Balas sobre Moncloa

Javier Herrera-Navarro

Resulta cuando menos sorprendente a cualquier ciudadano avisado y al tanto de la actualidad política, que un mismo jefe de la UCO, el teniente coronel Balas (qué nombrecito!), se encuentre dirigiendo las pesquisas policiales del caso del fiscal general del Estado, del caso contra el hermano de Pedro Sánchez y, ahora también, de la investigación contra Leire Díez. Luego se extrañan los jueces de que los ciudadanos normales y corrientes no creamos en la imparcialidad de la justicia...

Pero el caso de Balas es también sintomático de una forma de proceder que pervierte esa justicia y arroja muchas dudas sobre la corrección y las garantías procesales de las causas judiciales en las que están implicados nuestro Gobierno y nuestro presidente. Me refiero a las declaraciones de Balas en sede judicial. La investigación de cualquier mandato judicial debe ceñirse a recopilar datos, indicios y pruebas para que después sea el juez quien dictamine, en base a lo investigado por la policía (en este caso la Guardia Civil), la culpabilidad o inocencia de los acusados.

El teniente coronel Balas se encuentre dirigiendo las pesquisas policiales del caso del fiscal general del Estado, del caso contra el hermano de Pedro Sánchez y, ahora también, de la investigación contra Leire Díez

Pues bien, Balas, ya sea contra el Fiscal General del Estado (FGE) o contra David Sánchez, en vez de informar sobre lo que ha recopilado, se ha dedicado a inferir y a construir relatos, a contar historias sobre lo que ha investigado, condicionando de hecho la labor del juez en un sentido u otro. Se dirá que después el juez le hará o no caso. La cuestión es que, habitualmente, el juez se dedica a corroborar sin matices lo investigado por Balas (pues raras veces el juez suele contradecir al policía), por lo que, a la hora de la verdad, quien imparte justicia es el policía y no el juez. Balas no puede interpretar los datos, los indicios o las pruebas y, sin embargo, cuando escuchamos sus declaraciones en los dos primeros casos (el del FGE y el de este miércoles en Badajoz) comprobamos que no hace otra cosa, con lo que está pervirtiendo la acción de la justicia.

Balas fue quien, al ser interrogado en el Tribunal Supremo en la causa contra el FGE, contestó a una pregunta de la defensa que "la UCO jamás había hecho ni hacía investigaciones prospectivas". Respuesta a la que la Sala obsequió con una sonora carcajada...

¿Habrá quien dude de que los ciudadanos normales y corrientes tenemos derecho a afirmar que nos encontramos en un Estado policial y judicial que solo remitirá cuando se haya logrado el objetivo de derribar al Gobierno de Pedro Sánchez?

_________________

Javier Herrera-Navarro es socio de infoLibre.

Javier Herrera-Navarro

Más sobre este tema
stats