x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Plaza Pública

El día de la marmota

Baltasar Garzón
Publicada el 03/08/2019 a las 06:00

Necesitamos personas que piensen. Necesitamos personas que escuchen. Necesitamos personas que hayan estudiado suficiente historia como para no creerse los eslóganes fáciles ni las promesas simples” (Ro Khana, citado por Martha C. Nussbaun. La monarquía del miedo. Ed. Paidós)


¿Qué derecho tienen los responsables políticos a no gobernar o a bloquear un gobierno cuando han sido elegidos para hacerlo posible? ¿Con qué argumentos democráticos pueden explicar su incapacidad para ponerse de acuerdo o para negar que dirijan el país quienes más votos han obtenido por voluntad de los ciudadanos?

¿Es de recibo la actitud de mercadeo vergonzante en un reparto hipotético de puestos de poder para permitir la gobernabilidad? Todas estas preguntas son las que en estos momentos se hace la sociedad y las respuestas se pueden resumir en la percepción que trasladó el último barómetro del CIS: la política, los políticos y los partidos son el segundo mayor problema después del paro. Quién lo iba a pensar.

Esta encuesta se realizó antes del debate de investidura, pero en el imaginario de la población estaba clara la enfermedad que nos aqueja: unos políticos torpes en el discurso, ágiles en el insulto, pero muy poco profesionales y, sobre todo, que desatienden su función primordial de servicio público hacia su país. Si la encuesta se hiciera en este instante, sería, con toda probabilidad, todavía más negativa, y es que nos estamos acostumbrando a las cosas vayan a más y que no ocurra nada.

A estas alturas, con encargo de formar Gobierno desde hace meses y sin visos de que se vaya a hacer realidad, el muestrario de sondeos, operaciones de expertos en comunicación a quienes nadie ha elegido y cálculos de márketing que manejan los candidatos, no parecen sino una mera operación de maquillaje, de disfraz de una realidad vacía y una forma de ganar tiempo no se sabe muy bien para qué.  Lo cierto es que, entre tanto, ese tiempo se está derrochando frente a situaciones de falta de equidad, de aumento de los crímenes machistas, de deterioro de la economía el medio ambiente y de auténtica necesidad que urge remediar.  Y obviando una encomienda del pueblo que votó para avanzar hacia una vida mejor, objetivo que estos políticos no parecen tener entre sus prioridades primeras.  En el caso de la derecha, que permanece agazapada como un depredador a la espera de que la pieza incauta caiga en su red, horada el vacío de una izquierda enfrentada para que se haga más hondo y nos lleve exactamente al punto que quieren: el de que ellos son los únicos salvadores. Es decir el cuanto peor mejor de Rajoy elevado a la categoría de axioma.

Lo que hay que cuestionarse es hasta qué punto los elegidos tienen derecho a no ponerse de acuerdo. Entiendo que en democracia, precisamente porque optamos por quienes queremos que actúen en nuestro nombre, existe la obligación, el imperativo democrático, de que los designados obedezcan el encargo. Tienen que acordar entre minorías mayoritarias o permitir que quien haya ganado forme Gobierno. Hablo de un deber de todos, no de una opción. No creo que los políticos tengan derecho a omitirlo cuando se ha puesto la confianza en ellos para que cumplan su trabajo de conseguir o facilitar la gobernabilidad.

El filósofo marxista Antonio Gramsci en su recopilación Odio al indiferente incluía una reflexión de abril de 1917 titulada Políticos ineptos que bien puede aplicarse a lo que está sucediendo en la actualidad en España: “… Si el hombre político se equivoca en su hipótesis, es la vida de los hombres la que corre peligro, es el hambre, es la rebelión, es la revolución para no morirse de hambre. En la vida política, la actividad de la imaginación debe estar iluminada por una fuerza moral: la simpatía humana y queda ensombrecida por el diletantismo (…). El diletantismo es falta espiritual, falta de sensibilidad, falta de simpatía humana”. 

Amenaza electoral

Tales actitudes pueden conducir sin duda a situaciones indeseadas. La sociedad se puede encontrar encallada en un bucle motivado por la falta de profesionalidad y la incapacidad de decidir de sus políticos. Según una encuesta del Instituto de opinión 40DB, sólo el 5% de quienes votaron al PSOE y Unidas Podemos desea repetir las elecciones. Para la derecha esa opción es recomendable para un 64% de votantes del PP,  para poco más de la mitad de los consultados que simpatizan con Ciudadanos  y para una holgada mayoría de Vox que poco tiene que perder.

Aletea por tanto, negra como un cuervo, la sombra de una nueva convocatoria electoral, una amenaza, un tanteo, una posibilidad que, fuera de los resultados finales, se perfila como una burla cierta hacia la ciudadanía. Nada de todo esto es nuevo. Lo describió de forma magistral José Saramago, premio Nobel y buen amigo, en su Ensayo sobre la lucidez  “… Bajo la agitación política que recorre toda la capital como un reguero de pólvora en busca de su bomba, se nota una inquietud que evita manifestarse en voz alta, salvo si está entre sus pares, una persona con sus íntimos, un partido con su aparato, el gobierno consigo mismo, ¿qué sucederá cuando se repitan las elecciones? Esta es la pregunta que se hace en voz baja, contenida, sigilosa, para no despertar al dragón que duerme…”

Considero que otros comicios solo tendrían sentido si no hubiera forma posible de gobernar, y no es el caso. Aquellos que no cumplen con lo encomendado por la voluntad popular expresada mayoritariamente en las elecciones del 28 de abril deberían plantearse que, o consiguen definitivamente el acuerdo, aunque sea en la prórroga estival, o es que no sirven para dirigir un país. Tampoco los partidos de oposición serían dignos de ello y deberían reconsiderar el concepto: su función consiste en oponerse a la acción del Gobierno y a la legislativa, no en ejercer el filibusterismo preventivo, que es lo que  están llevando a cabo sin paliativos.

Otros candidatos

Si finalmente nos abocan a votar otra vez, deberían ser otros los candidatos y candidatas que se presenten y de todas las formaciones, izquierda y derecha, pues está claro que ni los que ahora se tiran los trastos a la cabeza, ni los que tratan de conseguir un Gobierno, ni los que ponen obstáculos para evitarlo son capaces de resolver este conflicto. No nos aportarán nada nuevo obligándonos además a decidir sobre algo que ya teníamos decidido sin más argumentos que hacernos partícipes de su incompetencia.

Necesitamos otras opciones. Otras elecciones deberían conllevar otros candidatos. Nuevos nombres de mujeres y hombres con experiencia política, social, con responsabilidad, ética, y sensibilidad; con una flexibilidad que les conduzca al encuentro y a luchar por el poder pero con una visión positiva y no destructiva, a buscar en el otro, incluso desde la contradicción, el respeto y la confianza para llegar, en su caso, al acuerdo. Deberán ser personas con conocimiento de la cosa pública y de la sociedad en la que vivimos, que no pretendan someternos a unos intereses muchas veces ajenos a los nuestros; con amplitud de miras y sentido de Estado. Candidatos y candidatas que sean capaces de ver la necesidad imperiosa de recuperar la normalidad y de que las cosas comiencen a andar. No tendría sentido la repetición del desfile incluidos, insisto, todos los partidos. De tener que calificarlo en términos jurídico-penales, esto sería un crimen de lesa democracia, y la sanción a aplicar, contundente y sin paliativos.

El sueño del sueño

En este punto, suena el despertador y son las 6 am. Me restriego los ojos y me dirijo a tomar una ducha refrescante para paliar el calor de la noche tórrida de Madrid. Me doy cuenta de que todo lo anterior forma parte de un sueño en el que se repetían las elecciones y en el que no estaban como candidatos ni el presidente Sánchez, ni el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, ni el de Ciudadanos, Albert Rivera, ni el del PP, Pablo Casado.  Sólo quedaba Santiago Abascal, de Vox, y he sentido un tremendo escalofrío. De modo que me he puesto a llamar como un loco a los dos primeros para decirles que lleguen a un acuerdo antes de que acabe el mes de agosto; y a los segundos pidiéndoles que se abstengan, porque si se repiten las elecciones, lo único que va a quedar es la extrema derecha y los independentistas. Me han atendido correctamente. Sánchez e Iglesias dándome esperanzas. Con escepticismo, pero no con rechazo, Casado y Rivera. Me he quedado más tranquilo. En ese momento, ha sonado de nuevo el despertador. Son las 6am, y me doy cuenta de que estaba dormido y he tenido el sueño del sueño. ¿Acaso es el día de la marmota y estoy dentro de un ciclo electoral sin fin? Tomo una decisión drástica, no volveré a cerrar los ojos y así veré lo que sucede y podré cambiar el curso de las cosas. Suena el despertador y son las 6am en punto.
 
___________________

Baltasar Garzón es jurista
Más contenidos sobre este tema




16 Comentarios
  • Isa. Isa. 03/08/19 22:33

    En el trasoñar del 'día de la marmota' me he hallado muchas veces también. "entre tanto, ese tiempo se está derrochando frente a situaciones de falta de equidad, de aumento de los crímenes machistas, de deterioro de la economía el medio ambiente y de auténtica necesidad que urge remediar. ". Ahora escuché a Claver y Marhuenda alabar a P.Iglesias, y ya me deja nocaut hasta para soñar.. elijo lectura o cine. Mañana un grato violeta amanecer me alegrarà nuevo día. Real, gratuito y vital para mí.

    Responder

    Denunciar comentario

    10

    7

  • Ataio Ataio 03/08/19 21:54

    Quien tanto teme, no está seguro de si mismo, ni de lo que quiere. A saber, el Psoe.
    Nos invade la equidistancia, mala cosa.
    Se puede entender y respetar que no se tenga mayor o menor simpatía por Pablo o Pedro.
    Se puede entender y respetar que ni el proyecto del Psoe ni el de UP nos entusiasme como para tomar partido por uno de los dos.
    Lo que no es de recibo, es comparar la actitud de los mencionados para la consecución de un gobierno de progreso y concluir que ambas son nefastas. Es tremendamente injusto.
    Mientras que UP ha mostrado una voluntad inequívoca de llegar a un acuerdo integral ( programa, ministerios y personas ). Todo ello atendiendo a un parámetro tan sencillo y democrático como la PROPORCIONALIDAD. Y se ha visto desatendido, obligado a rechazar propuestas que constituían verdaderas ofensas a la inteligencia y la dignidad.
    El Psoe ha desplegado todo un rosario de despropósitos, sinrazones y ofensas. Cuando no, amenazas y chantajes.
    Con 123 diputados ( los mismos con los que Rajoy ni se presentó ) ha actuado como si tuviese mayoría absoluta o casi. Se ha dedicado a menospreciar a su único socio factible, UP, y a arrastrarse ante la insufrible derecha hasta en la mismísima sesión de investidura. Infringiendo a los españoles ( especialmente a la izquierda y el progresismo ) un espectáculo indecente, bochornoso y claramente contraproducente. El colofón ha sido la torticera manipulación ejecutada por la sra Calvo, algo que no sé si será constitutivo de delito, pero que cuando menos la descalifica como representante pública; ha boicoteado la creación de un gobierno, nada más y nada menos.
    Ya no es que el Psoe sea más o menos de izquierdas, es que se ha instalado en una subversión de la democracia. De una democracia REPRESENTATIVA.
    Se pueden vetar a los representantes de una parte?
    Este es el aval de talante democrático y negociador con que el Psoe y Don Pedro se postulan para gobernar? Así se presentan al mundo??.
    Como se puede ser equidistante ante tanta inmundicia??.
    PD: Democracia, libertad y DIGNIDAD.

    Responder

    Denunciar comentario

    10

    13

  • Sancho Sancho 03/08/19 19:12

    Se nota tu vena represora, Garzón. Genio y figura hasta la sepultura. Artículo lamentable el tuyo.

    Responder

    Denunciar comentario

    13

    6

  • JCFR JCFR 03/08/19 18:38

    Es la primera vez que comparto un artículo en su totalidad de Baltasar Garzón.
    No tengo más que decir.

    Responder

    Denunciar comentario

    6

    8

  • salvochea salvochea 03/08/19 17:10

    me alegra, sr, Garzón, ver reflejado en su artículo un comentario que publiqué en un medio digital -no recuerdo si en este o en otro de los que estoy asociado- , hará aproximadamente un mes, en el que sugería la necesidad de contar con una normativa constitucional que prohiba, en el plazo que se acordare, volver a presentarse a elecciones, ya sean generales, autonómicas o locales, a las candidatas o candidatos que, habiendo sido elegidos para conformar gobierno, no hayan sido capaces de llegar a un acuerdo, al menos de mínimos, para su consecución. deberían ser declarados por ello INCAPACITADOS.
    espero que seamos cada vez más los que compartamos tan sanadora solución a esta fangosa situación en la que nos tienen. ya se lo gritaron a mister Sánchez (yo creo que oye más y mejor a los mandamases foráneos que a sus ingenuos conciudadanos que le prestaron -no dieron, ¿eh?- su confianza) en la noche electoral sus propias bases: "sí se puede". pues claro que se puede conformar gobierno; para ello sólo hace falta tener un par de cojones. encantado de dirigirme a usted, sr. Garzón, camarada.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    7

    10

    • Wisi Wisi 03/08/19 19:45

      Salvochea, y los demás partidos? Según usted toda la responsabilidad es del PSOE. Cosa injusta.

      Responder

      Denunciar comentario

      10

      6

    • Wisi Wisi 03/08/19 19:37

      Salvochea,¿ está usted seguro de estar de acuerdo con lo qué dice el Sr Garzón en su artículo?, Porque ha omitido usted en su comentario lo qué le ha convenido. Le recomiendo qué vuelva usted a leer el artículo.
      Él dice de cambiar TODOS LOS CANDIDATOS DE TODAS LAS FORMACIONES POLÍTICAS ,tanto de izquierda como de derechas(Sánchez, Iglesias, Casado...etc)
      La oposición tiene tanta culpa cómo el partido encargado de formar gobierno, así lo da a entender el señor Garzón.
      Cosa qué estoy de acuerdo, porque si la oposición se niega ......¿qué hacer?.

      Responder

      Denunciar comentario

      6

      8

  • @tierry_precioso @tierry_precioso 03/08/19 13:23

    Estoy absolutamente en contra de una medida autoritaria que impida a los candidatos del 28A repetir en unas hipotéticas elecciones del 10N.

    Opino que antes del 23 de setiembre Pedro Sánchez debe hacer una ultima oferta de coalición a UP y Podemos debería decidir si participa en esta coalición o prefiere apoyar desde fuera. Otra nueva abstención de Podemos no sería honrosa.

    En caso de repetición electoral y que IU presente listas separadas de la de P's, no estoy seguro de que Podemos superaría a Izquierda Unida esta vez.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    6

    10

    • svara svara 04/08/19 00:29

      Si demuestran incapacidad para ponerse de acuerdo me preocupa que puedan tenerla para gobernar la nación. Vamos a esperar, a aguantar hasta el último suspiro, tal vez se inspiren y resuelvan algo, es muy lamentable que echen todo por la borda esperando que alguien (no forofo) les de nuevamente voto en fin...

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 1 Respuestas

      2

      4

      • @tierry_precioso @tierry_precioso 04/08/19 07:52

        Como dices hay que tener alguna esperanza hasta el último suspiro. Buen dia!

        Responder

        Denunciar comentario

        1

        1

  • SUA SUA 03/08/19 09:34

    Me sorprende algún comentario y lo voy a exponer.
    Que la situación política es legal, no lo dudo, faltaría más, pero igual que la Ley no es siempre "Justicia" en este caso aunque la situación sea legal tampoco es justa.
    Respecto al símil del partido de fútbol, la diferencia que veo, es que este se mide en tiempo de reloj, en política no se sabe cuando es el final del partido, más bien parece un entrenamiento interminable; tampoco parece un partido amistoso pues parece que todos terminan lesionados.
    El señor Garzón dice que de repetir elecciones deberían ser otros candidatos con "experiencia política", esto quiere decir que ¿hay políticos bien formados durante estos años que no miren hacia sus partidos antes que a los ciudadanos? ¡mediana escuela han tenido!
    Considero que hoy tenemos personas muy bien preparadas tanto de letras como de ciencias, que sin haber tenido "experiencia política", tienen un alto sentido de justicia y sentido común para conformar un buen equipo y hacer andar a este país.
    Verdaderamente Navarra es un ejemplo de que se pueden hacer fusiones con buena voluntad para favorecer a los más débiles y de paso retratar a los que argumentan enrabietados la canción de los loros: anticonstitucionalistas, vende patrias, amigos de proetarras, negociadores ocultos con independentistas... ¿me dejo alguna estrofa?
    ¡Bien por Navarra! y lamento por Madrid.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    4

    17

    • paco arbillaga paco arbillaga 03/08/19 12:13


      SUA: «Considero que hoy tenemos personas muy bien preparadas tanto de letras como de ciencias…» De acuerdo, a los que añadiría personas que han aprendido en la Universidad de la vida, aunque no tengan diplomas oficiales. Y porque es así, por esa abundancia de personas, es por lo que opino que si los políticos que hoy negocian fracasan, deberían dejar paso a otras personas si hay unas próximas elecciones en las que, si no gana la derecha trifachita, la izquierda es muy probable que se vea otra vez en la tesitura de volver a intentar acuerdos si quiere gobernar, con lo que estaríamos en las mismas de ahora. Osasuna2 salu2.

      Responder

      Denunciar comentario

      3

      8

  • jorgeplaza jorgeplaza 03/08/19 08:20

    Tienen todo el derecho mientras no incumplan ninguna norma. El mismo derecho, por ejemplo, que tuvo Pedro Sánchez a bloquear a Rajoy. El mismo derecho que tiene un equipo que va ganando un partido de fútbol a pasarse cansina y aburridamente la pelota entre sus jugadores para que pase el tiempo sin que los contrarios puedan tener ni el balón ni la oportunidad de empatar. El partido sería más bonito jugado de otra manera, pero no se incumple ninguna norma jugándolo así: unos se desengañan del fútbol si esa forma de jugar se generaliza y otros, en cambio, disfrutan viendo la inteligencia en acción, sobre todo si la inteligencia favorece a su equipo. Podrían cambiarse las normas del partido y de formación de Gobierno, pero cualquier cambio que se hiciera tendría fallos que serían descubiertos y aprovechados por sus beneficiarios potenciales. Ocurre en todos los países democráticos. En los dictatoriales, en cambio, no: las normas las dicta en esos casos una sola parte y ya salen trucadas de fábrica.

    Los gobiernos autonómicos y los ayuntamientos se han completado (casi) aplicando las normas existentes. Esas normas permiten coaliciones o apoyos externos o las dos cosas y de todo se ha visto, pero todos los acuerdos alcanzados son (¡faltaría más!) legales. Me parece increíble que un juez escriba este artículo.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    13

    4

    • phentium phentium 03/08/19 18:28

      Las normas no son la Biblia y si son susceptibles de mejorarse, quienes las redactan tienen la obligación de hacerlo. Solo habría que preguntarse si dicha modificación beneficia a una parte de la ciudadanía sin causar un perjuicio mayor en otra parte.

      Pero eso....el beneficio de la ciudadanía hace mucho que los políticos no lo consideran.

      Entre otras muchas cosas, toda norma debe documentarse por escrito y uno de los motivos aunque no el más importante es poder disponer de un registro de modificaciones que permita junto con diversos indicadores evaluar su eficacia.

      Doctores y cauces tiene la iglesia para acometer dichas modificaciones.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      1

  • subeChico subeChico 03/08/19 08:13

    Es verdad, necesitaríamos otros candidatos. Por ejemplo: La sultana Susana y el Dolfos Errejón.

    Responder

    Denunciar comentario

    14

    14

  • paco arbillaga paco arbillaga 03/08/19 07:24


    «Si finalmente nos abocan a votar otra vez, deberían ser otros los candidatos y candidatas que se presenten y de todas las formaciones, izquierda y derecha, pues está claro que ni los que ahora se tiran los trastos a la cabeza, ni los que tratan de conseguir un Gobierno, ni los que ponen obstáculos para evitarlo son capaces de resolver este conflicto. No nos aportarán nada nuevo obligándonos además a decidir sobre algo que ya teníamos decidido sin más argumentos que hacernos partícipes de su incompetencia.» Desde luego, no tan bien dicho, es lo que vengo repitiendo desde hace tiempo.

    En Navarra, por segunda vez, se han puesto de acuerdo para gobernar partidos con diferente ideología, y con ello han impedido que gobierne la derecha opusiana y retrógrada que tenemos. Qué más da que sean galgos o podencos; los «otros» siempre son los mismos: los defensores de la explotación de los recursos de la tierra para su beneficio particular, empezando por la de los seres humanos. Osasuna y República Libertaria.

    Responder

    Denunciar comentario

    5

    19

 
Opinión