Unidos Podemos

Los 'presupuestos' de Podemos: dónde crece el gasto, de dónde sale el dinero y qué pasa con el déficit

Pablo Iglesias, junto al secretario de Economía de Podemos, Nacho Álvarez, y el diputado de En Marea Miguel Anxo Fernán Vello.

Después de varios meses en los que Cataluña ha copado la atención mediática, Unidos Podemos busca volver a tomar la iniciativa de los asuntos sociales. Por ello, la coalición presentó este lunes un documento [consúltalo en PDF] en el que, además de analizar la situación económica actual y alertar de la desaceleración de la economía española, propone un total de 15 medidas para comenzar a revertir los recortes sociales efectuados desde el año 2010. La receta de Unidos Podemos pasa por aumentar en 24.550 millones de euros el gasto público, y compensar este incremento con una reforma impositiva y el fin de las políticas de reducción del déficit.

Actualmente, los Presupuestos Generales del Estado de 2017 se encuentran prorrogados por la falta de acuerdo entre el PP, Ciudadanos y el PNV a la hora de aprobar las cuentas de 2018, un desacuerdo que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, achaca a la crisis en Cataluña. No obstante, para Unidos Podemos es "urgente" aprobar los nuevos presupuestos, aunque en una línea diametralmente opuesta a la que han seguido los de los últimos ejercicios. Según el documento presentado por la formación, son cuatro los objetivos a cumplir: "contrarrestar los profundos costes sociales" de los recortes, "resolver los desequilibrios estructurales de nuestro patrón de crecimiento tradicional", afrontar "los retos del cambio climático y la transición energética" y eliminar "las brechas de género".

El análisis económico de Unidos Podemos alerta de que el crecimiento económico en España en los últimos años "se sostiene en elementos demasiado frágiles y dependientes de factores externos", como son "la política expansiva del Banco Central Europeo (BCE) o la bajada de precios del petróleo", así como el auge del turismo en España, que se ha beneficiado de la inestabilidad en el Magreb. "Ahora que estos motores externos pierden fuerza, la incapacidad del Gobierno para ofrecer al país seguridad en el futuro y resolver la crisis territorial está añadiendo más incertidumbre", denuncia Unidos Podemos, que asegura que "la prórroga presupuestaria también contribuye a esta situación, entre otros factores, por la paralización de inversiones públicas", que se encuentran "en su nivel más bajo desde hace cincuenta años" en relación al PIB.

  ¿De dónde sale el dinero?

Tomando como referencia los presupuestos prorrogados de 2017 actualmente en vigor, la propuesta de Unidos Podemos supone un incremento del gasto de 24.550 millones de euros, lo que llevaría a que el gasto público pasara del 40,6% del PIB actual al 42,3%. ¿De dónde sale el dinero para pagar toda esta inversión pública de nuevo cuño? Fundamentalmente de dos sitios: de una reforma fiscal que reportaría a las arcas públicas, según los cálculos de la coalición, casi 11.500 millones de euros, y del resultado del propio incremento del gasto, cuyo efecto expansivo produciría que los ingresos del Estado crecieran otros 3.300 millones de euros. En total, Unidos Podemos asegura poder recaudar un total de 14.805 millones adicionales través de su propuesta.

La reforma impositiva es la herramienta más potente de las que esgrime la formación en su documento a la hora de hacer crecer los ingresos del Estado, que se encuentran –como recuerda el documento en varias ocasiones– ocho puntos porcentuales por debajo de la media europea. Modificando los impuestos, Unidos Podemos calcula poder recaudar 4.745 millones de euros, que procederían del establecimiento de un impuesto sobre las grandes fortunas (1.000 millones), un "recargo" sobre los beneficios de la banca consistente en que el impuesto de sociedades a pagar por las entidades pase del 25% al 35% (otros 1.000 millones), la eliminación de desgravaciones de este impuesto para los grandes grupos empresariales (700 millones), la implantación de un impuesto sobre las transacciones financieras (550 millones) o la supresión de las polémicas sicav (350 millones de euros).

Los principales impuestos directo e indirecto, el IRPF y el IVA, también serían objeto de reforma. En el caso del IRPF, Unidos Podemos propone aumentar el gravamen sobre "los rendimientos del capital mobiliario" para recaudar 600 millones de euros, y afirma poder conseguir otros 170 millones eliminando la posibilidad de conseguir una deducción por invertir en un plan de pensiones privado. Además, la coalición plantea la necesidad de que los suministros básicos (luz, agua y gas) estén gravados con el IVA reducido del 10% en lugar de con el 21% general, mientras la cultura y los "productos de primera necesidad" pasarían a tributar al IVA superreducido del 4%. Ambas reformas supondrían, conjuntamente, una pérdida de 1.625 millones de euros de recaudación para el Estado, calcula Unidos Podemos.

Los impuestos medioambientales también forman parte del proyecto de reforma fiscal de la coalición morada, que afirma que hay margen para subirlos dado que "la recaudación por este tipo de impuestos supone en España el 1,4% del PIB, mientras que la media europea se sitúa en el 2,5%". El documento afirma que por esta vía el Estado recaudaría 1.650 millones de euros más, pero no ofrece detalles sobre qué tributos medioambientales –que gravan, básicamente, la energía, el transporte o la extracción de recursos naturales– se modificarían. La única pista que ofrece Unidos Podemos en este sentido es la denuncia de que el reparto actual de estas cargas impositivas es "ciertamente regresiva", ya que "el 50% de la recaudación proviene de los hogares (a través de la factura de la luz y de los impuestos sobre la gasolina), mientras que la aportación de la industria y las empresas energéticas no alcanza el 20%".

Además de los 4.745 millones que Unidos Podemos calcula que podría ingresar a través de su reforma fiscal, la coalición sostiene que podría incrementar los ingresos de la Seguridad Social en 6.730 millones con respecto a los presupuestos de 2017. ¿Cómo? Fundamentalmente, eliminando los topes que existen ahora mismo a la hora de cotizar por parte de los salarios más altos, una medida que supondría que los trabajadores con sueldos más elevados cotizasen por toda su paga y no, como hasta ahora, solo por los primeros 3.751 euros. Esta medida por sí sola supondría –siempre según las cuentas de Unidos Podemos– una inyección de 7.250 millones a las arcas de la Seguridad Social, a la que se sumaría otra por valor de 1.700 millones procedente de la "eliminación de las bonificaciones". La coalición también propone que la cuota que paguen mensualmente los autónomos sea variable en función de sus ingresos, algo que haría perder a la Seguridad Social 2.200 millones en 2018.

  ¿Dónde crece el gasto?

Del incremento de 24.550 millones en el gasto público para este año que Unidos Podemos promueve en su modelo con respecto a los PGE de 2017, 20.000 millones se destinarían a las 15 principales medidas: 6.000 millones serían para políticas sociales, 6.950 estarían destinados a la "igualdad de género" y el "cierre de la brecha salarial" y la mayoría, 7.050, serían para iniciar el proceso de "modernización económica y cambio productivo". Según los cálculos del documento, el impulso que generaría esta inversión "permitiría garantizar una tasa de crecimiento del PIB del 3,5% frente al 2,3% previsto por el Gobierno", lo que "haría posible un incremento del empleo del 3,2%".

La más gravosa de estas 15 medidas sería el "plan de renta garantizada", es decir, el establecimiento de una ayuda para familias con necesidades. El secretario de Economía de Podemos, Nacho Álvarez, explicó este lunes que la propuesta del partido tiene como objetivo que en el plazo de una legislatura no existan familias por debajo del umbral de la pobreza en España, pero admitió que, con los 3.100 millones propuestos para 2018, únicamente se podría alcanzar a las familias más vulnerables: las que están bajo el umbral de la pobreza y además tienen "hijos y dependientes a su cargo", según señala el documento. Esta ayuda estaría pensada para complementar los ingresos existentes en el hogar y se iría retirando gradualmente "a medida que se encuentre empleo y los hogares vayan aumentando los ingresos".

Otros 3.000 millones de euros servirían, según la propuesta, para financiar la gratuidad de la enseñanza de 0 a 3 años en un plazo de dos ejercicios presupuestarios. "Este acceso universal se garantizaría mediante subvenciones a las familias que ya llevan a sus pequeños a centros educativos, y mediante el desarrollo de una amplia red de escuelas públicas infantiles", apunta Unidos Podemos, que también propone ofrecer gratuitamente el material escolar a los alumnos que cursen enseñanzas medias, para lo que se destinarían 950 millones de euros.

Asimismo, el documento plantea la necesidad de financiar con 2.500 millones la prestación de ayudas para los 320.000 dependientes que tienen reconocido el derecho, pero que hoy en día no reciben ninguna prestación. Otros 2.200 millones se emplearían en subir las pensiones en función del IPC para evitar la pérdida de poder adquisitivo, y 400 millones más irían destinados a la "igualación progresiva de los permisos de paternidad y maternidad". Ambos serían intransferibles y durante la baja se cobraría el 100% del sueldo.

En materia de empleo, Unidos Podemos propone gastar 1.900 millones de euros más: 800 para un "plan de choque para acabar con el empleo precario en las administraciones públicas" y para contratar a 20.000 nuevos empleados públicos, y otros 1.100 destinados a poner en marcha un "plan de empleo para la juventud", del que no se ofrecen más detalles. Asimismo, la propuesta contempla destinar 700 millones de euros para ayudas a la vivienda y plantea la necesidad de poner en alquiler "hasta 120.000 viviendas" propiedad de las personas que tengan diez o más viviendas en propiedad y que "lleven al menos dos años cerradas".

1.100 millones más serían necesarios, según los cálculos de Unidos Podemos, para poner en marcha un "plan de rescate de la ciencia y la I+D+i" del que no se ofrecen más detalles. En la misma línea, la coalición promovería invertir 1.240 millones para la "digitalización de la economía", lo que supondría gastar en infraestructuras y en implantar "procesos digitales avanzados en las empresas, las Administraciones y los hogares". Una cantidad similar (1.050 millones) destinaría Unidos Podemos a las medidas aprobadas hace unos meses en el pacto de Estado contra la violencia machista, lo que supondría quintuplicar la dotación actual.

El documento también incluye tres planes de desarrollo, el más importante de los cuáles es el "plan nacional de eficiencia energética", que estaría dotado con 1.300 millones de euros y que consistiría en ofrecer ayudas para la rehabilitación de viviendas de cara a hacerlas más eficientes en lo referente al consumo energético. Igualmente, se establecería un programa de ayudas por valor de 310 millones de euros para la compra de coches eléctricos o híbridos, y se iniciaría un tercer programa –dotado con 250 millones– de "apoyo al desarrollo rural y al modelo de agricultura, ganadería y pesca social y sostenible".

  ¿Qué pasa con el déficit?

Si se aumenta el gasto en más de 24.500 millones de euros y los ingresos únicamente crecen 14.800 millones, el resultado es obvio: el déficit público se incrementaría. En su propuesta, Unidos Podemos asume este efecto y admite que, con su programa, España no podría cumplir con el objetivo del 2,2% de déficit pactado con la Unión Europea (UE) para 2018. Pero la coalición sostiene que eso, más que un problema, es un signo de que se dejarían atrás las políticas de austeridad y, además, asegura que España no podría ser reprendida por la UE porque situaría su déficit dentro del rango permitido por Bruselas, que deja que los países miembros tengan un desequilibrio de hasta tres puntos entre sus ingresos y sus gastos.

"Los objetivos de 'déficit excesivo' impuestos por Bruselas son contraproducentes e ineficientes desde el punto de vista macroeconómico, ya que han prolongado la recesión y han contribuido a incrementar las  desigualdades. Además, una vez que dichos objetivos han sido alcanzados, una nueva reducción del déficit es innecesaria e incompatible con los objetivos de las políticas públicas que deberían centrar nuestro esfuerzo", asegura Unidos Podemos en su propuesta económica.

Según sus cálculos, en lugar de alcanzar un déficit del 2,2% en 2018, las medidas planteadas harían que la cifra se quedase en un 3%. El Estado central podría tener un desequilibrio en sus cuentas de hasta 1,35 puntos porcentuales –el escenario actual es de un máximo del 0,7% este año–, mientras las comunidades podrían mantener un déficit del 0,7% –en lugar del 0,4% proyectado– y el de los ayuntamientos podría ser del 0,05%, en lugar del equilibrio presupuestario al que están obligados ahora, para lo cual, no obstante, habría que reformar la Ley de Estabilidad Presupuestaria. El único déficit que se reduciría, según los cálculos de Unidos Podemos, es el de la Seguridad Social, que pasaría del 1,1% proyectado para 2018 al 0,9%.

Estado y Seguridad Social incumplieron sus objetivos de déficit en 2017, frente a comunidades y ayuntamientos

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