ELECCIONES

Feijóo: "Creo en la responsabilidad de Vox y garantizo la del PP"

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, interviene durante una sesión de control al Gobierno.

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el líder de Vox, Santiago Abascal, volvieron a hablar tras las elecciones autonómicas de Castilla y León y acordaron “seguir reuniéndose” en los días posteriores para avanzar en las negociaciones con el propósito de formar los gobiernos autonómicos de Extremadura, Aragón y Castilla y León. "No podemos defraudar a la gente", resume.

Feijóo desveló esta conversación en una entrevista concedida a Servimedia, en la que explicó que ambas partes quedaron en que sus equipos se verían “inmediatamente en Extremadura”. Al cabo de diez días de los comicios de Castilla y León, las dos delegaciones negociadoras se citaron el 25 de marzo en Mérida para avanzar en el acuerdo programático con la presencia de Miguel Tellado, ‘número dos’ del presidente del PP.

Feijóo y Abascal han intensificado su canal de comunicación a cuenta del carrusel de elecciones autonómicas. Hace poco más de un mes, el líder del PP publicitó una llamada en la que ambos dirigentes pactaron un nuevo marco de negociación en las comunidades autónomas.

Por el contrario, Feijóo lleva más de un año sin mediar palabra con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La última vez que se vio con el jefe del Ejecutivo fue el 13 de marzo de 2025 en La Moncloa, donde trataron, sin acuerdo, el aumento del gasto en Defensa.

Este mes de enero volvieron a citarse para hablar de la política internacional y del posible envío de tropas españolas a Ucrania pero la cita se aplazó por el accidente de ferroviario de Adamuz. Desde entonces, ninguno de los dos ha descolgado el teléfono para volver a verse.

Feijóo declinó desvelar los detalles de su conversación con Abascal. Pero sí insistió en que “los votantes de Vox y del PP han mandado un mensaje claro” en las tres comunidades que les aboca a un acuerdo, dado que la única opción posible con los resultados en la mano es un Gobierno de centroderecha. Lo contrario, dijo, sería “defraudar a la gente”.

“Donde la gente manda, los políticos tenemos que obedecer. Y lo que nos han dicho es que haya un Gobierno del PP con apoyo de Vox. Las particularidades y los pormenores del acuerdo que los concreten PP y Vox. Pero el resultado de las urnas es inapelable: unos muy buenos resultados del PP, unos muy malos resultados del PSOE y Vox incrementa su porcentaje y se consolida como tercera fuerza política en España”, expuso.

Feijóo remarcó que “el PP es un partido que no solamente interpreta el resultado de las urnas, sino que lo acata”. Y puso la pelota en el tejado de Vox, que tiene que decidir cómo apoya sus gobiernos, “entrando o no entrando” y “con qué consejerías”. “Esas ya son cuestiones que le corresponden decidir a los partidos políticos. Pero lo que los partidos políticos no pueden decidir es no ser disciplinados con el mandato de las urnas”. Abascal ya ha verbalizado que Vox quiere entrar en los tres ejecutivos y Génova dice que eso no será impedimento para pactar.

La negociación que aparentemente está más avanzada o que al menos el PP quiere cerrar primero es la de Extremadura. Preguntado por cuál es el escollo que impide el pacto, Feijóo dijo desconocer “los temas particulares”, pero sí le consta que el equipo negociador del PP está “contrastando las medidas que propone Vox con las posibilidades reales, presupuestarias y legales” para ver si las contrapartidas de Abascal pueden “encajar en los Presupuestos, en las competencias y en la legislación actual”.

Los de Abascal plantearon medidas que extralimitan las competencias de la Junta de Extremadura, como “el fin” de Mercosur, del Pacto Verde Europeo o de los pactos PP y Vox en Bruselas. Feijóo explicó que, por ese mismo motivo, difundieron hace varias semanas su guía para “ordenar” los pactos autonómicos. Abascal lo acogió entonces con malestar por sentirse tratado como un “salvaje”. Pero Feijóo incidió en que sus barones solo pueden “adoptar acuerdos en el ámbito de sus competencias estatutarias y constitucionales”.

“Está claro que un presidente autonómico no puede adoptar acuerdos que vayan en contra la legislación española o la legislación europea”, avisó. “La estrategia de cada partido es legítima y nuestra estrategia es conocida: aceptar el resultado en las urnas, ser consecuente con lo que han dicho los ciudadanos y dar estabilidad a las comunidades autónomas en los marcos que hemos establecido. Y es en lo que vamos a seguir trabajando. Yo soy optimista. ¿Por qué? Porque creo en la responsabilidad de Vox y garantizo la responsabilidad del PP”, añadió sin esconder que le “gustaría” que la negociación fuese “más rápida”.

El papel de Tellado

Feijóo evitó entrar en la crítica a los de Abascal porque su “objetivo” es "que se produzca un cambio político en España” y que haya estabilidad en las comunidades autónomas”. “No me voy a apartar de ahí y no voy a entrar en otras consideraciones, porque si no me convierto en un comentador de por qué otros partidos dicen lo que dicen. Yo quiero que la gente sepa qué es lo que dice el mío”.

Por último, sobre la participación de Miguel Tellado en las negociaciones de Aragón y Castilla y León, Feijóo recordó que es “el secretario general del partido y puede ir a cualquier negociación”. También aclaró que Vox no “ha impedido nunca” su presencia, por mucho que la dirección nacional de Vox en Bambú sí pidiera en público que el ‘número dos’ del PP se “apartara” de la negociación.

“Pero vamos a ver, que el PP esté en las negociaciones del PP ¿llama la atención? Imagínese que yo digo: ‘no quiero que haya ningún solo representante de la dirección nacional de Vox en las negociaciones’. Miguel Tellado es el secretario general del partido y puede ir a cualquier negociación. La negociación de cuestiones concretas que afecten a la comunidad autónoma le corresponde, por supuesto, a nuestros candidatos. Pero que un dirigente del Partido Popular pueda estar en las conversaciones a nosotros Vox no nos lo ha impedido nunca. Estamos dando mucha importancia a este tema cuando lo que hay que hacer es hablar menos y trabajar más”, respondió.

Feijóo concluyó que “la gente está muy cansada” y no quiere “problemas” ni “discusiones formales”, sino “soluciones” y debates “de fondo”. Por ello, insistió en que quiere centrarse en su “objetivo”, que es “presentar un proyecto y una alternativa, garantizar la estabilidad y la aceptación del resultado de las urnas, y hacer una política distinta a la frivolidad de la política nacional”.

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