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Aquí me cierro otra puerta

Ansu Fati y el orgullo de ser español

Publicada el 15/09/2020 a las 06:00

“Fíjate de dónde he salido yo, ¿eh? De Guinea Bisáu. Y pasando por Portugal, por Sevilla, para buscarme la vida. ¿Y ahora estoy en Barcelona y estoy viviendo esto? (…) Yo le digo que disfrute de la vida”. Bori Fati, el padre de Ansu Fati, la estrella emergente del fútbol español, es luminoso en las entrevistas, como en esta en Onda Cero. No se atisba en él un gramo de impostura: es un hombre que vive con pasión que su hijo se vaya a convertir una estrella. Como lo viviríamos cualquiera, claro, pero con una mochila detrás que no tiene casi nadie, al menos en este lado privilegiado del mundo.

Está bien que Ansu sea un símbolo. Saben la historia: hijo de un migrante de Guinea Bisáu a quien Sánchez Gordillo dio una oportunidad en Marinaleda y que resultó ser un genio del fútbol, lo acabó firmando el Barça y ya es el jugador más joven en marcar con la selección española. Es fácil (y lo merece) que su historia se utilice para demostrar que dar oportunidades a la gente que viene de fuera nos enriquece. Es lógico, además, que un tipo de política saque pecho por Fati. Y me parece bien: cada uno que muestre sus aciertos, y permitir a la gente que se deja la vida por llegar aquí tener un futuro mejor es de las mejores cosas que podemos hacer como país. En este caso, lo hizo la izquierda radical, sin más interés que el humano.

El problema, quizá, es que validemos hacer esto por la posibilidad de sacar de la inmigración un jugador que, posiblemente, nos dé muchísimas alegrías a los que somos devotos de la selección y a los que lo son del Barça. No se trata de ayudar porque pueda salir un Ansu. Se trata de hacerlo por justicia, por los derechos humanos, por lo más básico. Y tomarnos cada vida mejorada como un éxito de país, como una monedita en la bolsa de la Marca España. Estar orgullosos de ser españoles por esto.

Colaboro con la Fundación Raíces. Defienden a menores no acompañados de los abusos que sufren en España. Son “los abogados de los menas”, entre otras cosas. Les ayudan, además, a salir adelante. A superar las difíciles condiciones de ser niños y estar solos en un país que no es el suyo, del que salieron porque el futuro en sus casas no existía. A batallar contra un sistema que prefiere criminalizarlos a acompañarlos. Sepan o no jugar al fútbol. Tuvieron peor suerte que Ansu, incluso: sus padres no pudieron venir primero ni encontraron un Sánchez Gordillo que les facilitara una vida digna.

En Raíces cuentan historias de fracasos, claro. De chicos y chicas a los que pierden la pista. Que no acaban bien. Que desaparecen. Pero también éxitos. Muchos. Como el de Mamadou. Huyó de la guerra en Mali. Mataron a sus dos hermanos pequeños. Atravesó África hasta que llegó a España con 15 años. Con la ayuda de Raíces superó todas las increíbles trabas burocráticas y jurídicas que tuvo que sufrir. Hizo cursos de castellano, de taller de mecánico de motos, de ayudante de cocina, de cortador de jamón. Trabaja en un restaurante del programa Cocina Conciencia, que forma a estos chicos para currar en diferentes restaurantes que colaboran con la entidad. Es jefecillo en su trabajo, incluso. Tiene 21 años, vive en un piso de alquiler con otro compañero y posee un futuro.

Su vida me hace profundamente orgulloso de ser español. De pertenecer a un país que tiene a gente que da oportunidades y encauza vidas. No se pueden hacer muchas cosas más grandes.

Iñaki Williams, jugador del Athletic, cuenta que sus padres saltaron la valla de Melilla: “Sería más baja que la de ahora, porque mi madre tiene un culo así y no creo que pudiera”, contó en La Resistencia, riendo. La vida es tan buena a veces que Iñaki puede bromear con una situación tan dura. Me consta, además, que es un chico que se preocupa por los demás. A nadie se le puede pedir, pero ojalá Ansu sea un referente de futuro para los que vivieron su historia y no llegaron a estrellas de nada. Lo haga o no, solo verlo ahí será motivo de orgullo para ellos. Y para mí, claro, como español.

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21 Comentarios
  • pepelu. pepelu. 18/09/20 06:12

    Perdón. Este comentario, debería haberlo enviado para el artículo del Sr. Contreras “No es útil aplicar al PP su misma medicina” por error y no a este.

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  • pepelu. pepelu. 18/09/20 06:00

    Dada la situación en que se encuentra la población de la capital de España con esta pandemia que estamos padeciendo, debido a la nefasta y deplorable gestión del gobierno regional de esta comunidad de Madrid, sinceramente creo que no merecen que el gobierno de este país le saque las castañas del fuego, pero qué se puede hacer ante esta catástrofe?. Lo ideal sería quitarles del medio y cesarles por incompetentes, pero no va a quedar otro remedio.
    Después, a la hora de aprobar los presupuestos generales del estado, Casado tratará de tumbarlos en un alarde de soberbia y cinismo hipócrita, para salvar a los españoles. Antes de solucionarles el problema, debería el pp. comprometerse por escrito a que aprobarán los presupuestos.

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  • infofree infofree 16/09/20 21:15

    Coincido contigo. Esa España me llena de orgullo. La otra me deprime

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  • Genin Genin 16/09/20 15:28

    Que bien te ha salido!! Enhorabuena Kike,

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  • migra migra 16/09/20 15:11

    Las fronteras son para los pobres. Los ricos tienen la manera de sortearlas.

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  • FIngerlady FIngerlady 16/09/20 13:14

    Fantástico. Me pusiste piel de gallina leyéndote. Hoy...te habrás cerrado una puerta pero...abriste nuestras conciencias.

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  • Pernalonga Pernalonga 16/09/20 10:28

    Por una vez, Quique, coincido totalmente.
    Leer este artículo es un chute de alegría mañanera

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  • Ambon Ambon 16/09/20 09:56

    ¿Cuantos de esos que gritan "yo soy español, español" cuando gana la selección, habrían ayudado a Ansu?

    ¿Cuantos de esos que desprecian al emigrante han tenido o tienen un padre o un abuelo emigrante?

    ¿Alguien ha visto rayas en el suelo separando los países cuando viaja en avión?

    Yo debo necesitar halagar mucho mi orgullo, porque lo siento por mi patria chica, por la comunidad donde nací, la comunidad donde nació mi pareja y la comunidad donde vivimos que son 3 distintas, me siento orgulloso de ser español y europeo, sin olvidar nuestra cara B como español y como europeo y me siento orgulloso como ser humano y es evidente que todos y cada uno de esos orgullos tienen también muchas sombras, de las que no reniego porque son imborrables e intento que me sirvan para saber lo que no hay que volver a repetir, una de esas grandes sombras es creerse superior por nacer o vivir en un determinado espacio geográfico, como si cada uno de nosotros hubiera podido elegirlo.

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  • hanfeima hanfeima 16/09/20 01:04

    Que bonito artículo, Quique, un placer leerlo, como siempre...

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  • Coronel Dax Coronel Dax 15/09/20 22:05

    Me parece genial que Quique sea socio de esa ONG que intenta defender a los MENAS. Lo felicito por ello.También me parece digno de elogio que haya habido gente que haya arropado a la familia de Ansu Fati, con mención especial al Sr Cañamero.

    He de confesar, sin embargo, que, a diferencia de Quique, eso no me produce ningún “orgullo de ser español”. No creo que ahí estemos, como comunidad (salvo casos dignos de elogio), dando un ejemplo al mundo. Lo que ha sucedido en España sucede en otros sitios: gente con principios que “pierde su tiempo” (le pegaría más “gana su tiempo”, peo si lo escribo así no se entiende) o su dinero arropando a los inmigrantes. Pero no creo que destaquemos por ser el país más solidario del mundo con los inmigrantes.

    La verdad es que no son muchas las cosas que me enorgullezcan como español, lo que no quiere decir que no me sienta español. Advierto al lector que mi sentimiento patriótico no es muy intenso. Intento, en la medida de lo posible, “racionalizar” un sentimiento que poco tiene que ver con lo racional. Y que es, por eso mismo, manoseado por los políticos más indecentes (Samuel Johnson dixit). A más banderas en un mitin, más desconfío. Me pongo contento si la selección española de fútbol gana, pero eso no me produce ningún “orgullo”. Sí me lo produce si seguimos siendo el país con mayor índice de trasplantes de órganos del mundo. O si tenemos una de las esperanzas de vida mayores del planeta (espero que la covid no lo haya cambiado mucho), a pesar de no ser un país muy rico.

    Como creo que si fuera suizo o luxemburgués no me sentiría orgulloso de pertenecer a uno de los países más ricos de la Tierra, sabiendo con qué métodos esos países han conseguido estar tan bien en el ranquin. Ser de una nacionalidad u otra es una circunstancia que, en principio (salvo que voluntariamente se cambie), no se elige.

    Un saludo.

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    • Ataio Ataio 16/09/20 20:47

      Coincido en sus apreciaciones. Tampoco me vuelven loco las banderas. Aunque tengo debilidad por la republicana.
      En cambio, veo más motivos de orgullo.
      Como donantes de sangre, creo que también ocupamos un lugar destacado.
      En solidaridad internacional, no conozco datos, pero mi impresión es que no somos de los peores.
      Aparte del ( dichoso ) fútbol, hay otros deportes en los que destacamos.
      Nuestra sanidad pública, aunque en horas bajas por acción de la insufrible derecha, está bastante bien valorada.
      La educación, a pesar de las malas posiciones ( de nuevo la derecha ), al parecer aporta buenos profesionales al mundo.
      En el espacio cultural, hay bastantes personajes muy dignos de consideración.
      El flamenco ( expresión viva del mestizaje ) es patrimonio cultural de la humanidad.
      Ya se que habría que redimensionar el turismo y trabajar por otras alternativas. Pero considero una torpeza irse al otro extremo y criminalizar nuestro clima y gastronomía.
      Y sobre todo, a mí me gusta pensar en nuestra plurinacionalidad como algo enriquecedor. Me parece un hecho insólito y admirable la inmersión lingüistica. Anhelo el día en que mediante un sistema federal avanzado y consensuado, esta realidad plurinacional sea motivo de orgullo común y no de enfrentamientos.
      En fin, que a pesar del lastre que sufrimos (que no es poco ), no pierdo la esperanza en un futuro mejor. Como premisa,considero esencial el respeto mutuo y el diálogo.
      Un cordial saludo.

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      • Ataio Ataio 16/09/20 21:02

        ......motivos de orgullo o alegría.

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