crisis del coronavirus

Madrid y Cataluña notifican a Sanidad el 15 y el 7% de las muertes que contabilizan desde el estallido de ómicron

Médicos atienden a un paciente crítico de covid-19 en el Hospital Isabel Zendal de Madrid.

El Gobierno lleva meses pidiendo relativizar el impacto de la sexta ola de covid-19, asegurando que si bien los datos de contagios son impresionantes, la presión asistencial y el registro de fallecimientos no avanzan con la misma fuerza gracias a una aparente menor letalidad de la variante ómicron y al efecto de las vacunas. Sin embargo, el conteo de decesos por covid-19 que publica diariamente el Ministerio de Sanidad a partir de lo recopilado por el Instituto de Salud Carlos III mediante la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Renave) y el sistema informático SiViEs llevan todo el año sin coincidir con lo que comunican dos de las comunidades más pobladas. La discrepancia comenzó en diciembre del pasado año, coincidiendo con la explosión pandémica. Madrid y Cataluña están mandando al registro central una cifra de muertos muy inferior a la que publican en sus respectivos portales de información. Enviaron un 7% de los casos, en el caso de Cataluña, y un 15% en el caso de Madrid, durante 2022.

infoLibre ha comparado el dato ofrecido por el Ministerio de Sanidad de fallecidos diarios, publicado aquí por el Instituto de Salud Carlos III, con el que publican tanto Madrid como Cataluña. Los primeros, en el informe epidemiológico diario, consultable aquí, y los segundos a través de la web dadescovid.cat. La discrepancia es evidente y continuada en el tiempo, como se puede comprobar en los siguientes gráficos.

Este registro siempre sufre una infranotificación con respecto a los datos de los últimos días que se corrige con el tiempo, por eso los medios de comunicación informan de la diferencia entre el conteo total de un día y el anterior para estimar el avance de la pandemia en su peor e irrevocable consecuencia. Sin embargo, esta discrepancia entre las distintas fuentes de información en el caso de Madrid y Cataluña lleva un mes sucediendo. Los datos de las pasadas olas, por el contrario, son muy similares. Por ejemplo: en la tercera ola, posterior a las navidades de 2020, los datos que notificó Sanidad de fallecimientos en Madrid y los que la propia autonomía comunicó en su portal son casi idénticos, en la horquilla de entre 40 y 60 decesos diarios. La semejanza también se registraba en los números de la autonomía gobernada por Pere Aragonés.

Tampoco pasa en otras comunidades autónomas, con independencia de su tamaño o incidencia. Navarra, una de las regiones más sobrecargadas por una enorme explosión de casos para la que los científicos aún no encuentran respuesta, notifica una cifra muy similar de fallecidos tanto en los registros disponibles en la web del Gobierno de Navarra como en el informe del Ministerio de Sanidad. Andalucía no da un número diario, pero los muertos por covid registrados durante la primera semana de enero coinciden a la perfección con los identificados por Sanidad. Los de Cataluña y Madrid están lejos de coincidir, aunque ya ha pasado casi un mes desde aquellas fechas, tiempo suficiente para la corrección.

Andalucía, además, está notificando a Sanidad aproximadamente el triple de fallecimientos diarios que Madrid y Cataluña a pesar de que no tiene el triple de población que las otras dos y con una incidencia muy baja en comparación durante la sexta ola, aunque los datos de diagnóstico también están en cuestión.

¿Qué es lo que está pasando? Madrid reconoce el retraso

En base a lo que infoLibre ha podido contrastar, hay tres hipótesis sobre la mesa. La primera es la que defienden fuentes del Ministerio de Sanidad: que no se cuenta lo mismo. Los datos de la Comunidad de Madrid, explican, provienen de la Unidad Técnica de Sanidad Mortuoria, que cuenta tanto los fallecidos que eran "caso confirmado", con un test positivo, como los casos sospechosos de covid-19 que terminan falleciendo. Sin embargo, esto no explica que las cifras fuesen similares hasta diciembre de 2021 y, posteriormente, despegara una discrepancia que dura más de un mes.

Desde la Comunidad de Madrid, por otro lado, aseguran también que se trata de dos conceptos distintos, pero por otras razones. Por un lado, su dato diario de fallecidos no proviene, aseguran, de Sanidad Mortuoria, sino de un cálculo aproximado de los hospitales. Posteriormente, aseguran, suben al sistema SiViEs los fallecidos por covid y no con covid, donde la observación clínica permite asegurar que la enfermedad ha sido la principal causa del deceso. Sin embargo, esto no es lo que está aprobado ni por la Estrategia de control y detección, vinculante para todo el Estado, ni lo que recoge su propio protocolo de detección, disponible aquí, donde no se especifica que los fallecidos notificados a Sanidad sean solo en los que se ha comprobado que el contagio desencadenó el desenlace fatal.

El sistema vigente a nivel nacional sigue contando los decesos con covid. De hecho, la ministra Darias sugirió en noviembre que podría cambiarse para notificar solo los fallecidos en los que la enfermedad haya sido la principal causante. Pero, como explica Sanidad en conversación con infoLibre, aún no se ha producido la modificación.

El argumento esgrimido por el Gobierno de Ayuso tampoco explica que la discrepancia haya empezado con el despegue de ómicron y se haya agudizado durante 2022. Y tampoco se explica en el caso de Cataluña, cuya conselleria de Salut no ha contestado a las preguntas de infoLibre. Según la información disponible en dadescovid.cat, la web autonómica solo recoge los fallecimientos por covid y no con covid. Sin embargo, la cifra que notifican por esa vía sigue siendo muy superior a la que aparece en los registros de la Red de Vigilancia Epidemiológica.

La segunda hipótesis apunta a que Madrid y Cataluña, unilateralmente y sin pasar por el Consejo Interterritorial ni consultarlo con el Ministerio de Sanidad, han decidido cambiar en diciembre de 2021 los criterios para notificar solo los fallecidos donde el covid tuvo un papel preponderante en el desenlace final. Es lo que sugirió el pasado jueves el Gobierno de Canarias, que pidió a Sanidad que unificara estos criterios para todas las comunidades ante la cifra excepcionalmente baja de muertos comunicados por Madrid y Cataluña. Ninguna de las fuentes consultadas ha reconocido este extremo.

La tercera hipótesis, no excluyente con respecto a la segunda, es que se esté produciendo una infranotificación producto del retraso de ambas comunidades a la hora de subir los fallecidos confirmados en esas fechas. De hecho, ambas regiones siguen subiendo durante estos días decesos producidos a principios de enero, aunque sin llegar a cerrar el gap con respecto a su propia contabilización. Ya ha pasado con Euskadi: el pasado miércoles notificó más de 100 fallecidos, pero correspondientes a los 15 días anteriores, lo que hizo dispararse a la estadística. Sin embargo, fuentes de Sanidad consideran "poco probable" que se esté produciendo un retraso de tales características.

La Comunidad de Madrid, sin embargo, reconoce que el trabajo de comprobación que, aseguran, realizan antes de notificar cada muerte a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, hace que los datos vayan con retraso. "Los datos que se incorporan a Sivies se depuran uno a uno y se contrastan con la historia clínica para incorporar sólo fallecidos POR Covid y, por lo tanto, dado el trabajo de depuración que requiere, precisa de más tiempo para su actualización progresiva", declaran a este periódico. 

Hasta ahora, los datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad permitían indicar una letalidad de la sexta ola similar a la de un repunte de la gripe, aunque las arremetidas del SARS-CoV2 son múltiples a lo largo de todas las estaciones y la influenza se limita a atacar en invierno. Es en lo que se ha basado el Ejecutivo para defender que hay que "convivir" con el virus, "gripalizarlo" con un sistema de vigilancia que estime la incidencia, en vez de contar positivo por positivo. Sin embargo, la discrepancia entre los datos autonómicos y centrales sugiere o bien una infravaloración del coste de la sexta ola, o bien una pérdida del control sobre la información de la pandemia, con criterios distintos dependiendo de la comunidad, que impide comparaciones o una valoración adecuada.

En el informe de este viernes se han añadido 199 nuevos fallecimientos. Hace una semana fueron 142. Hasta 92.966 personas con prueba diagnóstica positiva han fallecido desde que el virus llegó a España, de acuerdo con los datos recogidos por el Ministerio de Sanidad. En la última semana han fallecido 774 personas con positivo confirmado.

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