EEUU-VENEZUELA
Las incógnitas sobre la captura de Maduro y el futuro de Venezuela
En un golpe que ha conmocionado a la comunidad internacional, Estados Unidos lanzó este sábado una serie de ataques militares contra Venezuela que culminaron con la captura del presidente Nicolás Maduro.
La detención del líder venezolano no solo ha abierto un debate sobre la legalidad de la operación —al no contar con la aprobación del Congreso estadounidense ni ajustarse al derecho internacional—, sino que ha dejado al descubierto un escenario lleno de incógnitas políticas. Mientras Donald Trump asegura que Washington “se hará cargo” del gobierno venezolano hasta una transición “apropiada”, siguen sin aclararse multitud de cuestiones clave.
A continuación, hacemos un repaso a las incógnitas que se han planteado en torno al golpe de Estado y sobre las que todavía no hay respuesta.
Operación Rendición Absoluta
Aún no existen explicaciones concluyentes sobre cómo las fuerzas estadounidenses lograron capturar a Nicolás Maduro en su residencia. Durante la rueda de prensa ofrecida este sábado en Mar -A-Lago (Florida), el presidente Donald Trump reveló algunos detalles clave sobre la llamada operación Resolución Absoluta, aunque apenas ofreció información específica sobre el momento del secuestro.
"Fue la culminación de meses de planificación y ensayos, una operación que, francamente, solo el ejército estadounidense podía llevar a cabo", afirmó Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de EEUU. Según explicó, los servicios de inteligencia trabajaron durante semanas para localizar a Maduro y conocer minuciosamente sus rutinas: “Lo que comía, cómo se vestía e, incluso, cuáles eran sus mascotas”.
Las fuerzas estadounidenses estaban listas desde Navidad y aguardaban únicamente el momento adecuado para asegurar la "sorpresa táctica".
Cuando Trump dio finalmente luz verde a la operación, unas 150 aeronaves despegaron desde una veintena de bases terrestres y navales en el hemisferio occidental, acompañadas por aviones de apoyo y drones operados de forma remota. Su misión principal consistía en neutralizar los sistemas de defensa venezolanos y permitir el avance de los helicópteros hacia el objetivo: Nicolás Maduro.
Las tropas estadounidenses habrían llegado al lugar donde se encontraba el mandatario a las 2:01 de la madrugada (hora de Caracas) y ejecutaron la captura con “velocidad, precisión y disciplina”. Caine atribuyó la eficacia del operativo a los entrenamientos previos de la Fuerza Delta, que habían ensayado la incursión en una réplica exacta de la residencia de los venezolanos.
Sobre la extracción de la pareja venezolana, apenas se han difundido detalles. Trump aseguró que fueron retirados del lugar “en cuestión de segundos” y que el líder venezolano intentó sin éxito refugiarse en una habitación segura. Según la versión oficial estadounidense, Nicolás Maduro y Cilia Flores sencillamente "se rindieron". Sin embargo, durante años se ha dicho que Miraflores era un palacio con niveles de seguridad extraordinarios y el propio Donald Trump habló de que la operación se llevó a cabo en una "fortaleza militar". ¿Cómo fue posible el acceso? ¿Cómo se impidió que el matrimonio presidencial llegara a la zona de seguridad? ¿Cómo se pudo neutralizar a toda la escolta del presidente venezolano? Son preguntas a las que no se ha dado respuesta.
Las versiones cruzadas sobre el paradero y la postura de Delcy Rodríguez
Durante las primeras horas posteriores a los ataques de EEUU, se desconocía por completo el paradero de la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez. Cuatro fuentes vinculadas al entorno gubernamental aseguraron a la agencia Reuters que se encontraba en Moscú, lo que alimentó rumores de una posible fuga.
Sin embargo, Rodríguez reapareció este sábado en Caracas para encabezar una reunión de emergencia del Consejo de Defensa y ofrecer una rueda de prensa. Allí anunció la activación de un decreto de “conmoción externa”, sin detallar las medidas que implica, y aprovechó para negar tajantemente haber abandonado Venezuela rumbo a Rusia.
Durante su intervención, Rodríguez acusó a Estados Unidos de “violar flagrantemente los artículos 1 y 2 de la Carta de las Naciones Unidas”, pese a que Nicolás Maduro “había tendido la mano al pueblo estadounidense para establecer canales de comunicación diplomáticos, políticos e institucionales, basados en el respeto a la legalidad internacional”.
No obstante, desde Florida, Donald Trump sostuvo en su propia rueda de prensa que Delcy Rodríguez se había puesto a disposición de la Casa Blanca. Al ser consultado sobre quién administraría Venezuela, el presidente afirmó que la vicepresidenta chavista había mantenido una larga conversación con Marco Rubio, durante la cual había expresado que haría lo posible “hacer lo posible para que Venezuela vuelva a ser grande”. Aunque "no le queda otra opción", apuntó Trump.
Horas después, Rodríguez realizó una segunda aparición pública para desmentir esa versión y reafirmar una posición de confrontación. “Lo que se le está haciendo a Venezuela es una barbarie”, dijo, antes de subrayar que el país es “un pueblo que no se entrega, no se rinde y jamás va a ser colonia de nadie: ni de antiguos imperios, ni de nuevos, ni de imperios en decadencia”.
Por ahora, la verdadera posición política de Rodríguez frente a Washington permanece tan incierta como su paradero durante la mañana de este sábado.
El sí, pero no, de Trump a Corina Machado
No solo Delcy Rodríguez ha ofrecido versiones contradictorias: Donald Trump también brindó declaraciones opuestas respecto a María Corina Machado, la líder de la oposición venezolana.
A pesar de que Machado ha mostrado un claro apoyo a Estados Unidos y emitió un comunicado celebrando el triunfo de la intervención militar, Trump aclaró que no contará con ella. Al ser preguntado si había estado en contacto con la venezolana, respondió que no, y descartó que pudiera asumir el gobierno de Venezuela: "Creo que sería muy difícil para ella ser la líder. No cuenta con el apoyo ni el respeto dentro del país. Es una mujer muy amable, pero no goza del respeto necesario"
En cambio, apenas unas horas antes había sido preguntado por Fox News si apoyaría a Machado para asumir el poder, y había respondido que tendrían que “analizarlo”.
La justificación de la operación en una decisión judicial
Tras estallar la noticia sobre la intervención militar de Estados Unidos, The New York Times publicó una editorial en la que evidenciaba que "Trump aún no ha ofrecido una explicación coherente de sus acciones en Venezuela"
Por su parte, la fiscal estadounidense Pam Bondi indicó en sus redes sociales este sábado que "Nicolás Maduro ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos".
Sin embargo, la captura y el traslado por la fuerza del presidente de un país constituye una vulneración del principio de prohibición de intervención militar —salvo en casos de autodefensa o con autorización expresa del Consejo de Seguridad— que regula la Carta de las Naciones Unidas. A ello se suma que Trump declaró que Estados Unidos estará “a cargo” de Venezuela mientras se evalúa un cambio de poder en el país, una afirmación que choca con los principios básicos del derecho internacional, que consagran la libre determinación de los pueblos.
Trump ha actuado de manera unilateral, sin contar con el Congreso de Estados Unidos ni con la legalidad internacional, justificando los medios en la amenaza que el contrabando de drogas suponía para su país.
Durante la rueda de prensa en Florida, también destacó el aspecto más controvertido de la operación: el petróleo. El presidente no dedicó tiempo a desmentir que los recursos energéticos fueran uno de sus primordiales intereses: “La industria petrolera venezolana fue creada por Estados Unidos y el régimen nos la robó. Es el robo más grande de nuestra historia. Nunca hicimos nada; nos la robaron como a un bebé. Yo hubiera hecho algo”, declaró durante la conferencia. Asimismo, prometió que las empresas petroleras estadounidenses llegarán a Venezuela para "gastar miles de millones de dólares, arreglar la infraestructura petrolera muy dañada y comenzar a ganar dinero para el país".
"Una transición apropiada"
Caracas en la incertidumbre tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro
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“Durante un periodo de tiempo, las personas que están detrás de mí gobernarán Venezuela”, declaró Donald Trump, en referencia al secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Guerra, Pete Hegseth; el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine; y el director de la CIA, John Ratcliffe. Así lo ha decidido el mandatario estadounidense hasta que, según sus palabras, se produzca una “transición apropiada”.
Según la Real Academia Española, “transición” es la acción y efecto de pasar de un modo de ser o estar a otro distinto, lo que implica un cambio, una mudanza o una transformación. Por otra parte, “apropiada” alude a aquello que es ajustado, conveniente o conforme a determinadas condiciones o necesidades.
Por el momento, Trump tampoco ha resuelto hacia qué nuevo “modo de ser” pretende conducir a Venezuela y conforme a las necesidades de quién se define su transición “apropiada”.