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La respuesta sanitaria a la pandemia

Un modelo público-privado de origen tardofranquista: Muface, la mutua que ha llevado a Calvo a la Ruber

  • Tres mutuas ofrecen a más de 2 millones de funcionarios y sus familiares atención sanitaria privada pagada con fondos públicos
  • Muface tiene acuerdos con aseguradoras como Segurcaixa Adeslas, Asisa y DKV, cuyos proveedores son Quirón, Vithas, HM y otros grupos hospitalarios
  • Los mutualistas pueden elegir si quieren recibir atención en la sanidad pública o en la privada, aunque sólo pueden cambiar cada seis meses
  • Los defensores del modelo destacan la "satisfacción" de los usuarios, mientras los detractores denuncian que drena recursos públicos y genera desigualdades

Publicada el 24/03/2020 a las 06:00
Página web de Muface.

Página web de Muface.

La noticia hizo enarcar muchas cejas y agitó las redes sociales. Carmen Calvo, vicepresidenta de un gobierno distinguido por su insistente defensa del sistema público de salud, ingresa por una infección respiratoria en una clínica privada de Madrid, donde se le ha realizado el test del coronavirus. "Carmen Calvo, funcionaria de carrera, se encuentra en la clínica Ruber, de Madrid, de acuerdo con los convenios de Muface, la mutualidad pública a la que pertenece", señalaba Moncloa este lunes. El caso de Calvo, en excedencia como profesora de Derecho Constitucional de la Universidad de Córdoba, pone el foco en una singularidad del modelo sanitario español, el mutualmismo administrativo, consistente en la prestación de servicios sanitarios a los funcionarios a través de proveedores privados, pero con financiación pública. Se trata de las más asentada de las fórmulas de colaboración público-privada existente en España.

Las mutuas sobre las que descansa el modelo son Muface, para los funcionarios civiles del Estado –como Calvo–, Mugeju, para el personal al servicio de la Justicia, e Isfas, para las Fuerzas Armadas. En total, dan servicio a más de 2 millones de funcionarios y sus familiares. 

Creación en 1975

El mutualismo tiene raíces antiquísimas, aunque su materialización se produce en las postrimerías del franquismo. Los primeros sistemas de axulio mutuo entre comunidades de miembros que se consideraban afectados por riesgos similares, como las cofradías gremiales y religiosas, datan de la Edad Media, como explica Muface en un documento sobre los antecedentes del mutualismo, firmado por Julio González Díez. Les dieron el relevo las hermandades de socorros, que daban cobertura en caso de enfermedad o fallecimiento. Después vinieron los montepíos, financiados con descuentos en las aportaciones de los miembros de una determinada colectividad para pagar pensiones de viudedad y orfandad, entre otras prestaciones.

Fue Carlos III el que creó los montepíos para funcionarios, empezando por el militar. El modelo de montepío público, financiado por al Estado, se desarrolló durante el siglo XVIII. Este sistema, junto con la aprobación en 1900 de la Ley de Accidentes de Trabajo, que establecía una responsabilidad del empresario, está en la base de la primera y tímida construcción de un sistema de protección social al margen de la caridad.

Ya en 1975, se aprobaron dos leyes, que creaban el Isfas para los militares y Muface para los funcionarios civiles. Un decreto de 1978 dio pie al Mugeju, para los funcionarios de justicia. La ley que crea Muface, de junio de 1975, explica en su preámbulo cuál era el problema que se quería atajar: "El sistema de protección social del que actualmente disfrutan los funcionarios civiles del Estado no sólo presenta evidentes quiebras e imperfecciones, sino que se advierten en el mismo no pocas desigualdades". Había, por ejemplo, mutualidades de 2.400 funcionarios subvencionadas por el Estado con 97 millones de pesetas y otras con 115.000 mutualistas que recibían 3,5 millones. Muface nace para poner orden.

Muface

El modelo mutualista tiene tres patas. La Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (Muface) es la mayor, con mucha diferencia. Dependiente del Ministerio de Política Territorial y Función Pública, atiende a 1.473.641 personas, entre titulares (984.867) y beneficiarios (488.774). Los beneficiarios son familiares del mutualista, siempre que cumplan determinados requisitos, como vivir con el titular y no superar un determinado umbral de ingresos. Muface atiende a policías, docentes –de primaria a universidad–, trabajadores de Correos, meteorólogos, oficiales de aeropuerto, agentes del servicio de vigilancia aduanera... Casi un millón de funcionarios de variado tipo y sus familiares [ver aquí el listado completo desde la página 5 de su último anuario]. Entre ellos, Carmen Calvo.

En 2018, último año con presupuesto aprobado, los ingresos de Muface fueron de unos 1.750 millones de euros, según la propia mutua. De este presupuesto, algo más del 80% corresponde al Estado (el 76,5% en asignación presupuestaria y el 4,2% en subvención) y casi un 20% a a cotizaciones de los mutualistas. Con este dinero, Muface gestiona las prestaciones sanitaria y farmacéutica de sus mutualistas, así como servicios sociales como el subsidio por incapacidad temporal o por riesgo durante el embarazo o la lactancia natural, las indemnizaciones por lesiones permanentes no invalidantes o la prestación económica por gran invalidez.

Además, está integrada en Muface la gestión del Plan de Pensiones de la Administración General del Estado, cuyo patrimonio se sitúa en torno a los 640 millones de euros y tiene más de 640.000 partícipes y beneficiarios, lo que lo sitúa como el mayor plan de pensiones de empleo de Europa por número de partícipes, según la mutua.

Servicios privados

Muface es una administración integrante del Sistema Nacional de Salud (SNS) en calidad de "entidad gestora", por lo que debe "garantizar el contenido de la cartera de servicios" del sistema público de salud. El quid está en que lo hace tanto a través del SNS como de entidades privadas.

Muface tiene firmados conciertos con Segurcaixa Adeslas, Asisa, DKV y el Igualatorio Médico Quirúrgico de Cantabria. A su vez, estas entidades tienen una red de proveedores, que es la que ofrece los centros a los que acaban asistiendo los mutualistas. En esta red están Grupo Quirón Salud, Grupo Vithas, Hospitales del Grupo HM, Centro Médico Teknon, Clínica Corachán, Centro Médico Mollet, IMQ Zorrotzaurre y Grupo Recoletas, entre otras.

Elección entre pública y privada

Muface permite a los mutualistas "elegir libremente" entre asistencia pública o concertada. No se puede cambiar siempre que uno quiere. Hay dos meses para los cambios, enero y junio, aunque también hay un catálogo de variadas razones "extraordinarias" que permiten cambiar en otras fechas. Los mutualistas tienen pues "libertad de elección" entre sanidad pública y privada, como destaca Muface en su página web. El que quiere, elige pública. El que quiere, elige privada. La vicepresidenta ha sido atendida en la privada. 

El Ministerio de Presidencia, consultado por infoLibre, subraya que la clínica en la que ha sido ingresada Calvo "tiene convenio con Muface", aunque sin precisar la clínica concreta. Es fácil comprobar que Muface tiene acuerdo con la clínica Ruber de Juan Bravo, del grupo Quirón, el mayor grupo hospitalario privado de España, propiedad de la multinacional alemana Fresenius.

Calvo ha sido ingresada en esta clínica como mutualista de Muface, si bien la mutua, durante esta crisis, no puede garantizar a los funcionarios mantener el mismo servicio que presta habitualmente, debido al coronavirus. "Tenga en cuenta –comunica a sus mutualistas en una guía publicada con motivo de la crisis– que se trata de un asunto de salud pública global, por lo que todos los recursos están puestos a disposición de la autoridad sanitaria competente, esto es, el Ministerio de Sanidad". Muface asegura que toma todas sus decisiones asistenciales estos días conforme a los "protocolos" de Sanidad.

Fuerzas Armadas y Justicia

Las otras dos patas del sistema son la Mutualidad General Judicial (Mugeju) y el Instituto Social de las Fuerzas Armadas (Isfas). Mugeju ofrece prestaciones a los funcionarios de Justicia. En concreto, da cobertura a 91.714 personas, 57.693 de ellas y titulares y 34.021 beneficiarias, según la memoria de 2018, la última publicada. El presupuesto definitivo de la Mutualidad General Judicial para el año 2018 fue de 104,5 millones, la mayoría del Estado.

La mutua de militares, Isfas, tuvo como presupuesto en 2019 casi 780 millones de euros, fundamentalmente del Estado. A 31 de diciembre de 2018 gestionaba la asistencia sanitaria de 592.106 personas, 358.845 titulares de ellas titulares y 233.206 beneficiarias, según la última memoria publicada.

El funcionamiento de Mugeju e Isfa a través de conciertos y proveedores privados es similar al de Muface, así como la "libre elección" de los mutualistas.

El mercado en volumen de primas de las mutuas alcanzó en 2018 los 1.592 millones de euros, lo que supuso un incremento del 4,5% respecto al año anterior, según el último informe del lobby de la sanidad privada IDIS, que añade: "En los nuevos convenios firmados para el periodo 2018-2019, las mutualidades han suscrito concierto de asistencia sanitaria con un total de ocho entidades aseguradoras. En este caso, Segurcaixa Adeslas y Asisa son las compañías que proveen asistencia sanitaria a los mutualistas de las tres mutualidades existentes en nuestro país".

Defensores y detractores

El último informe de IDIS ensalza las virtudes del modelo mutualista. "Es un mecanismo de cobertura que favorece el equilibrio entre el sistema público y el privado, al tiempo que reduce la presión asistencial de la demanda de pacientes en el sistema público", señala dicho informe. IDIS añade que los mutualistas "son los encargados de decidir de forma libre y voluntaria". Esta última opción es escogida por el 84% de los funcionarios, según IDIS, "dato que demuestra el grado de satisfacción de los usuarios con el modelo". El argumento más repetido a favor del modelo es que descarga de trabajo al sistema público.

Los críticos vinculan el desarrollo del mutualismo con el deterioro de la atención primaria en concreto y del sistema público en general. Además, señalan que este sistema abunda en la creciente dualidad del sistema, con un progreso de la sanidad privada a costa de la pública.

"El modelo Muface ha permitido financiar y subvencionar con fondos públicos a empresas sanitarias privadas que de otra manera no hubieran sobrevivido durante tantos años de ineficiencia gestora. Este modelo favorece la selección de riesgos y el rechazo de pacientes más costosos y lleva asociados sobrecostes importantes para las arcas públicas que las que reciben subvención. Esta provisión privada tiene una relación directa con la medicalización de la población, y esto puede observarse en la sobreutilización de los servicios sanitarios; el 85% de los mutualistas tienen una frecuentación a urgencias [...] tres veces superior a la media del SNS", señalan Luis Palomo y Marciano Sánchez Bayle en el informe La atención primaria española, de 2018, publicado por la Fundación Alternativas.

Hay críticas aún más duras. Las mutuas son "subsistemas preconstitucionales de la Seguridad Social" que generan una "selección de riesgos", cuyo resultado es grosso modo que los agentes privados atienden a los pacientes menos graves, mientras que la sanidad pública acaba atendiendo a los más graves. Así lo señala el médico de familia Juan Simó, que da una explicación muy crítica del sistema: "La Ley General de Sanidad del 86 ya mandaba la integración de las mutuas en el Sistema Nacional de Salud [ver aquí la disposición final tercera, el punto 2], pero nunca se integraron. Lo que se ha creado es un descremado de riesgos. Tú, seas profesor o funcionario de correos, eres mutualista por obligación. Pero luego puedes elegir si vas a la sanidad pública o privada. Antes sólo podías cambiar cada año, pero lo cambiaron y lo pusieron cada seis meses. Pero es que, además, hay una serie de motivos extraordinarios para cambiar. ¿Qué ocurre? Que cuando estás enfermito de verdad, te vas a la pública, y ya se encargan los seguros de hacer todo lo posible para ayudarte a que te vayas. Cuando te curas, vuelves a la privada. Claro, como la pública es la que ha asumido lo más difícil, dicen que la privada tiene menos coste por cápita. Bueno, si es más barata, que la extiendan a todo el mundo, ¿no? Claro, no se podría".

Y concluye Simó: "Las mutuas no podrían cubrir a sus dos millones de mutualistas si no hubiera un agujero por el que pudieran irse a la pública cuando están enfermos de verdad".

El mutualismo no se circunscribe al ámbito del funcionariado. Durante décadas, se beneficiaron de modelos similares otros colectivos. Fue sonado el caso de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), cuyos afiliados dispusieron hasta 2016 de un seguro médico subvencionado por la Comunidad de Madrid.

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50 Comentarios
  • JALD JALD 29/03/20 16:43

    Me parece penoso y sensacionalista el titular.
    Por cosas como estás es por lo que he dejado de leer casi toda la prensa escrita, porque se basan en titulares,.. que es con lo que suele quedarse la gente que mira las noticias.
    No esperaba esto de este periódico.
    Con haber puesto ¿Porqué Carmen Calvo está en una clínica privada? Hubiese sido mejor titular, después explique el porqué.
    No sé si seguiré mucho tiempo en este diario si está es la línea editorial que va tomar

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  • frida56 frida56 26/03/20 23:08

    Por qué será que en todas las crisis se intenta convertir al funcionario en chivo expiatorio?  Quizás es por el escozor que produce no tener un trabajo fijo, previa oposición. Pues nada, que desaparezca el funcionariado porque todo el mundo quiere estabilidad, pero pocos están dispuestos a preparase una oposición. Me gustaría hacer algunas precisiones a lo expuesto en el artículo. Muface está en proceso de extinción. Desde 2008 en enseñanza ningún profesor funcionario pertenece a Muface. En ayuntamientos está adscripción desapareció hace siglos. Los mutualistas pagan exactamente igual que si estuviesen en la SS, tal es así que pueden entrar y salir de ella cada seis meses sin que la cuota varíe. Cada entidad incluye un sector de la medicina privada, no toda ella,por ejemplo, un mutualista de Asisa no puede acceder a la clínica Rúber. La asistencia que dentro de ese seguro se le da al mutualista es muy limitada (hace muchos años no), no tiene derecho a todos los médicos ni a todos los servicios, por ejemplo, se da el caso de que en una clínica x hay 6 digestivos pongamos por caso,y el mutualista sólo puede acceder a dos, con lo que consultas y pruebas se alargan bastante. Hay pruebas especiales que, aunque las mande el médico de la entidad, el seguro no la cubre. Hoy en día, sí se llama para pedir cita, hay que especificar,por ejemplo, que se es de Asisa funcionarios, Adelas funcionarios, etc A lo mejor para evitar suspicacias, se podría hacer como en Corea del Sur : una cobertura pública para todos y un complemento privado si se desea, incluído en el servicio público, de forma que lo privado está al servicio de lo público. Lo ideal : una buena medicina pública para todos. Tampoco veo ningún problema en que cada uno se complemente con su propio dinero un seguro privado si quiere y puede pagarlo. Lo que me parece inaceptable es ese “desprecio “ hacia los funcionarios y ese ataque al hecho de que sean clase media. Cuántas personas de las que leen y escriben en este periódico no son clase media? Por otra parte, cuántos funcionarios ganan sueldos del tipo de los altos cargos políticos? Los funcionarios también pagan impuestos. Siempre.No todos pueden decir lo mismo

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  • Makarenko Makarenko 24/03/20 20:25

    El problema es quien le pone el cascabel al gato. En la mutualidad está una parte importante de las clases medias funcionariales y el gobierno que intente "meter mano" a esto tendrá un serio problema. Además muchos miembros de los gobiernos tanto de comunidades como el estatal. están afiliados a Muface. Esto, como el propio arrtículo expone es un "privilegio" tardo franquista hacia la clase o casta funcionarial, que en gran parte no es muy adepata a lo público, aunque parezca contradictorio. Como trabajador de la función publica durante 30 años, siempre he escogido el sistema público, por coherencia y porque es el que responde mejor .

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  • Teresa A Teresa A 24/03/20 18:10

    Yo creo que cualquier modelo ,que nò cubra ,toda la etapa de la vida i( vejez,o enfermedad grave) igual ,debe de ser eliminado. Y si el funcionario o cualquier persona quiere un seguro privado aparte puès que se lo page. Creo que la Sanidad pública es esencial para un país y es un modelo de redistribución de la riqueza y de igualdad.

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  • Ambon Ambon 24/03/20 13:36

    Cuando esto acabe, habrá que replantearse muchas cosas, entre otras el tema de Muface. No tiene lógica que en democracia los funcionarios públicos utilicen un modelo de sanidad privada.

    Conozco la sanidad por mi actividad profesional y hace décadas que tengo claro que cuando se habla de la alta calidad de la sanidad española se refiere a la Pública, la privada siempre va detrás y como una rémora, no aporta nada que no pueda dar la pública y en muchas ocasiones la parasita desviando dinero público a negocios privados.

    Los funcionarios estarían mejor atendidos en la sanidad de todos y por otro lado se evitan discriminaciones que no tienen ninguna lógica

    Un alto porcentaje del negocio de la sanidad privada lo único que hace es parasitar a la publica.

    La sanidad pública española está entre las mejores del mundo y atiende pacientes, la pública busca clientes y desde luego cuando necesito ayuda médica no quiero ser un cliente.

    Todo el beneficio privado que se obtiene con la sanidad privada generan recortes en la pública y salvo excepciones en algunas grandes ciudades, la inmensa mayoría de los mejores sanitarios están en la pública. En muchas ocasiones la privada parasita a esos mismos excelentes profesionales de la pública y conozco personalmente casos de médicos que en el hospital hablan de "pacientes" y en la privada de "clientes". Pues bien si estoy enfermo quiero ser un paciente.

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  • Perotinus Perotinus 24/03/20 13:07

    Como mutualista de MUFACE adscrito a la Seguridad Social hago una enérgica crítica a este sistema.
    Mientras el INSALUD ya implantó hace años la receta electrónica, MUFACE lleva tiempo remoloneando para hacerlo (y eso que tiene muchísimos menos afiliados).
    Conclusión. Las recetas (de papel), debe rellenarlas el médico a mano, y eso, en estos días de epidemia, pasa a ser un problemón, pues hay que acudir en persona a los centros de salud para que los doctores prescriban cualquier medicina. ¡Y hay que hacerlo!, pues MUFACE, tras consulta por escrito, contesta que, aunque están pensando en un nuevo método por las circunstancias excepcionales que se viven, sigue siendo obligatoria la receta escrita para la dispensación de las medicinas.
    En fin, espero que este país aprenda y mejore con esta crisis.

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  • Galias Galias 24/03/20 12:06

    Cuando nos ataca una pandemia como ésta o una crisis económica y financiera como la del 2008 es cuando salen a relucir los fallos del sistema que tenemos en todos los aspectos: snitario, educativo, de producción. Somos un país débil en muchos aspectos, necesitado de muchas reformas. Lo que pasa es que cuando pasa el problema nos olvidamos enseguida y cada uno va a su rollo.Por ejemplo, el PP y Ciudadanos parecen ahora los mayores defensores de los público. Nanai de la china Si dentro de 3 meses se pueden celebrar elecciones en Galicia, Feijóo arrasará porque hace test masivos inmediatos o eso se dice e INDITEX le ha dado millones de mascarillas, cuando hace un mes estábamos hablando de que había cerrado el paritorio de Verín.
    A la sanidad le pasa lo que a la educación, conciertos por aquí, conciertos por acá, y las órdenes religiosas a adoctrinar en las escuelas. Si se saliera con una idea clara y concreta y urgente del"valor de los público", dentro de unos meses habría que suprimir los conciertos en todos los ámbitos. Se hará? No. Como habría que reformar la Constitución y decidir si queremos Monarquía o República, después del escándalo. Se hará? No
    La Sra. Calvo ha escogido el concierto al que tiene derecho y en ese sentido no hay que darle más importancia. En estos momentos de gran demanda asistencial, ir corriendo a un hospital, si no es muy urgente, yo diría que no es recomendable, a fata de mejor opinión.
    En cuanto a la escasez de medios, la cosa está clara: somos dependientes, como del petróleo del eterior: tenemos que comprar a China, seguramente ese material seguramente pagado por INDITEX, mientras aquí se podría producir, si el Gobierno lo decidiera y obligara. En fin, basta ya.

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  • CinicoRadical CinicoRadical 24/03/20 11:52

    vaya en esto coincide con el rey emérito. " Ago 2019 ... El Rey Juan Carlos ha ingresado en la Clínica Quirón de Pozuelo de Alarcón (Madrid) a última hora de este viernes para someterse a una . " .No suena bien.

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  • traspi51 traspi51 24/03/20 11:50

    Siempre he comentado entre los amigos que el modelo de Muface, Isfas.. ha ido en perjuicio de la Sanidad Pública. Si todos los españoles que trabajan, incluidos los funcionarios, estuviesen integrados en la Sanidad Pública, ésta no se hubiese deteriorado tanto al incluir un colectivo muy influyente como es el de los funcionarios. Las presiones contra las privatizaciones hubiesen sido mayores.
    Creo que fue Felipe González el que no se atrevió a dar el paso. Lo mismo hizo con la enseñanza concertada. De aquellos polvos...

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    • EAJ49radio EAJ49radio 25/03/20 09:50

      Felipe González no es que no se atreviera con la Educación concertada no, es que la potenció con toda su alma, si es que la tiene

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    • chono chono 24/03/20 17:21

      La Sanidad Pública se la ha cargado el PP allá donde ha gobernado. Y se la seguirá cargando en cuando, cuanto y donde pueda

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    • chono chono 24/03/20 17:18

      Ni Felipe, ni José Luis, ni, por ahora, Pedro. Nadie se atreve a TOCAR los privilegios de lps funcionarios. ¿Por qué será? Yo tengo mi teoría, pero no me atrevo a publicarla cuando vivo en un Estado en el somos "dependientes" de los funcionarios

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  • jorgeplaza jorgeplaza 24/03/20 11:39

    Bastante más ilustrativo del trecho que va del dicho al hecho de lo que puede ser la opción de hospital privado de la Ministra Calvo, es la elección de escuela que para sus hijos hacen las elites del país que se dicen de izquierdas. Porque el colegio de los niños no se elige durante una emergencia ni estando tu propia vida en peligro, sino con tranquilidad y haciendo, como diría un economista, un estudio coste-beneficio. Y el beneficio les sale abrumadoramente del lado de los colegios privados caros y casi siempre extranjeros, si hemos de juzgar por lo que eligen en la vida real los sedicentes izquierdistas. Si vivo lo suficiente, tengo gran curiosidad por saber qué colegio escogerá la pareja alfa-reproductora de Podemos para su prole. Me viene a las mientes, por ejemplo, la figura de un par de catedráticos de universidad que conocí hace muchos años, comunistas de pro ambos (él daba lecciones de leninismo con gran elocuencia: era un tipo muy inteligente, ya está jubilado) que escogieron hace ya muchos años el King's College, entidad muy respetable sin duda pero tal vez no representativa de lo que el proletariado está en condiciones de elegir. (Tal vez me esté olvidando de que el PC es la VANGUARDIA del proletariado, no el proletariado). Es solo un ejemplo pero se pueden poner todos los que uno quiera de que una cosa es predicar y otra dar trigo. Y no solo predican los curas o los políticos.

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    • Adaja Adaja 24/03/20 14:32

      El error está en considerar de izquierdas a Carmen Calvo.

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      • jorgeplaza jorgeplaza 24/03/20 17:57

        El catedrático comunista de que hablo en mi comentario era tremendamente de izquierdas: era como Lenin pero con más pelo y con gafas. Y, si vivimos, veremos adónde llevan a sus niños los Iglesias-Montero.

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        • Adaja Adaja 24/03/20 19:34

          No anticipes lo que en el fondo deseas para luego columpiarte...

          Estamos hablando de la elección entre la Sanidad Pública o la Medicina Privada. Y, de momento, lo único cierto es que Irene Montero parió a sus hijos en el Gregorio Marañón.

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          • jorgeplaza jorgeplaza 24/03/20 22:05

            Y que no fue a colegio público cuando era moza: dígalo todo.

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            • Adaja Adaja 25/03/20 03:58

              Ni pudo negarse a que la bautizaran… ¡Hay que joderse!

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