Groenlandia y Trump

Feijóo emula al líder de la OTAN y evita criticar a Trump pese a la amenaza sobre Groenlandia

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz

La amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de invadir de manera unilateral Groenlandia es una posibilidad cada vez más real. Sin embargo, nadie sabe muy bien cuál sería la respuesta de la Unión Europea que no quiere desairar a su aliado en la OTAN y que está completamente desdibujada ante el agitado contexto internacional por el rumbo emprendido por la Casa Blanca con su intervención en Venezuela. En este contexto, los gobiernos de algunos países como Francia, Suecia, Alemania y Noruega han anunciado el envío de tropas —por el momento simbólica— al territorio autónomo danés para tratar de lanzar un mensaje a EEUU.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, también abrió este jueves la puerta al envío de tropas al país controlado por Dinamarca, aunque apeló a la prudencia y pidió "no precipitar acontecimientos". En declaraciones desde el Congreso, Robles aseguró que el Ejecutivo de Pedro Sánchez esperará a ver cómo "avanza todo" en los próximos días antes de "tomar decisiones" tras las amenazas anexionistas del magnate. "Reforzar la vigilancia en Groenlandia sí sería una opción", señaló desde la Cámara Baja. Una posibilidad que llega tras el fracaso de las conversaciones entre Trump y las autoridades danesas y groenlandesas.

¿Y qué opina el principal partido de la oposición y miembro del PP europeo, la formación con mayor poder en Bruselas y también en la UE? Por el momento, nada. "Vamos a fijar postura a partir del lunes, cuando tengamos información", explican miembros del equipo directo de Alberto Núñez Feijóo, que consideran "razonable" su silencio hasta que "tengan información" detallada por parte de Sánchez sobre los costes, los efectivos y demás particularidades. Con el lunes, las citadas fuentes hacen referencia a la reunión que mantendrá el presidente del Gobierno con el líder de la oposición para abordar el envío de tropas a Ucrania que Génova quiere ampliar a otros asuntos como Groenlandia, pero también China, Rusia Venezuela e Irán, ente otros asuntos.

De esta manera justifican en el PP su ausencia de un posicionamiento claro pese a que muchos de sus homólogos en el PPE sí que se han mostrado a favor del envío de tropas no solo a Ucrania, sino también a la isla. Desde la dirección de Feijóo, sin embargo, tratan de minimizar la amenaza del presidente norteamericano y las circunscriben a una mera declaración de intenciones, como ya sucedió, recalcan, con los aranceles —pese a que algunos ya se están aplicando. "¿Hay un riesgo real de invasión de Groenlandia? En este momento no sabemos" , plantean. Y añaden: "No sabemos si hay un riesgo real o se trata de una escalada verbal".

El PP repite el manual de Venezuela

El PP repite así el manual que ya siguió hace una semana con el ataque estadounidense sobre Venezuela, que acabó con la detención de su presidente, Nicolás Maduro. Tanto entonces como ahora el PP no cuestiona directamente a Trump, aunque no compartan sus decisiones. En ese sentido, Génova asegura que rechazan de manera expresa que EEUU "entre en guerra" con Europa y la OTAN, de la que forma parte, pero también añaden que sumarse a esa guerra "requiere una reflexión" de país. Con todo, no está en sus planes entregar ningún documento al Gobierno. "Nuestro modelo lo conocen, no vamos a llevar propuestas". El PP tampoco aclara si va a compartir la postura del PPE cuando se debata de manera conjunta.

Lo que sí han querido dejar claro es que no comparten la postura de la fundación FAES, dirigida por el expresidente José María Aznar, que la pasada semana advirtió de las posibles "réplicas expansionistas" por parte de Trump en otros países. Desde Génova 13 subrayaron entonces que el PP "no es FAES" y su vicesecretario de Hacienda simplemente trasladó su "máximo respaldo" a Dinamarca. "Respetamos la posición que adopte Dinamarca, que es el país soberano y socio aliado en el ámbito de la Unión Europea".

Sobre esta cuestión, en el seno de la UE se han movido a base de comunicados, sin dar un golpe en la mesa ante el ejercicio de imperialismo de Trump. Este jueves se pronunció la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, evitando entrar al choque con el magnate. "Groenlandia puede contar con nosotros política, económica y financieramente", dijo desde Chipre, si bien recalcó que el debate sobre la seguridad del Ártico "compete a la OTAN". En ese sentido, afirmó que se continuará con "el trabajo" que ya se está realizando "con nuestros aliados y socios, incluido Estados Unidos", como si no fuera este último el que quiere anexionarse la isla, pese a la oposición de su Gobierno y sus propios habitantes.

El secretario general de la OTAN se vuelca de nuevo con Trump

Tampoco desde la OTAN quieren contrariar a Trump. Su secretario general, Mark Rutte, también ha evitado cualquier atisbo de crítica al norteamericano. En su lugar, alabó el trabajo de Trump y no lanzó ningún tipo de mensaje de apoyo a Dinamarca. "Donald Trump está haciendo lo correcto para la OTAN al animarnos a todos a gastar más, a equiparar lo que gasta Estados Unidos", dijo, tras citar la "exitosa" cumbre en La Haya celebrado el pasado junio, en la que Rutte se deshizo en halagos hacia el multimillonario tal y como se vio en la relación de mensajes desvelados por Trump mientras viajaba en el Air Force One en junio del pasado año.

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El antiguo primer ministro neerlandés, un político que durante catorce años participó en las Cumbres de la UE junto al resto de líderes de los 27, en los peores momentos de las crisis de deuda, del brexit o la covid, alguien que fue una las principales voces en los debates comunitarios, dejó a los pies de los caballos a sus antiguos socios. Una estrategia que vuelve a replicar ahora, pese a que en esta ocasión existe un grave peligro sobre la continuidad de la Alianza Atlántica, si realmente es atacada por uno de sus socios.

Quien sí se ha mostrado más contundente es el el comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, que no solo recordó que el resto de países de la UE tendrían que acudir en defensa de Groenlandia, sino que dijo que un ataque sobre la isla "sería el fin" de la OTAN. "Dependerá en gran medida de Dinamarca, de cómo reaccione y cuál sea su posición, pero sin duda existe esa obligación de los Estados miembros de prestar asistencia mutua si otro Estado miembro se enfrenta a una agresión militar", dijo.

El Ejecutivo español, por su parte, trata de empujar a Bruselas a tener una posición más decidida. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, instó a sus colegas europeos a alzar la voz de manera “unida y fuerte” y a asumir “su propia soberanía”. Para él, debe haber una respuesta conjunta: “Aislarnos del mundo es una opción destinada al fracaso”. España sí ha condenado las acciones de Estados Unidos y ha buscado alianzas fuera del ámbito de Bruselas, como se evidenció con el comunicado firmado junto a Brasil, Colombia, Chile y Uruguay. Una posición que también critica el Partido Popular.

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