moción de censura

Feijóo parte como favorito para suceder a Rajoy pero no genera consenso en el PP

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en una imagen reciente.

"Estoy a disposición de Galicia y del partido, pero de Galicia". a disposición de Galicia Cuando el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, pronunciaba este viernes esta frase eran muchas las miradas en el PP que se dirigían hacia él en clave de futuro. Ya venía siendo así desde hace años con menor intensidad. La novedad está en que ahora ese futuro parece más inmediato. O, al menos, esa es la interpretación que los dirigentes del PP consultados por infoLibre hicieron de la última intervención de Mariano Rajoy en el Congreso como presidente. "Suerte a todos ustedes por el bien de España", se despidió.

Los cargos del PP consultados coinciden en que debe ser Rajoy quien pilote los cambios en el partido para que no estallen guerras entre diferentes sectores. "Si Rajoy ha aguantado tanto ha sido, en gran parte, por mantener unido al partido y sería muy raro que se fuera de la noche a la mañana", dice un diputado. Sobre el sucesor, Feijóo parte como favorito en casi todas las quinielas. Pero no genera consenso. "No se puede decir que sea un candidato de consenso, pero sí que genera muchas adhesiones", resumen.

"Por mucho que lo niegue y diga que su sitio está en Galicia, en los últimos meses se ha movido más de lo que acostumbra", destaca un cargo del partido.

Las principales dudas sobre el presidente gallego tienen que ver con que no tiene escaño en el Congreso y, por tanto, carece de un escaparate nacional y que el movimiento podría acabar siendo una especie de "vestir a un santo para desvestir a otro", en palabras de un dirigente regional. Feijóo gobierna con mayoría absoluta y el PP no puede permitirse perder más territorios de los que perdió en las municipales y autonómicas de 2015.

Las luchas Santamaría-Cospedal

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y Soraya Sáenz de Santamaría, que con el ascenso del PSOE al Gobierno pierde todo su poder –no tiene cargo orgánico en el partido– también tienen sus defensores, pero muchos dirigentes creen que "se han quemado con sus enfrentamientos y luchas de poder".

Ahora, al abandonar el ministerio, Cospedal tendrá más tiempo para volcarse en la Secretaría General del partido. En los últimos años le han llovido críticas internas por su acumulación de cargos.

Y, como en el PP todo es posible, también se especula con que aparezca un "tapado", un candidato que espera a saltar al ruedo en el momento adecuado para no desgastarse en las batallas previas.

Un Congreso extraordinario

En el PP recurren a los términos "calma" y "tranquilidad" cuándo se les pregunta por cuáles deben ser los próximos pasos a tomar. Rajoy cuenta con el apoyo y el respeto del grueso de su partido. Pero ahora que él mismo parece haber empezado a escribir su final político, la idea más extendida es que el proceso de renovación debe ser ágil.

"Nadie va a echar a Rajoy. Nadie le va a mover la silla en su cara, pero lo lógico, si queremos levantarnos internamente del bofetón de la moción de censura, es que los cambios se produzcan de forma rápida", relata una dirigente local.

El PP tiene que empezar a preparar ya las candidaturas para las municipales y autonómicas de 2019 y este proceso, creen los dirigentes consultados, sería bueno que se abordase con los equipos que van a encargarse de intentar recuperar el poder en el momento en el que Pedro Sánchez convoque elecciones.

De hecho, comentan, no sería raro que esos comicios acabaran coincidiendo con las citas ya previstas para el año próximo.

Rajoy reúne este martes al Comité Ejecutivo Nacional del PP y los barones y cargos regionales acuden confiados de que se empiecen a disipar estas dudas con el anuncio, por ejemplo, de un congreso extraordinario. "Nos sorprendería mucho si toma la palabra y dice que quiere seguir contando con nuestra confianza y que no cambia nada. Sería que no se ha enterado de nada", comenta un diputado muy molesto con el hecho de que Rajoy no dimitiese para mantener al Gobierno bajo las siglas del PP.

Ligado a este tema está el de la puesta a punto del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso para hacer un discurso de principal partido de la oposición y el papel de Rajoy en el mismo

Sobre este último asunto, la opinión más extendida es que Rajoy renunciará al escaño. "No es cómodo para él ni para el partido que se le esté señalando en los escaños de la oposición", valora un dirigente regional.

Una puesta a punto para estar en la oposición

Este viernes, en círculos conservadores se extendió la idea de que Sáenz de Santamaría podría ser nombrada portavoz del grupo. Sería el pasaporte de entrada de la que ha sido mano derecha de Rajoy en el Gobierno al Comité de Dirección del PP, el núcleo duro de poder del partido. "Me sorprendería mucho que miembros del Gobierno empezasen ahora a ser refugiados en la dirección del Grupo Parlamentario. No es el momento", considera, por contra, un veterano diputado.

Respecto a los mensajes, en el PP advierten ya de una "oposición dura" y ponen como ejemplo el discurso del portavoz, Rafael Hernando, en el debate de la moción de censura.

Hernando tuvo para todos, desde el PSOE a Bildu, pasando por Podemos y Venezuela. Y, como no, para Ciudadanos. 

En el patio del Congreso, mientras esperaban la salida de Rajoy para regalarle el último aplauso en la Cámara, cargos del PP, en estado de shock shock tras haber perdido el Gobierno, hacían una especie de terapia colectiva comentando que "la paciencia con Ciudadanos se ha terminado". Que ya no tienen que morderse la lengua con el miedo a perder sus votos ni aguantar las condiciones del pacto de investidura. "Durante estos meses ellos han intentado ser la oposición al Gobierno. Ahora regresamos nosotros con todas las fuerzas. Ciudadanos va a tener que hacer cosas, mojarse y eso lo llevan fatal", sostiene uno de lo dirigentes consultados.

"El botón de la indignación" de Sánchez

En el PP insisten en que la decisión de Rajoy de no dimitir es un acierto. Lo contrario habría sido caer en "una trampa", en un "chantaje". Y señalan que ha sido muy bien acogida entre la militancia porque en el debate de la moción quedó claro que lo único que le importa a Sánchez es "gobernar a toda costa subido en una pila de mentiras sobre Rajoy y el PP". "Dimitir habría sido dar veracidad a esas mentiras", consideran.

"Sanchez es presidente sin que los españoles le voten, y ha conseguido así apretar el botón de la indignación de mucha gente que votó a Mariano Rajoy y al Partido Popular. Las sedes hoy echan humo de llamadas y visitas de apoyo que hacía tiempo no teníamos, incluso de gente que está regresando", escribió el número tres del partido, Fernando Martínez-Maillo, en su cuenta de Twitter.

 

Los conservadores sostienen que ellos, a diferencia del PSOE y de Ciudadanos, que ha "allanado" el camino de Sánchez a la Moncloa, son "responsables" y no van a poner en riesgo los Presupuestos que tanto tiempo les costó aprobar. Pero avisaron de que la situación se pone "curiosa" si se tiene en cuenta que Unidos Podemos, ERC, PDeCAT, Compromís y Bildu registraron este viernes sus vetos a los Presupuestos en el Senado. "Es una muestra de lo que le va a costar gobernar a Sánchez", resumen. "Son los compañeros de viaje que ha escogido", dicen.

El PP tiene mayoría en el Senado. En el Congreso es el partido mayoritario y tiene tres asientos en la Mesa, el órgano de Gobierno de la Cámara. Dos tiene el PSOE, dos Cs, y dos Unidos Podemos. 

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