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Consejo de Ministros

De los CDR a los GAAR: quién está detrás del nuevo colectivo independentista que quiere boicotear el 21D

  • Los Grups Autònoms d'Accions Ràpides han anunciado acciones de protesta contra el Consejo de Ministros que se celebra en Barcelona
  • El soberanismo no muestra respaldo a este grupo y la Policía aún no los ha ubicado dentro del espectro de colectivos de movilización separatista

Publicada el 14/12/2018 a las 12:20 Actualizada el 14/12/2018 a las 14:15
Corte de tráfico organizado por los CDR el pasado sábado en la AP-7 a su paso por L'Ampolla (Tarragona).

Corte de tráfico organizado por los CDR el pasado sábado en la AP-7 a su paso por L'Ampolla (Tarragona).

EFE
A las acciones de los Comités de Defensa de la República (CDR), que cortaron varias carreteras y sabotearon los peajes de la AP7 hace una semana, se les ha unido un nuevo grupo proindependentista que, a través de un comunicado difundido a principios de diciembre, anuncia protestas que se suman a las de "la gran parada" convocada por Òmnium y ANC para el próximo 21 de diciembre, día en que el Gobierno celebra el Consejo de Ministros en Barcelona.

En su mensaje, los denominados Grupos Autónomos de Acciones Rápidas (GAAR) explican que protagonizarán “acciones” destinadas a detener “el país [Cataluña] de pies a cabeza”, unos actos de protesta complementarios “a las del resto de colectivos que luchan y defienden la República” y basados en el  “boicot” y el “sabotaje” contra “los grandes ejes de comunicación de Cataluña con los países vecinos (Francia y España)”. No obstante, al final del texto aclaran que su actuación “nunca tendrá como objetivo la violencia contra personas físicas o bienes privados”.

El grupo, nacido al socaire de los CDR, advierte de que sus acciones comenzarán el próximo viernes 21 de diciembre y “sólo cesarán el día que la República Catalana sea proclamada”. Entre las acciones “cortas” programadas por los GAAR, según han manifestado, se encuentran obstaculizar “turismos y carreteras, vías de tren, metro y tranvía, zonas industriales, [el trabajo de las] fuerzas del orden o las comunicaciones por cable”.

A pesar de que tras su aparición algunos medios de comunicación identificaron a los GAAR como grupos significativamente violentos, la policía todavía no ha logrado ubicar a esta organización en el espectro de colectivos que se movilizan en favor de la independencia. Desde el soberanismo también hay reticencias sobre los GAAR ya que entienden que su, a priori, una deriva violenta podría resultarle negativo para la causa separatista.

Organización y llamada a la actuación

El comunicado también anima a “todas las personas independentistas a unirse” a los GAAR y da instrucciones de cómo se estructuran y de qué forma actuarán sus distintos grupúsculos dispersados por toda Cataluña: “Nuestra organización está pensada para no tener que recibir órdenes, ni directivos de nadie, de modo que si un grupo cae, los demás seguirán efectuando sus acciones de manera independiente”.

Estos nuevos grupos, erigidos hace tres meses tal y como ellos mismos exponen, están formados “por gente que se conoce, de una misma población, para hacer acciones y lograr el paro del territorio […] Un GAAR se puede crear de forma independiente, no depende de ninguna organización. Una persona sola puede formar un GAAR. Cada grupo debe poder ser autónomo y autoorganizado”, aclara el escrito.

Hasta hoy, los GAAR solo han emitido tres declaraciones escritas y, según parece, hace relativamente poco tiempo —desde principios de diciembre— que interactúan a través de un grupo de la aplicación Telegram, donde cuentan con unos 60.000 suscriptores.

Aquí el comunicado completo difundido por los GAAR el cinco de diciembre:

 



 
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6 Comentarios
  • eldeantes eldeantes 15/12/18 19:17

    Todos comprobaremos el día 21 de diciembre, lo buena idea que era hacer el consejo de ministros en Barcelona.
    Ojalá no pase nada grave, pero mucho me temo que van a montar una pajarraka del copón bendito....Con su intervención policial, su propaganda mediática, su repercusión internacional,... ¿ Un éxito estratégico? ¿ de quién?

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  • Paco b. Molina Paco b. Molina 15/12/18 14:14

    La fractura social y económica ya está creada, ya lo han conseguido, ante la inacción o la indiferencia de los gobiernos centrales y de una parte mayoritaria de la población de Catalunya, sobre todo de una izquierda miope, que miraba para otra parte mientras los planes se ivan poniendo en práctica y cumpliendo meticulosamente. Llegados a este punto, si no queremos que una minoría exaltada, envalentonada y violenta, nos acogote, es el momento de actuar con mesura pero con toda contundencia. Los cuerpos policiales, si los mossos no lo hacen, que sean otros, tienen que identificar y detener a los violentos, y con toda celeridad, la justicia tiene que hacerles pagar los daños y el malestar creado, si no a ellos a sus papás, que deben estar contemplando las hazañas de sus vástagos como algo muy divertido. O se pone en marcha la solución, o esto se va a ir deteriorando y el futuro va a ser muy incierto.

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    • yosolo1 yosolo1 15/12/18 17:30

      Olvida usted que la derecha catalana y la clase media y media alta, lo que antes se conocía como burguesía es la impulsora del independentismo, es cierto que hay una derecha en contra, pero esa derecha hoy es minoritaria en Cataluña, es la derecha económica que le interesa formar parte de España por motivos económicos más que nacionales. La ausencia de supremacismo en los barrios populares de extracción económica media baja de origen no catalán es abrumadora, pero no suelen votar muco, mientras que la implantación se supremacismo en las generación de inmigrantes "nacionalizadas", ejemplo Rufián, es abrumadora, pues el acoso social de reconocimiento como nacional ha actuado de una forma digna de estudio sociológico, pero considerar que el nacionalismo supremacista ha triunfado gracias a la izquierda es erróneo, precisamente es el apoyo de la derecha sociológica es la que ha hecho que triunfe.

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 15/12/18 12:47

    Muy de acuerdo con Ambón.
    Creo que el juicio acaparando toda la atención, la situación en la calle podrá estar algo mâs tranquila. Espero que no me equivoco diciendo eso.

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  • Ambón Ambón 15/12/18 12:31

    Ya estaban tardando en surgir grupos violentos en una situación radicalizada de enfrentamiento político.

    Si es evidente que Rajoy se negó al diálogo, ahora es igual de evidente que la facción Torra-Puigdemon del independentismo no quiere hablar de otra cosa que no sea el derecho de autodeterminación y eso significa que se niegan al diálogo igual que hizo Rajoy.

    En derecho internacional el derecho de autodeterminación solo es aplicable a países que son colonias y que se les niega su identidad. Curiosa colonia, la catalana, que tiene mejor nivel de vida que la metrópoli, por otro lado tiene competencias para proteger su lengua, su cultura y su identidad. ¿Quien les oprime?

    El independentismo catalán ha demostrado ser egoista, insolidario, xenófobo y excluyente, pero eso no tiene nada de raro, todos los nacionalismos los son en mayor o menor grado.

    Frente al egoismo nacionalista se inventó hace mas de un siglo el internacionalismo solidario.

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    • yosolo1 yosolo1 15/12/18 17:23

      Parte de una premisa falta, lo que podría hacer que su planteamiento fuese falso en su totalidad. Rajoy no se negó ha dialogar o hablar, se negó a negociar o hablar de autodeterminación, es decir igual que ahora, otra cosa es que contra Rajoy se vivía mejor, y a eso ayudaba la prensa de izquierdas haciendo referencia a que la falta de diálogo era imputable a Rajoy, cuando hoy vemos que nunca los supremacistas quisieron dialogar, que era un excusa para defender sus planteamientos antidemocráticos. Es nacionalismo por definición no dialoga, sólo exige, pues parte del axioma de que tiene razón natural, es decir una razón por encima de la voluntad individual del ciudadano por eso fueron tan contrarios al pensamiento liberal decimonónico. Pensar que en el movimientos supremacista separatista hay una sola pretensión progresista es una visión muy limitada por deformación ideológica y aformación intelectual.

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