conocemos bien a Yolanda Díaz, que cada cuatro años cambia el nombre de su proyecto político para no asumir las consecuencias de su gestión”.

En el Partido Popular están también muy expectantes por la implicación y el tipo de campaña que podría hacer Yolanda Díaz para este 28 de mayo (cuando no se presenta ninguna candidatura propia de Sumar). Algunos barones incluso se frotan las manos ante la posibilidad de que pudiera ir a algún acto en algunas de las comunidades autónomas donde va separada la izquierda (por ejemplo en la Comunidad Valenciana, donde entran en disputa Compromís y Podem, y en Madrid, con la tensión entre Más Madrid y Unidas Podemos).

Clave: la tercera plaza entre Sumar o Vox

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El tirón de Yolanda Díaz de cara, sobre todo, a las generales será clave para el resultado de gobernabilidad. Los dos grandes partidos vivirán una fuerte batalla, pero la guerra se librará principalmente por la tercera plaza entre Sumar y Vox, porque puede suponer los votos necesarios para lograr un escaño en muchas provincias. De hecho, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mostrado su deseo de que vayan juntos Podemos y Sumer: “Deseo que encajen todas las piezas del puzle”.

Los socialistas confían en que no haya división a su izquierda para resistir electoralmente y no tienen miedo a que Díaz les pueda quitar votos de su electorado. En Ferraz creen que se ha visto ya un “efecto positivo” con la presentación de Sumar porque, según sus datos internos, genera movilización entre los progresistas. Los cálculos que deslizan en el cuartel general del puño y de la rosa es que Sumar puede llegar a quitar la mitad de los escaños de Vox (que ahora mismo es la tercera fuerza en el Congreso de los Diputados).

Los populares buscan asimismo debilitar la figura de Díaz intentando asociarla a un proyecto personalista. El portavoz de campaña del Partido Popular, Borja Sémper, se ha esforzado en ello con declaraciones como: “España merece políticos que piensen más que en su propio ombligo”.

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