La división de la izquierda andaluza, un problema grave para los últimos escaños y para competir con Vox

Urnas con las papeletas donde los andaluces ejercen su derecho al voto durante el día de las elecciones a la presidencia de la Junta de Andalucía  a 19 de junio de 2022 en Sevilla (Andalucía, España)

Andalucía, camino de las urnas. Y las derechas dominan las encuestas. La última palabra la tendrán los ciudadanos del sur el próximo 17 de mayo. Pero en los colegios habrá como mínimo dos papeletas por parte de la izquierda transformadora: Por Andalucía (a la espera de saber si Podemos se integrará o se presentará como tercera opción) y Adelante Andalucía (el partido fundado por Teresa Rodríguez y que concurre con un perfil andalucista y contrario a gobernar con los socialistas).

La división de las izquierdas vuelve a lastrar ese espacio después de los malos resultados en Aragón y en Castilla y León. Actualmente, en el Hospital de las Cinco Llagas hay cinco asientos ocupados por diputados de Por Andalucía y dos por parte de Adelante Andalucía.

La coalición de Por Andalucía (firmada en el último minuto en 2022 por parte de IU, Podemos, Más País e Iniciativa del Pueblo Andaluz) logró un escaño en cinco de las ocho provincias: Cádiz, Córdoba, Granada, Málaga y Sevilla. Adelante Andalucía tuvo representación por Cádiz y Sevilla. En cambio, el espacio de la izquierda transformadora no logró mandar ningún diputado al Parlamento por parte de las provincias de Almería, Jaén y Huelva.

La lucha por los últimos escaños

Uno de los principales problemas que tiene el espacio por su división es precisamente la falta de competitividad para luchar por el último escaño en cada provincia. Esto pasó en las últimas elecciones de hace cuatro años en Huelva, donde Por Andalucía se quedó tan solo a 652 votos de conseguir un diputado que finalmente cayó en manos del PSOE. Un episodio que se repitió en la provincia de Almería, donde la coalición de Por Andalucía se quedó a 4.989 papeletas de quitarle ese asiento a Vox.

La lucha por el último escaño es vital en Andalucía, la comunidad más poblada y que tiene ocho circunscripciones electorales. En la batalla de 2022 el PP logró arañarlo en cuatro provincias (Cádiz, Córdoba, Málaga y Sevilla), el PSOE en tres (Granada, Huelva y Jaén) y Vox en una (Almería).

Aunque la suma de votos de distintas candidaturas no se traduce automáticamente en escaños,, en el caso del último escaño por Huelva, sumando los votos de Adelante Andalucía, sí hubiera logrado ese escaño Por Andalucía. En el caso de Almería, Por Andalucía se hubiera quedado muy cerca si hubieran unido a las 4.554 personas que respaldaron a Adelante.

Asimismo, esta división de la izquierda supuso una gran diferencia de diputados respecto a la ultraderecha a pesar de que en votos no había tanta distancia. Vox obtuvo 14 escaños por sus 496.618 papeletas. En cambio, Adelante Andalucía y Por Andalucía se quedaron en total en siete parlamentarios a pesar de tener, en su conjunto, 452.981.

En las elecciones generales del 23J, Sumar aglutinó a la mayoría del espacio progresista andaluz, lo que se tradujo en alrededor del 12% de los apoyos y seis diputados al Congreso (los mismos que Unidas Podemos en 2019) por las provincias de Sevilla (dos escaños), Granada, Málaga, Córdoba y Cádiz. Adelante Andalucía no logró ninguno y no llegó a los diez mil votos.

El espacio pierde hasta cinco diputados por su división

Daniel Valdivia, profesor de Sociología y de Ciencias Políticas de la Universidad Pablo de Olavide en Sevilla, analiza esta situación de fragmentación de las izquierdas poniendo el foco en que sólo el hecho de que Por Andalucía y Adelante Andalucía vayan por separado supone una pérdida para el espacio de entre cuatro y cinco escaños. “Incluso podrían ser más si finalmente Podemos va en solitario”, añade.

Señala que, si se cogen algunas de las últimas encuestas como la de GAD3, se puede concluir que el espacio “podría estar empatando con Vox” si fuera en una lista conjunta. Pero, en cambio, ahora mismo, añade el profesor, incluso está en riesgo que alguna de las dos opciones pueda tener grupo parlamentario en el Hospital de las Cinco Llagas después de las elecciones del 17 de mayo.

El politólogo indica que, con el mismo porcentaje de voto del espacio que Vox, la ultraderecha puede materializar esos votos con 14 o 15 escaños, en tanto que Por Andalucía y Adelante Andalucía se tendrían que conformar con cuatro o cinco parlamentarios cada uno. “Y todo contando con que Podemos vaya con Por Andalucía”, añade el profesor.

Asimismo, indica que el daño sería menor en las provincias grandes, como se pudo comprobar en Sevilla y Cádiz en las anteriores elecciones, donde las dos opciones tuvieron representación. En cambio, remarca que esta división es muy perjudicial en las provincias que reparten menos asientos como Huelva, Jaén y Almería.

El resultado de las izquierdas tiene también muchos factores en el aire en estos momentos. Y es que en las últimas semanas, como indican fuentes de varios partidos, el aire no corre tan a favor de Vox, como ya se ve en algunas encuestas nacionales, por su posicionamiento a favor de Donald Trump (EEUU) y Benjamin Netanyahu (Israel) en la guerra de Irán y por la lucha fratricida en el partido entre Santiago Abascal y algunos de los fundadores como Iván Espinosa de los Monteros y Javier Ortega-Smith, que están revelando movimientos económicos en el círculo del líder.

Pero, además, los sondeos evidencian también una pugna más reñida entre Por Andalucía y Adelante Andalucía respecto a los anteriores comicios. De hecho, la candidatura liderada por José Ignacio García aparece en las encuestas con posibilidades de doblar su resultado de dos escaños. Su principal granero de votos se sitúa en las provincias de Sevilla y Cádiz, en tanto que Por Andalucía aparece con más fuerza en el resto, principalmente por la implantación municipal de Izquierda Unida.

La gran duda que persiste en estos momentos es si Podemos se integrará de nuevo bajo la fórmula de Por Andalucía como hace cuatro años. La formación morada ha convocado una consulta, que se cerrará este miércoles por la tarde, para ver si su militancia avala negociar esa unidad. La mesa de partidos de Por Andalucía se reunirá el próximo jueves para concretar el registro formal de la coalición.

Los efectos psicológicos de la división

Alberto Díaz Montiel, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Granada, explica que en los sistemas electorales “hay dos tipos de efectos: los mecánicos y los psicológicos”. Los primeros, añade, versan sobre cómo se produce la extrapolación de votos a escaños. Dice que, a diferencia del ámbito estatal, en las elecciones andaluzas no hay provincias pequeñas, ya que Huelva y Jaén, con menos representación en el Parlamento, tienen once escaños. Hace este dibujo: “La división de la izquierda no tiene sangría como en unas generales. Eso no quiere decir que no tenga penalización ir por separado. Además, en Huelva y Jaén es donde tiene menos penetración este espacio”.

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Y se centra mucho en los “efectos psicológicos” que pueden condicionar al votante: “Si los electores perciben ese espacio como una jaula de grillos y rechazan las rencillas internas, pueden depositar su apoyo al final en el PSOE, que tiene una fórmula más estable”. 

Explica que también tiene una gran importancia el nombre del número uno: “Por Andalucía y Adelante tienen muy buenos candidatos en Antonio Maíllo y José Ignacio García. Este último además se ha viralizado mucho en redes sociales y ha hecho bandera de temas como la sanidad y la educación, además de tener contacto con los movimientos sociales. Está empezando a ser conocido”. “En cambio, la candidatura de Podemos es la más débil”.

Pero añade un último aspecto que también puede condicionar a los votantes: cómo se logra la papeleta conjunta: “Para el votante de izquierdas, a veces es mejor un buen divorcio que un mal matrimonio. Si los electores detectan que se hace un mal pacto tardío, también pueden penalizar. Un ejemplo de ello fue el acuerdo de Por Andalucía en las anteriores elecciones, llegando hasta tarde al registro. Eso marcó la campaña”.

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