La Mafia Turca de las apuestas ilegales desembarca en España
La detención en Barcelona por una supuesta doble agresión sexual de Fedlan Kılıçaslan ha vuelto a situar el foco sobre un fenómeno que desde hace años preocupa a las autoridades turcas: la expansión internacional de las redes dedicadas presuntamente al negocio de las apuestas ilegales. Allí tienen un gran problema con asesinatos y ajustes de cuentas vinculados a ese negocio que desde Chipre ocupado maneja la Mafia Turca a su antojo.
Para la Fiscalía de Estambul, el caso representa uno de los expedientes más relevantes abiertos contra una estructura que, según sostiene, habría operado durante años a través de empresas, plataformas digitales y sociedades radicadas en varios países europeos. Y, como no podía ser de otra forma, uno de los enclaves preferentes está en España.
Kılıçaslan, de 44 años y natural de Balıkesir, era buscado mediante una notificación roja de Interpol por una investigación abierta en Turquía por presuntos delitos de organización criminal y explotación de apuestas ilegales. Después de estar viviendo en Leópolis (Ucrania) y Varsovia (Polonia) se le localizó en España y se activó inmediatamente el procedimiento de extradición solicitado por Ankara, aunque la decisión final corresponde a la justicia española.
Su arresto coincidió además con otra investigación abierta en Barcelona por una denuncia de presunta agresión sexual, un procedimiento completamente independiente del expediente turco y que continúa bajo instrucción. Hasta el momento, no existe una resolución judicial firme sobre ninguna de las investigaciones abiertas contra él.
Durante la última década, Turquía ha intensificado la persecución de las plataformas de apuestas que operan fuera del sistema autorizado por el Estado. Las autoridades consideran que estas redes no solo generan pérdidas fiscales millonarias, sino que también constituyen una vía para el presunto blanqueo de capitales y la transferencia internacional de fondos.
Las investigaciones de la Fiscalía de Estambul han dado lugar a decenas de operaciones policiales, embargos patrimoniales y solicitudes de cooperación judicial con distintos países europeos. En ese contexto, el nombre de Fedlan Kılıçaslan comenzó a aparecer de forma recurrente en los comunicados oficiales y en la prensa turca.
Según la Fiscalía, el empresario habría desempeñado un papel relevante dentro de una estructura que utilizaba sociedades mercantiles y plataformas tecnológicas para gestionar operaciones relacionadas con apuestas ilegales. Esas acusaciones forman parte del procedimiento judicial actualmente abierto y deberán ser valoradas por los tribunales competentes. También cuenta con empresas legales en España, Polonia y Ucrania.
Una investigación periodística publicada recientemente por NGL.media en colaboración con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), OCCRP, socio de Narcodiario e infoLibre, y varios medios europeos, reconstruye la trayectoria empresarial de Kılıçaslan durante los últimos años.
Según esa investigación, desarrolló actividades empresariales vinculadas al sector del juego en el norte de Chipre antes de expandir su presencia hacia Ucrania, Polonia, Portugal y España. El reportaje sostiene que distintas sociedades relacionadas con el empresario fueron utilizadas para prestar servicios tecnológicos, centros de atención telefónica y actividades de marketing asociadas a plataformas de juego online.
Los autores también documentan inversiones inmobiliarias millonarias en Varsovia y otras ciudades europeas, así como la apertura de diversas sociedades mercantiles. La investigación periodística recoge igualmente la versión de personas vinculadas a esas empresas, algunas de las cuales niegan que Kılıçaslan mantenga actualmente relación con ellas, como suele ser habitual en estos casos en los que todo huele a chamusquina.
Uno de los aspectos más llamativos del caso es la importancia que el norte de Chipre ha adquirido para la industria del juego orientada al mercado turco. Aunque los casinos están prohibidos en Turquía y las apuestas por internet sin autorización también son ilegales, el territorio chipriota controlado por Turquía alberga numerosos complejos hoteleros y casinos que sirven de base para operadores internacionales.
Diversas investigaciones periodísticas han señalado que parte del ecosistema tecnológico y comercial de estas empresas se ha desplazado progresivamente hacia otros países europeos, aprovechando la facilidad para constituir sociedades, contratar personal especializado o gestionar infraestructuras digitales. La investigación internacional publicada este mes sitúa precisamente a Kılıçaslan dentro de ese proceso de expansión empresarial, aunque el propio empresario ha rechazado en distintas ocasiones las acusaciones que lo relacionan con actividades ilícitas.
En el norte de Chipre opera una Mafia Turca más compleja que la que compone la nueva generación (integrada entre otros por los Daltons), más dedicada al narcotráfico, sicariato y el tráfico de armas. El juego ilegal requiere de mejores abogados y de otros profesionales liberales que manejen decenas de sociedades para seguir operando sin problema. En Turquía esto es un negocio que mueve miles de millones y que hace tambalearse muchas veces al Estado.
Asesinado tras acusar a funcionarios y políticos turcos
En 2022 fue asesinado a tiros el 'rey de los casinos' del norte de Chipre, Halil Falyalı, un homicidio que casi hace saltar por los aires la estabilidad del Gobierno de Erdogan. Los ajustes siguieron cuando el 1 de mayo del año pasado fue también ultimado a tiros Cemil Önal en un hotel en La Haya, el hombre que manejaba la contabilidad de Falyalı. Lo quitaron del medio porque meses antes había concedido entrevistas y realizó declaraciones explosivas. En ellas hablaba de la implicación en tramas de blanqueo de capitales de funcionarios y políticos turcos, con el telón de fondo del juego ilegal.
Más allá de la figura de Kılıçaslan, los expertos consideran que el caso refleja la transformación del crimen económico en la era digital. Las organizaciones investigadas ya no dependen exclusivamente de estructuras tradicionales, sino de redes internacionales de empresas, servicios tecnológicos, publicidad digital y movimientos financieros transfronterizos.
La cooperación entre fiscalías, unidades de inteligencia financiera e Interpol se ha convertido en una herramienta imprescindible para seguir el rastro de fondos que pueden atravesar varios países en cuestión de segundos. Precisamente por esa dimensión internacional, las autoridades turcas han convertido las investigaciones sobre apuestas ilegales en una prioridad dentro de su estrategia contra el crimen organizado.
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El futuro judicial de Fedlan Kılıçaslan dependerá de dos procedimientos paralelos. Por un lado, la justicia española deberá resolver las causas abiertas en su territorio. Por otro, los tribunales españoles tendrán que pronunciarse sobre la solicitud de extradición presentada por Turquía, evaluando si concurren los requisitos legales previstos en la legislación española y en los convenios internacionales.
Mientras tanto, la investigación turca continúa abierta y las acusaciones formuladas por la Fiscalía permanecen pendientes de examen judicial. Como en cualquier procedimiento penal, la presunción de inocencia se mantiene hasta que exista una sentencia firme.
El caso ilustra cómo las investigaciones sobre el juego ilegal han dejado de ser un fenómeno exclusivamente nacional para convertirse en un desafío europeo, en el que confluyen tecnología, finanzas y cooperación policial internacional. La evolución del procedimiento judicial determinará si la detención de Kılıçaslan supone únicamente un episodio más dentro de una larga investigación o el inicio del juicio que las autoridades turcas llevan años intentando celebrar.