EL FUTURO DE LA LEGISLATURA

El temor de la derecha a una izquierda movilizada activa una ofensiva de PP y Vox contra Rufián

Gabriel Rufián (ERC), en el Congreso.

Gabriel Rufián (ERC) es el nombre que más se repite estos días. Se ha convertido en el catalizador de la sensación de que las izquierdas deben despertar y buscar fórmulas para frenar el avance de las derechas durante este ciclo electoral. El PP y Vox han tardado apenas horas en ponerlo en la diana de sus críticas.

Las derechas son conscientes de que una izquierda fragmentada les beneficia en los comicios. Además, la estrategia del PP pasa siempre por pinchar entre los socios del Gobierno y vender el supuesto caos de la división. Siempre también con la táctica de desgastar a figuras que pueden movilizar al electorado progresista, como ha sucedido estos meses con la sucesión de campañas agresivas contra José Luis Rodríguez Zapatero, que fue clave en la campaña del 23J.

El expresidente se ha convertido en objetivo de diferentes ataques por parte de las derechas mediáticas, el Partido Popular y Vox, que buscan erosionar su figura; especialmente desde la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. De hecho, sobre él tratan ahora de proyectar incluso una imagen delictiva, con Nuevas Generaciones haciendo montajes en los que se le ve encarcelado y al jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, poniendo tuits con la expresión “pa’lante”.

Esta campaña incluyó la presentación de una querella del grupo ultracatólico Hazte Oír contra el expresidente del Gobierno acusándolo de participar en una trama de narcotráfico y blanqueo gracias a sus supuestos vínculos con Venezuela. El magistrado Antonio Piña ha dado carpetazo a la causa reprochado a la organización que su denuncia no se basa ni en un solo dato.

En la última legislatura, esta estrategia de la derecha se ha convertido en habitual, empezando por el propio presidente del Gobierno. Y en las últimas semanas se ha visto también respecto a la candidata del PSOE en las elecciones de Aragón, Pilar Alegría, a la que se sigue vinculando, sin ningún tipo de pruebas, en supuestas fiestas de José Luis Ábalos en el parador de Teruel. La exministra de Educación lamentó que esta ofensiva, como denuncian muchos de los dirigentes de la izquierda, busca “deshumanizar” a los políticos progresistas.

Líderes referentes como Pablo Iglesias e Irene Montero, de Podemos, han sufrido también estos ataques en primera persona. Y el foco recientemente ha estado también en el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, al que se le ha acusado durante meses de haber participado en fiestas con prostitutas en un piso en Madrid y de haber cobrado mordidas, extremos que han quedado desacreditados en la investigación judicial. Nadie, como ha denunciado, le ha pedido perdón por las acusaciones y siempre ha visto detrás una estrategia para tratar de tumbarlo políticamente, por las afectaciones que tendría tanto para el Gobierno de Pedro Sánchez como para el PSOE de Canarias, que fue la primera fuerza en las pasadas autonómicas.

Los ataques del PP y de Vox

El acto de Rufián y de Emilio Delgado (Más Madrid), adelantado por infoLibre, convocado para el próximo día 18 en Madrid, no tiene una intención orgánica, sino que persigue, a título personal, contribuir a la búsqueda de espacios de acción de los progresistas en un momento en el que la abstención y el desencanto en estos sectores es imperante. A pesar que las direcciones de ERC, EH Bildu y BNG descartan cualquier candidatura que no incorpore sus siglas, este evento sí está despertando ilusión entre muchos ciudadanos de todo el país.

La derecha ya se mueve para tratar de tumbar la imagen de Rufián utilizando a sus principales altavoces. Durante la comparecencia en el Congreso del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para informar sobre el accidente de tren en Adamuz (Córdoba), el líder popular, Alberto Núñez Feijóo, quiso dejar este mensaje para menospreciar al político progresista: “Señores de ERC, la nueva esperanza de la izquierda española. Señor Rufián, enhorabuena. Yo tampoco voy a hurgar en su proyecto españolista porque igual dura menos que la república catalana. Pero allá usted”.

También la portavoz del PP, Ester Muñoz, puso esta semana sus ojos en el portavoz de ERC en el Congreso, dejando estas consideraciones en la Cámara Baja: “Rufián ha anunciado que iba a hacer una gira y le han dicho ya que no. Este era el mirlo blanco de la progresía… En mi tierra dirían que ha quedado como Cagancho en Almagro”.

Además, en la sesión plenaria de este miércoles en la Cámara Baja también se lanzó contra el diputado catalán el líder de Vox, Santiago Abascal: “Rufián era uno que se iba y se ha quedado. Y ya huele a naftalina en este Congreso. Era uno que iba a separar España y ahora quiere unirla. Era uno que ahora quiere unir a la izquierda, pero que parece que la está dividiendo más. Vaya lince y vaya salvavidas”. “De repente al señor Rufián no le preocupan los Rodalies, sino que le preocupa salvar a Pedro Sánchez”.

"O hablamos entre nosotros o nos vamos al carajo"

Rufián, en el ojo del huracán informativo, volvió a defender en el Congreso durante toda la jornada su idea abrir un espacio para la unidad de las izquierdas: "Soy catalán, independentista y republicano. Cataluña vota diferente (...), pero quien crea que el fascismo se va a frenar en tu frontera, se equivoca, se equivoca mucho". “O hablamos entre nosotros o nos vamos al carajo”, remarcó.

“Lo único que hago es verbalizar algo que está en la calle. La gente normal tiene miedo ante lo que viene, que no es lo de siempre. Son salvajes que van a ilegalizar, que van a cerrar programas. Si me quemo en esto, bien quemado estoy. Me da igual”. señaló durante una entrevista en TVE, donde añadió: “Se está hablando de la izquierda. Y, oye, alguno se referirá a ello como si fuera una telenovela, pero a mí me gusta que la izquierda hable de lo que se tiene que hacer”.

Con este mensaje también: “Respeto mucho a Podemos, Siempre me ha parecido una fuerza política que ha sido, que es y que será imprescindible. Dicho esto, ya lo dije el primer día: debe ser un espacio liderado por primera vez por formaciones políticas soberanistas, no desde un despacho en una universidad de Madrid”.

Díaz, sobre la iniciativa de Rufián: "Bienvenida sea"

La agitación en la izquierda es total en estos momentos desde el movimiento de Rufián, que coincide también con la presentación el próximo día 21 de una precoalición electoral por parte de Izquierda Unida, Más Madrid, los comunes y Movimiento Sumar, que llevan meses trabajando discretamente a favor de esta alianza.

Y la iniciativa de Rufián también ha sido valorada por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, cuyo futuro político está en el aire en estos momentos. Sus palabras han sido para alentar al espacio a moverse y a dejar a un lado el debate fratricida de los nombres en las listas.

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La ministra de Trabajo dejó estas palabras en los pasillos del Congreso: “Hay que tener claro lo que está pasando en el país y hablar de personas, marcas y elementos que están fuera de la sociedad española creo que es un tremendo error. No va de eso. Va de ganar el país y de que la gente necesita esperanza y fuerza para darles razones para poder cambiar su vida. Dicho esto, todo lo que sirva para ensanchar la esperanza, bienvenido sea. Va de movilizar, no de hablar de nosotros mismos. Y todo lo que sume: el acto del 18 y el del 21, bienvenido sea”.

También ha dado la bienvenida a estos movimientos en la izquierda el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, el mejor valorado en la encuesta del CIS dentro del espacio de Sumar, pero que descarta encabezar una papeleta en las generales. Su mensaje fue en la misma dirección: "Se hará bien, se hará con tiempo y tendremos la mejor candidatura posible, la izquierda va a estar a la altura".

Desde Podemos, Ione Belarra contestó al portavoz de ERC: "Creo que es muy importante el respeto entre organizaciones. Le tengo un enorme respeto a Rufián. También a su organización, que ha dicho que no respalda este movimiento. Yo quiero ser muy prudente, pero hablar así de Podemos es lo que nos dice la derecha. Es una falta de respeto, se lo digo con cariño a Gabriel. Y le pediría respeto por mi organización y por las miles de personas que participan en la asamblea ciudadana".

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