Tribunales
El caso de la estafa de las mascarillas al equipo de Almeida sigue sin despegar cinco años después
Viernes, 26 de marzo de 2021. El magistrado Jorge Israel Bartolomé, titular del Juzgado de Instrucción nº30 de Madrid, abre una investigación por un delito de estafa contra el empresario Philippe Haim Solomon. Lo hace tras la recepción de un atestado elaborado por la Policía Municipal de Madrid en el que se ponen de relieve distintas irregularidades en torno a la operación de compraventa de 500.000 mascarillas que el Ayuntamiento de Madrid compró a la consultora Sinclair&Wilde por 2,5 millones de euros en lo peor de la pandemia. Los cubrebocas recibidos no se ajustaban a los requisitos técnicos de la normativa española y europea, por lo que no se pudo dotar con ellos al personal de los Servicios de Emergencia. Y los intentos del equipo de José Luis Martínez-Almeida para que el vendedor remitiera los certificados de homologación fueron infructuosos.
Un lustro después, la causa judicial sigue empantanada. Por eso, el instructor decidió a mediados de julio, según se refleja en un auto al que ha tenido acceso infoLibre, decretar una nueva prórroga –y ya van siete– de la investigación. Unas pesquisas que avanzan muy lentamente, lastradas, en gran medida, por las dificultades con las que se está encontrando el magistrado para tomar declaración a los principales protagonistas de la historia. Sobre todo al investigado, un escurridizo empresario con buenas relaciones en Oriente Medio y África que opera con dos identidades distintas –Philippe Haim Salomon y Philippe Victor Chaim Hababou– recogidas en tres pasaportes –Israel, Francia y Guinea Bissau–.
La localización e interrogatorio de la cara visible de Sinclair&Wilde ha sido, desde el inicio, el gran obstáculo. Tanto, que la falta de datos obligó al instructor a mantener el caso archivado provisionalmente durante casi un año, hasta que la recepción de nueva información permitió su reapertura. Durante estos cinco años se han cursado comisiones rogatorias a Reino Unido y Estados Unidos. E, incluso, se han emitido órdenes internacionales de busca y captura contra Solomon, para quien también se acordó prisión preventiva, comunicada y sin fianza. Medidas que, sin embargo, se dejaron sin efecto el pasado febrero para permitir la "declaración voluntaria" del investigado, el cual reapareció hace algunos meses remitiendo a través de su abogado una serie de escritos al juzgado.
Nuevas citaciones en septiembre
La comparecencia se fijó, en un primer momento, para comienzos de marzo. Sin embargo, la misma no pudo llevarse a efecto, detalla el instructor en su último auto de prórroga, por la imposibilidad de Solomon de desplazarse a España al encontrarse en Dubái y estar por aquellas fechas "cerrados" los espacios aéreos en Oriente Medio como consecuencia de la guerra entre Estados Unidos e Irán. Por eso, se ha fijado una nueva fecha: el 17 de septiembre. Una semana antes, están llamados a declarar en sede judicial en el mismo procedimiento en calidad de testigos Hicham Belardi y José Antonio García, dos supuestos "intermediarios", según resaltan las fuentes jurídicas consultadas, en la operación de compraventa de mascarillas que se encuentra bajo la lupa.
La pandemia del coronavirus hizo saltar por los aires un comercio de material sanitario saturado por la inmensa demanda a nivel mundial. Las ofertas, y los precios, apenas duraban unos minutos. Y el pago por adelantado se convirtió en práctica habitual. Una suerte de mercado persa en el que abundaban los mediadores y, por supuesto, los comisionistas. En este caso, el nombre de Sinclair&Wilde llegó al Ayuntamiento de Madrid a través de la abogada Araceli Vida y su empresa: Aifos Servicios Legales y Consultoría SL. La economista trasladó el 20 de marzo de 2021 al letrado Carlos Fernández-Pita González que podía conseguir material sanitario. Un correo que este último remitió a Borja Fanjul Fernández-Pita, entonces presidente del Pleno del Ayuntamiento de Madrid, el cual lo reenvió a Inmaculada Sanz, entonces al frente de una funeraria municipal que centralizaba la contratación de emergencia.
Media hora. Eso fue lo que tardó, según la documentación incorporada al sumario, la responsable de la Empresa Municipal de Servicios Funerarios y Cementerios de Madrid en trasladar la propuesta a la delegada de Hacienda, Engracia Hidalgo, y a la entonces responsable de compras, Elena Collado, quien a partir de ese momento se convirtió en la interlocutora oficial con la abogada. Tanto a Vida como al Consistorio les terminó pareciendo fiable el vendedor y aceptaron la oferta de Sinclair&Wilde, una consultora especializada en la provisión de soluciones geopolíticas. El pago se sustanció en dos transferencias bancarias. La primera, por 1,25 millones de euros, se produjo el 24 de marzo de 2020. La segunda, por la misma cantidad, el 13 de abril, tras varios incumplimientos de plazos, dudas y hasta un intento de retrotraer aquel primer abono.
Sinclair "pagó comisiones a los distintos intermediarios"
El empresario de la segunda estafa al equipo de Almeida dice que 'solo' se quedó 175.000 euros de las mascarillas
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El dinero llegó a una cuenta que la sociedad tenía en el Bank of America. El empresario, sin embargo, asegura que él no se quedó con los 2,5 millones. En varios escritos remitidos en los últimos meses, Solomon dice al instructor que solo se embolsó por su "intermediación y trabajo dirigido a proveer efectivamente de las mascarillas" unos 175.000 euros. El resto, señala, se destinó "a la obtención de las mismas", es decir, al pago de proveedores, transportistas y otros intermediarios. "Contrariamente a lo manifestado por algunos de los testigos que han depuesto en esta causa, Sinclair and Wilde sí que pagó comisiones a los distintos intermediarios", resalta en un escrito del pasado mes de diciembre.
En la información financiera facilitada por las autoridades estadounidenses consta la salida de 30.000 euros de aquella cuenta del Bank of America a otra ubicada en España. Como beneficiario de aquella transferencia figuraba Said Arfal. Aquel nombre fue puesto sobre la mesa por el propietario de otra consultora cuyo nombre afloró también en la investigación. Durante su declaración como testigo, aseguró que él nunca tuvo relación con Solomon, que los contactos los tenía con "la gente que le representaba". Entre ellos, Arfal, a quien dijo haber conocido a través de un hombre afincado en Benalmádena (Málaga) llamado José Antonio García. En aquella comparecencia también citó como intermediario a Hicham Belardi.
Un papel que confirma el propio empresario franco-israelí en sus escritos. En ellos, reconoce el pago de 30.000 euros a Said Arfal como "intermediario en proveedor". Y resalta otra transferencia de poco más de 278.000 euros a Toshani Elaghel Adel que respondía, según indica, a la "intermediación de Said Arfal y Hicham Belardi". Y para intentar acreditarlo, ha aportado al procedimiento una carta que le remitió José Antonio García, CEO de Mercado Turístico Global, en el que le indica que se ha llegado a un nuevo acuerdo con "Mr. Hicham" por "100.000 euros extra" y le pide un pago de 275.000 a Toshani Elaghel. Una "comisión", consta en otra suerte de acuerdo aportado, vinculada a la venta del medio millón de mascarillas que Madrid nunca pudo utilizar.