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Muros sin Fronteras

Privatizar la solidaridad

Publicada 01/06/2017 a las 06:00 Actualizada 31/05/2017 a las 20:55    
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Vivimos crisis humanitarias en las que están en riesgo la vida de millones de personas desde una frialdad delictiva, como si la tragedia del otro, incluso la provocada por nosotros, no nos afectara: hambrunas en el Sahel, guerras en Siria, Irak, Yemen, Afganistán y Sur Sudán, crisis de los refugiados, cambio climático. La crisis del Primer Mundo, más ética que económica, ha vaciado las partidas presupuestarias dedicadas a socorrer al Tercer Mundo. El recorte en España en ayuda humanitaria es superior al 85% desde 2009. No sólo se pierde capacidad de ayuda, también decencia e imagen.



Estamos a la cola de la OCDE. Solo Polonia y Eslovaquia son peores. Esta es nuestra aportación a un mundo en el que 126,6 millones de personas están en situación de emergencia. La excusa de la crisis ha reducido nuestro compromiso de solidaridad internacional a un 0.12% del PIB, lejísimos de aquel utópico 0,7% aprobado en la trigésimo cuarta Asamblea General (1980). Países tan o más afectados por la misma crisis económica, como Portugal y Grecia, han resistido mejor. El recorte es político.



Esta semana se presentó en Madrid el libro El mapa del mundo de nuestras vidas (Altaïr), del periodista Bru Rovira. Es una crónica periodística de las historias de algunas de las personas que componen Médicos Sin Fronteras, de sus esperanzas e diales al entrar en la organización y de cómo la acumulación de desgracias les lleva desde la utopía más o menos juvenil al pragmatismo.

David Noguera, presidente de MSF, dijo en el mismo acto que su organización no podía cambiar el mundo, ni siquiera podía cambiar las condiciones de una crisis concreta, como la que padece República Centroafricana, un país de poco más de cuatro millones de habitantes. Lo que sí podían hacer, y hacen, es salvar vidas, una forma de cambiar el mundo.



La excusa de la crisis ha llevado a muchos gobiernos a privatizar su responsabilidad, a trasladar a la ONG una labor que cuando menos debería ser conjunta, con la responsabilidad de cada uno según sus recursos políticos, diplomáticos y de dinero.

Son los gobiernos los que pueden modificar la vida de millones de sirios. Son los gobiernos los que tienen la capacidad de dejar de vender armas a países en conflicto y de alimentar carreras armamentísticas regionales en beneficio de unos pocos. Hablo de Arabia Saudí, que acaba de firmar el contrato del siglo con Donald Trump. Son los gobiernos de los principales traficantes de armas que coinciden con los cinco con derecho a veto en el Consejo de Seguridad los que pueden alterar el curso de una guerra.



Noguera sostiene que además de los recortes presupuestarios generalizados y de la renuncia de países más industrializados a mejorar el mundo en el que vivimos, hay otros problemas que se han potenciado durante la llamada crisis de los refugiados sirios. Los principales serían la criminalización del demandante de asilo, al que se considera un terrorista potencial; la apuesta de la seguridad por encima de los derechos humanos (y del derecho de refugio) y las campañas de descrédito contra las ONG, que afecta al número de personas dispuesta a realizar donaciones.



Con la excusa de la crisis económica, los gobiernos del Primer Mundo han reducido las ayudas a las emergencias y para el desarrollo. Con la misma lógica se han aprobado recortes en casa: Sanidad, Educación y pensiones. Crece la desigualdad y el número de personas en situación de pobreza. Gobiernos como el español han aprobado leyes represivas como la llamada Mordaza e impulsado a través de la fiscalía y de los jueces amigos procesos desproporcionados contra titiriteros, cantantes, tuiteros y demás chistosos. Estamos ante una regresión en la libertad de expresión que nos lleva a tiempos anteriores a la Transición.

La misma dinámica afecta a migrantes y refugiados porque estamos ante un recorte general de los derechos humanos, de la idea del otro como persona. La llamada guerra contra el terror viola las convenciones de Ginebra sobre el trato de los prisioneros (Guantánamo). Gobiernos como el de EEUU, que debería ser ejemplar, han torturado.

El retroceso es brutal en un tiempo en el que la globalización dinamita algunas las bases de la democracia. Mandan más la nebulosa de los mercados que los gobiernos elegidos en urna. En esta pérdida colectiva de derechos, los que más pierden son los más vulnerables.



Bru Rovira puso de ejemplo de este retroceso el caso de los bombardeos a hospitales en Siria, Yemen y Afganistán, sobre todo. “Si esto hubiera ocurrido en 1992 en Bosnia-Herzegovina hubiese sido un escándalo internacional, y ahora no pasa nada”.

Se refería al ataque estadounidense contra un hospital de MSF en Kunduz. La organización había facilitado las coordenadas para garantizar la seguridad de los pacientes. No sirvió de nada. Pese a ser un crimen de guerra, ningún tribunal lo ha abierto una causa legal. Solo queda el rumor de que en hospital se escondían talibanes.

En nombre de la seguridad todos los delitos pretenden quedar impunes.

Nadie es inocente en este tipo de crímenes de guerra, ni EEUU ni Rusia ni Basar el Asad ni muchas de las guerrillas que pueblan siria. Ni los gobiernos europeos que guardan silencio.

Además de salvar a personas en zonas de guerra, a los que escapan a través del Mediterráneo o a los que padecen hambrunas por periodos de sequía crónicos, como la que afecta al Sahel, deberíamos trabajar sobre las causas de los problemas. Las coaliciones de ONG para campañas concretas, como la prohibición de las minas anti persona o de las bombas de racimo, han funcionado de manera razonable. Hay muchas más causas y ONG.



Quizá deberían promover campañas de concienciación en el Primer Mundo, recordar que la solidaridad que con él sufre es uno de los pilares de la democracia. La solidaridad debería enseñarse en las escuelas y en los medios de comunicación. No es algo que afecte solo a voluntarios de las ONG, nos afecta a todos. Tendríamos una sociedad mas justa, seríamos mejores personas. Pero quizá el negocio de todo esto sea el contrario, cuanta más mierda, más rentabilidad para los depredadores.



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9 Comentarios
  • Bonanzero Bonanzero 04/06/17 00:00

    Muy bueno Sr. Lobo, lo triste es, que estas denuncias caen en saco roto (muy habitual) porque cuando nos miramos ante ese espejo, solo nos vemos a nosotros mismos (puro egoísmo) y si alguna TV. les dedica 30 segundo, cambiamos de canal. (ande yo caliente y ríase la gente) o seguir leyendo el marca.

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  • MScevola MScevola 02/06/17 21:25

    Don Ramón, permítame que alguien (como yo) de su misma quinta, para más señas; que admira su trayectoria profesional: la periodística y la humana: de escritor con alma, se sorprenda que, a estas alturas de la Transición Infinita que vivimos, un Gobierno de mantilla, Valles -más o menos caídos- y Palio -casi teocrático- fuera capaz de solidarizarse con países a los que, por otro lado, no les vende tanto armamento como para justificar sus "ayudas". Como mínimo para el ínclito rambo Morenés y su dilatada trayectoria empresarial de mercader bélico, no debería haber ayuda humanitaria que -como mínimo- no les permita, "recuperar su inversión". Creo que es una utopía pensar que un Gobierno -o lo que sea-, como el del Sr. Rajoy, al que no le importa que, sus propios ciudadanos (súbditos para la Corona borbónica), estén enterrados en las cunetas (a pesar de venir obligado por una Ley de Memoria Histórica), pueda sentirse concernido por unas cuantas guerras ajenas y lejanas. Bastante tienen ya con frenar a la inmigración a pelotazos policiales mientras practican la natación sincronizada en la playa del Tarajal (con el resultado ya conocido de 15 muertos). Es lo que pasa cuando (huyendo del monarca alhuí, íntimo de Felipe "El Preparao" osan entrar en la patria de Millán Astraín y Primo de Rivera (no confundir con el de Ciudadants que sólo es más joven y está vivo). Me atrevo a lanzarle una apuesta: si usted (como periodista) osara preguntarle, en rueda de prensa, al mismísimo Sr. Presidente del Gobierno español y de las Jons, sin plasma y en arriesgado directo (suponiendo que tuviera la extraordinaria suerte de ser "el elegido" para responder, tras el besamanos maruendiano de turno y el mercenario abecedario) la inescrutable respuesta que balbuciría, al barcenero estilo, no sería muy distinto al de: "...esas guerras de la que Ud. habla...y tal...". Un afectuoso saludo, Don Ramón. Le sigo y le leo.

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  • esfera esfera 02/06/17 19:23

    Lo cierto es que por la actividad política represora, junto a la actitud pasiva de la mayoría de los ciudadanos están ofreciendo un espectáculo deshumanizado y decadente, construido por una respuesta globalizada y terrorífica, sin duda alguna, dejando impronta temporo_espacial de la aniquilación paulatina de los DDHH.
    En un futuro próximo,la historia nos juzgará de modo implacable ,si neciamente no hacemos nada, o no nos implicamos. SOLIDARIDAD .
    PD.Ayudando a los desprotegidos, nos ayudamos a nosotros mismos.

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  • Coronel Dax Coronel Dax 02/06/17 16:37

    Estimado Sr. Lobo. Esta vez no le pongo ningún pero a su artículo. Es sencillamente impecable, al tiempo que terrible. Hace varias décadas los Gobiernos hacían casi las mismas barbaridades que ahora, pero intentaban disimularlo, porque las opiniones públicas no tragaban con cualquier cosa. Ahora se jactan de sus barbaridades, porque una parte significativa de la sociedad los aplaude. Véase si no el último bombardeo de Trump en Libia o el asesinato de Bin Laden. Hay ejemplos de otros países, no sólo son los estadounidenses. Son muchos los años en los que una parte de los medios de comunicación han inoculado la insolidaridad y la desconfianza en mucha gente. Me temo que, si el resto de la sociedad no reacciona, algún día tendremos que pagar esta insensatez y nos saldrá muy caro.

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  • Dossy Dossy 01/06/17 18:35

    Magnífico artículo, como siempre. !Ojalá no cerremos la vista ante tanta injusticia y nos comprometamos, en la manera que cada uno pueda, con acciones concretas que alivien en parte tanta desvergüenza.

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  • Delgiot Delgiot 01/06/17 12:55

    Artículo de obligada lectura. Es usted un faro en la niebla señor Lobo!. Gracias

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  • irreligionproletaria irreligionproletaria 01/06/17 12:48

    Gracias por sus arlos, Ramón. Nos transmites unos hechos 'criminales', ante los que cualquier persona de bien, manifiesta su solidaridad. 1. ¿Dónde está la ayuda humanitaria? Salvar vidas es una forma de cambiar el mundo...Pero, estamos respondiendo a la consecuencia únicamente, ¿Y la causa? ¿Por qué los dueños del negocio de las armas, invaden al resto del mundo, para mantener en 1a. línea sus beneficios? ¡Es que los/nos matan! Cierto ¿Por qué no resolvemos eso? 2. La historia de los DDHH. Lo reconocido son "DERECHOS HUMANOS" Estamos permitiendo la destrucción, la invasión, los crímenes de lesa humanidad ...pero... Como somos buenos, benéficos y bajitos, 'CREAMOS' ONG's que proceden por consecuencia. ¡Han visto el negocio! y ¿nos extraña que quiera parte del beneficio? ¿Qué 'esgriman' la libertad de mercado? // Las personas tenemos DERECHOS, y esos se legislan y se respetan, no se dan por caridad, y, si 'el imperio' (de derechas, izdas o mediopensionista) invade a otros, debemos estar todos para IMPEDIRLO. No, crear empresas paralelas -capital exento de imtos- que se retroalimenta con la destrucción, las matanzas, minas anti-personas o bombas de racimo... Y, en paralelo, subiendo las acciones de farmacéuticas, sanidad privada patentando implantes de órganos, prótesis de todo tipo...¿Agradecemos a las guerras el avance de la ciencia? Ellos, dan palmas con las orejas ante una población mundial, que abunda en la caridad, dejando libre y expedito su desarrollo financiero. // Lo dicho, ONG's exentas de imto...el libre mercado, demanda la privatización... // Ayer, en Wall Street Journal: "France Directs Kills of French Fighters in ISIS" [Francia y Bélgica subcontratan eliminación física de sus ciudadanos.] 'Están utilizando a terceros, desde hace al menos 7 meses, para asesinar a algunos de sus ciudadanos enrolados en el Emirato Islámico (Daesh) París y Bruselas han entregado a Bagdad una lista de 'blancos' prioritarios. Si sobreviven a los combates y llegan a caer en manos del ejército iraquí, las personas que aparecen en esa lista son condenadas a muerte y ejecutadas.' // Pero, ¿quien financia el Daesh... ? ¡¡¡Quiero bajarme, ya!!! Salu2.

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  • vianero vianero 01/06/17 07:55

    !vaya Kaka de corrector. Donde dice homínidos dije homini !

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  • vianero vianero 01/06/17 07:17

    Homo homínidos lupus/// Me quedo con su última frase y la transformo: mierda para los depredadores.

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