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El divorcio de las derechas reconfigura el tablero y pone a prueba las políticas del PP

La crisis del coronavirus

Sánchez corteja a CEOE para obligar al PP a sentarse a negociar el pacto de reconstrucción económica

El presidente Sánchez, el vicepresidente Iglesias y la ministra Díaz conversan con los líderes sindicales y empresariales en el acto de la firma de la subida del SMI el pasado enero.

La tibieza con la que casi todos los partidos, especialmente el PP —Vox directamente se ha mostrado en contra—, están ventilando su idea de negociar un gran pacto de reconstrucción de la economía y los derechos sociales no ha hecho mella en la voluntad del presidente del Gobierno de intentarlo hasta el final. Y en su estrategia para vencer la resistencia del líder conservador, Pablo Casado, Pedro Sánchez trata de cerrar la disposición de la patronal, CEOE y Cepyme, a negociar una salida consensuada de la profunda crisis económica que ha traído consigo la propagación sin control del covid-19 en todo el mundo. Si los empresarios se sientan a la mesa, igual que los sindicatos y otros actores esenciales como las Comunidades Autónomas, en Moncloa dan por segura la participación de Ciudadanos y creen que el PP no tendrá más remedio que hacer lo mismo.

El presidente quiere jugar a fondo esta carta. Los datos que tiene Moncloa sobre la dureza de la crisis y sus consecuencias para el tejido productivo y el empleo son muy alarmantes. Hasta el punto de que se han convencido de que la única salida posible pasa por “repartir el coste” de lo que viene y eso significa, según las fuentes consultadas por infoLibre, no sólo el concurso de todos —partidos, sindicatos, empresarios, comunidades— sino poner encima de la mesa todas las variables en juego, incluidas las pensiones y la seguridad social. La arquitectura económica del país está en juego.

El Gobierno dio por hecho este lunes que Casado aceptará al menos un primer contacto para explorar la posibilidad de ese gran acuerdo, al que Sánchez se refiere a menudo con el nombre de nuevos pactos de la Moncloa en referencia a los que se firmaron en 1977 para evitar que la crisis económica socavara las bases de la entonces incipiente democracia española. El PP, sin embargo, a cuyos dirigentes no gusta nada esa denominación, sostiene que “no hay ninguna decisión tomada” a la espera de que Sánchez llame a Casado y le explique cuál es su plan. “Lleva 10 días sin llamar”, lamentaron fuentes de la dirección nacional del partido.

El propio Casado minimizó la necesidad de un acuerdo de reconstrucción subrayando que España está en “plena guerra” contra el coronavirus y exigiendo a Sánchez que deje de “entretener su tiempo” con los llamados nuevos pactos de la Moncloa. Ahora hay que “pelear en esta pandemia por los temas urgentes”, como proporcionar material sanitario y mascarillas a los trabajadores que vuelven al trabajo.

Para empujar al PP, el Gobierno está apelando al patriotismo. En horas graves como ésta “el único patriotismo que existe es arrimar el hombro”, enfatizó este lunes el ministro José Luis Ábalos desde la Moncloa.

Moncloa quiere proteger los contactos de la prensa y este lunes rehuyó precisar cuándo y cómo tendrán lugar. El propio Ábalos los situó a lo largo de la semana y dio a entender que no tendrían lugar hasta el jueves, una vez superados el Consejo de Ministros y la sesión de control en el Congreso del próximo miércoles, un espacio de debate que tradicionalmente ahonda en el abismo que separa al Gobierno de la oposición.

Viene una “crisis económica sin precedentes” y hace falta un gran acuerdo que ya es una “demanda ciudadana incuestionable ante la que ningún responsable político puede permanecer indiferente”, remarcó Ábalos. “Si los partidos no están para acordar la reconstrucción del país, los españoles tienen perfecto derecho a preguntarse para qué están si no”. Los españoles “no van a entender” que quienes hacían llamamientos a la unidad del constitucionalista hace tres meses —en referencia al PP y a Ciudadanos— “se desmarquen o pongan trabas” ahora a un “gran acuerdo de reconstrucción social y económica” del país y que debe incluir, enumeró, medidas para impulsar la reindustrialización, un pacto por el empleo y el fortalecimiento de la sanidad y la educación públicas. “Los españoles necesitan esperanza y sus representantes públicos debemos darles motivos para que no la pierdan”.

Respaldo de Unidas Podemos

Sánchez cuenta en este objetivo con el respaldo de Unidas Podemos, si bien la formación de Pablo Iglesias es todavía escéptica en relación con sus posibilidades de éxito. El presidente está coordinando su estrategia con el vicepresidente segundo para, según fuentes de la formación morada, contribuir a que el pacto salga adelante. Unidas Podemos está de acuerdo en intentarlo, pero pone dos condiciones para alcanzarlo: la defensa de lo público y el refuerzo de los derechos sociales consagrados por la Constitución, que Iglesias cita a menudo como soporte esencial de sus políticas.

El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, uno de los socios clave de la mayoría que dio a Sánchez la investidura el pasado enero, advirtió este lunes, en una entrevista en Radio Nacional, que “en estos momentos juegos políticos con la que está cayendo ahora no toca, ni muchísimo menos”. “Cuando salgamos de esto ya veremos cómo están las cosas, cómo está el propio Gobierno internamente, cuál es el posicionamiento de unos y otros partidos políticos y cómo estamos”.

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En su opinión, hablar de “grandes pactos” es, de momento, especular. “La clave es el próximo presupuesto, y si el próximo presupuesto no sale, eso nos aboca muy probablemente a una crisis gubernamental, y, probablemente, a elecciones". Y ese “no sería el escenario más ideal”.

El PNV tampoco ha recibido una llamada de Sánchez para hablar de ese acuerdo. “No sé si se va a hacer esta semana, qué día se van a hacer, cómo van a ser, no tengo ni la menor idea, y ya estamos en esa semana que supuestamente se iban a hacer”, indicó.

La portavoz del Govern y consellera de la Presidencia, Meritxell Budó, no rechazó a priori participar. “Cuando nos expliquen para qué quieres estos pactos, qué finalidad tiene y cómo los puedan abordar, podremos saber si estamos o no estamos”, declaró.

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