Sanidad rechaza confinar a migrantes en Ceuta y reúne a las comunidades para reforzar el envío de vacunas
El Ministerio de Sanidad reúne este lunes de forma extraordinaria a las comunidades autónomas para acordar el envío de vacunas a Ceuta ante la situación sanitaria derivada de la llegada de miles de migrantes desde finales de julio. La convocatoria se produce después de que la ministra, Mónica García, rechazara la propuesta del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, de estudiar el confinamiento de personas portadoras de enfermedades infectocontagiosas.
La Comisión de Salud Pública se reunirá por vía telemática a partir de las 12.00 horas para activar el mecanismo de solidaridad entre comunidades y facilitar el suministro de vacunas. Entre las más demandadas figuran las de la triple vírica, varicela, poliomielitis, tétanos y difteria.
El director general de Salud Pública, Pedro Gullón, ha justificado la convocatoria extraordinaria en la necesidad de abordar “lo antes posible” el suministro. Además, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, se desplazará de nuevo este lunes a Ceuta para analizar sobre el terreno una situación marcada por la presión asistencial y por las discrepancias entre el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) y los profesionales.
Su visita se produce apenas una semana después del desplazamiento de Mónica García a la ciudad autónoma. Entonces, la ministra negó que se hubiera producido un “colapso sanitario”, aunque reconoció que servicios como Urgencias, Medicina Interna y Atención Primaria se encontraban especialmente tensionados.
García rechaza el confinamiento planteado por Feijóo
La nueva reunión sanitaria llega después de que Feijóo defendiera este domingo, en una entrevista con Europa Press, que el Gobierno debería estudiar “un confinamiento de los portadores de enfermedades infectocontagiosas por razones de salud pública”.
García respondió horas después que una medida de este tipo sería “injustificada y totalmente desmesurada”. En un mensaje publicado en X, recordó que los confinamientos por motivos sanitarios deben guardar relación con el mecanismo de transmisión de la enfermedad que se pretende controlar y advirtió de que, en este caso, una medida de ese tipo podría resultar “más dañina que beneficiosa”.
La ministra recordó además que las competencias de salud pública corresponden al Gobierno de Ceuta y repasó la situación de las principales enfermedades citadas por el líder del PP.
En el caso de la tuberculosis, García señaló que existen tres casos confirmados: uno de los afectados ya estaba en tratamiento y no era contagioso, otro presenta una tuberculosis cerebral, que tampoco se transmite por vía respiratoria, y una tercera persona estaba siendo sometida a diagnóstico y ha iniciado tratamiento.
Sanidad había informado previamente de 18 menores con una prueba de Mantoux positiva y dos casos confirmados de tuberculosis. Un resultado positivo en esta prueba indica contacto o infección por la bacteria, pero no implica necesariamente la existencia de una tuberculosis activa y contagiosa.
Sobre la varicela, García aseguró que se habían detectado tres casos sospechosos, ninguno de ellos relacionado con la población migrante. También recordó que la enfermedad no está erradicada en España y sigue produciendo casos de manera ocasional.
Respecto a la sarna, la ministra señaló que los afectados no precisan ingreso hospitalario ni confinamiento y recordó que la escabiosis tiene una presencia significativa en el conjunto del país. Entre 2021 y 2023 se detectaron 1.529 brotes con 11.301 casos en España, según un estudio publicado en 2025 en Eurosurveillance.
García también corrigió las cifras mencionadas por Feijóo sobre los problemas gastrointestinales. Frente a los alrededor de 450 casos a los que había aludido el dirigente popular, la ministra aseguró que el Servicio de Medicina Preventiva del Hospital de Ceuta había estudiado 55 casos de probable infección por E. coli enteroinvasiva. Según Sanidad, el brote está ya controlado y se relaciona especialmente con el consumo de agua no apta para consumo humano.
Por ello, García defendió que la prioridad pasa por garantizar alojamiento, agua potable, alimentos y unas condiciones adecuadas de higiene y saneamiento. Con estas medidas, aseguró, podrían controlarse “la grandísima mayoría” de los factores que favorecen la aparición de brotes.
5.801 asistencias vinculadas a la crisis
La situación sanitaria de Ceuta se ha convertido, entretanto, en motivo de enfrentamiento entre la Administración y los trabajadores sanitarios. Mientras Sanidad sostiene que la actividad ordinaria no se ha visto alterada de manera generalizada, el Colegio de Médicos, los sindicatos y distintas organizaciones profesionales alertan de que la llegada masiva de migrantes ha llevado al límite a unas plantillas que ya arrastraban problemas estructurales.
Entre el 31 de julio y el 14 de agosto, Ingesa contabilizó 5.801 asistencias vinculadas a la crisis, a las que se sumaron más de 2.500 atenciones realizadas por el dispositivo de Cruz Roja instalado en la playa del Trampolín.
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El momento de mayor presión se registró el 31 de julio, con 1.149 asistencias en una sola jornada. Posteriormente, la actividad se estabilizó en torno a las 330 atenciones diarias.
A los problemas asistenciales se han sumado patologías vinculadas fundamentalmente a las condiciones de hacinamiento y falta de higiene en las que permanecen algunas de las personas llegadas a la ciudad. Además de los casos de tuberculosis y gastroenteritis, los profesionales han advertido de consultas por sarna e impétigo.
La Sociedad Española de Epidemiología ha insistido, no obstante, en que estos problemas sanitarios no deben atribuirse a la migración en sí misma, sino principalmente a las condiciones de hacinamiento, insalubridad y falta de recursos. El Gobierno trata ahora de reforzar la respuesta con el envío de vacunas y una nueva visita del secretario de Estado a Ceuta.