EL FUTURO DE LA IZQUIERDA

Pablo Bustinduy, el ministro que sueña con libros y al que todos (salvo él mismo) ven como líder de la izquierda

El ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, durante una rueda de prensa.

21 de febrero de 2026. En la Sala de Columnas del Círculo de Bellas Artes no cabe ni un alfiler. Desde los ventanales se divisa todo Madrid, como si fuera un cuadro de Antonio López. La izquierda hierve. Resuenan por los altavoces canciones de Bad Bunny. Todo listo para el acto de relanzamiento del espacio de Sumar. Aparece por una de las puertas Pablo Bustinduy. Los presentes rompen a aplaudir. Le jalean y le abrazan. Muchos lo ven y piensan que debe ser el elegido.

El ministro de Derechos Sociales es uno de los grandes referentes hoy del espacio progresista. De formas tranquilas y educadas, pero con espíritu peleón. Y con la obsesión eterna de avanzar en el estado del bienestar. Una marca propia desde que se convirtió en uno de los rostros esenciales del 15-M. Además, fue uno de los pilares de la primera etapa de Podemos, donde ejerció como responsable de Relaciones Internacionales y actuó, por ejemplo, como vínculo con la Syriza de Alexis Tsipras.

Pero Bustinduy no va a ser el mirlo blanco de la izquierda para las próximas elecciones generales. Él mismo se descartó otra vez este miércoles como posible número uno de una candidatura que todavía no está armada después de que su nombre volviera a resonar con fuerza durante las últimas horas. El ministro de Derechos Sociales ha querido dejar claro que no opta a encabezar la plancha electoral. “No creo que sea el papel que debo asumir”, afirmó tajante en los pasillos del Congreso.

Todo un jarro de agua fría para muchos dentro del espacio. Porque, además, es el ministro de Sumar que tiene mejor valoración entre los ciudadanos. Según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de enero, es el tercer miembro del Ejecutivo con mayor puntuación, por detrás de Carlos Cuerpo (Economía) y Margarita Robles (Defensa), que pertenecen al ala socialista.

"Dice lo mismo en público que en privado, es sincero"

Pero, ¿por qué Bustinduy se aparta de la carrera por encabezar la lista? ¿Por qué dice que no ante un consenso generalizado sobre su figura? El ministro lleva tiempo trasladando en privado que no quiere ocupar ese espacio, según fuentes conocedoras. Considera que no tiene el perfil que hace falta para el próximo ciclo político. 

Durante este tiempo, sí ha señalado a dirigentes de la izquierda que va a dejarse la piel empujando para que salgan bien las próximas elecciones. El análisis que hace durante estos días el titular de Derechos Sociales es que, más allá de las dificultades del momento, el proceso del espacio abierto en el Círculo de Bellas Artes ha empezado bien y se están llevando las cosas en la dirección correcta. Él acompañará a quien sea la persona elegida en este camino para recobrar el pulso en las urnas.

“Dice en privado lo mismo que en público. No quiere ser el candidato. Es sincero”, señalan fuentes gubernamentales del ala de Sumar sobre la decisión de Bustinduy, además de descartar que el ministro esté jugando al despiste en estos momentos para reaparecer en la carrera final. Además, diversos dirigentes del espacio también señalan el componente “personal” a la hora de no lanzarse a liderar una candidatura: “Es padre. Ya pasa muchas horas en el Ministerio. Muchas veces duerme poco por todo el trabajo. Sabe lo que significaría ocupar también ese puesto”.

Animadversión por las luchas internas de los partidos

Otro componente destacado para tomar esa decisión, según señalan algunos interlocutores, es su animadversión a la vida interna de las formaciones políticas y a las rencillas por los egos. En conversaciones con algunos dirigentes ha sacado a relucir que las peleas dentro de los partidos queman mucho más que la propia gestión o la batalla política.

Asimismo, dirigentes de su espacio indican que no tiene una ambición desmedida por ascender políticamente: “Él se conforma con ser ministro. Además, ha visto cómo han tratado a la propia Yolanda Díaz hasta los suyos”. El titular de Derechos Sociales, como manifiestan fuentes conocedoras, es feliz pensando en el día después de la política “leyendo un libro bajo un árbol”.

Mientras sigue el debate sobre la candidatura, el dirigente se centra en la dura negociación que mantienen Sumar y el PSOE de cara al decreto que aprobará el viernes el Consejo de Ministros con medidas para paliar los efectos de la guerra de Irán. Bustinduy está tratando de que los socialistas también acepten medidas relacionadas con la vivienda, algo que hasta el momento rechazan en La Moncloa, donde piensan en la necesidad de armar un paquete que cuente con el visto bueno también del PNV y de Junts en el Congreso.

"No es habitual que una persona se descarte para un puesto de poder"

Fuentes del Ministerio de Derechos Sociales indican: “Bustinduy va a trabajar y va a poner todo de su parte para construir la mejor candidatura posible para la izquierda en las próximas elecciones. Tanto las organizaciones como el resto de ministros de Sumar tienen claro que no hay que repetir errores del pasado y que lo primero que hay que resolver es el qué y no el quién”.

“Quizá no es habitual en política que una persona se descarte para ocupar una posición de poder, pero también es lo más honesto y constructivo saber situarse en la posición en la que uno considera que más útil puede ser para el futuro de una izquierda que se enfrenta a un mundo en llamas por culpa de la extrema derecha y cuyo objetivo no puede ser otro que revalidar el Gobierno de coalición con más fuerza parlamentaria y social para que España siga siendo un referente progresista internacional”, añaden. 

Añaden en este sentido: “El objetivo de la izquierda no puede ser conformarse con la situación actual. Hay que construir una candidatura amplia y con ambición, que vuelva a reagrupar lo mejor de las organizaciones y de la sociedad civil. Bustinduy participará de este proceso con el único fin de que el proyecto de la izquierda en las próximas elecciones sea el más robusto y potente posible”.

El proceso sigue sin un calendario concreto

Fuentes de Más Madrid señalan que veían con buenos ojos la candidatura de Bustinduy y destacan que generaba gran consenso en el espacio, pero respetan su decisión personal de no lanzarse a liderar el espacio. Reconocen que ya se están valorando diferentes nombres y opciones, aunque descartan poner una fecha: “Hay que hacer las cosas bien”.

Dentro del espacio, Izquierda Unida quiere que se “acelere” el proceso dentro de la izquierda para elegir al número uno de la candidatura, aunque evitan fijar un calendario concreto. “Queremos que todo vaya más rápido, pero que se haga bien y que esté bien trabajado entre Más Madrid, los comunes, Movimiento Sumar y nosotros”, remarcan las fuentes consultadas. Acto seguido, inciden en que cualquier decisión sobre nombres debe ser votada por su militancia.

Fuentes de Movimiento Sumar hacen esta reflexión sobre la hoja de ruta: “Entendemos el debate, pero no nos ponemos ni fechas ni límites. El 21-F sigue vigente en el sentido de que sigue siendo necesario avanzar en el método, en la participación y en ensanchar el proyecto político. Hay que seguir sumando gente y acumulando fuerzas. Y después, los liderazgos. Pero esos liderazgos, como hemos dicho siempre, no deben ser un acuerdo a cuatro porque el objetivo es incluir a mucha más gente”.

"Pablo [Bustinduy] ha sido claro estos días y nosotras vamos a respetar su posición. Estamos centrados en lo importante: el escudo social, la prórroga de los alquileres, las políticas de vivienda y las medidas que puedan paliar los efectos de la guerra de Trump y Netanyahu en los ciudadanos de nuestro país y en los que estamos trabajando con mucho empeño", añaden las fuentes.

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Asimismo, diferentes actores del espacio señalan que todavía hay camino por recorrer de cara a esa candidatura y que se debe tener en cuenta el proceso de debate abierto a la vez por Gabriel Rufián. La figura del portavoz de Esquerra tiene también mucho tirón entre miembros del espacio de Sumar, que no descartan que finalmente sea el republicano quien termine liderando a las izquierdas en las generales aunque no sea de uno de sus partidos.

En el espacio de las izquierdas se mira además con lupa el proceso de reflexión abierto por Podemos después de los resultados en las elecciones de Castilla y León, aunque, por el momento, no se ha concretado ningún paso y la dirección nacional achaca el crecimiento de la ultraderecha a la falta de valentía del actual Gobierno de coalición.

Lo que quedó claro este miércoles es que Bustinduy no será el líder de la plancha electoral. Un político diferente con poso intelectual, que salió de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense y que siempre respiró aires internacionales. Cuando el ruido político cesa, al final del día siempre le esperan decenas de libros en varios idiomas apilados en sus estanterías. Y ahí vuelve a respirar.

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