Podemos

Las otras propuestas para organizar Podemos

Los 400 círculos de Podemos: de psicoanalistas a Fuerzas Armadas

Las voces que discrepaban del modelo organizativo propuesto por el grupo promotor de Podemos ya tienen dos alternativas. Tanto el eurodiputado de la formación Pablo Echenique como dos de los miembros de la lista elegida para organizar el congreso fundacional del partido, que se celebrará en otoño, han presentado sendas propuestas que aumentan el poder de los círculos del partido y buscan distribuir el poder de la portavocía, el cargo que ahora mismo está en manos de Pablo Iglesias.

Las dos nuevas iniciativas fueron presentadas por sus autores hace unos días en el ágora virtual de Podemos y se unen a la que ya planteó el grupo promotor a finales de julio, un preborrador que ha servido como base para los dos nuevos planteamientos. En este documento original se planteaba la existencia de una única portavocía –el cargo máximo dentro del partido–, que sería elegida a través del voto de los militantes del partido (es decir, de aquellas personas que se hubiesen inscrito de manera gratuita en su página web), y también se proponía la creación de una ejecutiva elegida por el portavoz y un órgano más amplio que representase a los afiliados.

Los dos nuevos planteamientos, sin embargo, huyen de esta concepción unipersonal del liderazgo y proponen que sus funciones se repartan entre varias personas. En concreto, el documento de Echenique plantea que en lugar de un portavoz a nivel nacional haya siete, elegidos igualmente mediante listas abiertas que puedan votar los militantes. La iniciativa de Daniel Ripa y Diego Pacheco –ambos miembros del grupo, encabezado por Pablo Iglesias y Luis Alegre, que se está encargando de organizar el congreso de otoño– es más inconcreta, si bien también propone que a nivel estatal se establezcan "portavocías temáticas, a partir de responsables de áreas de trabajo", que complementen a la elegida por todos los militantes.

A nivel municipal y autonómico, por su parte, el documento de Ripa y Pacheco sólo habla de "varias portavocías", sin especificar el número, aunque la propuesta contrasta con la del grupo promotor, que planteaba replicar el modelo estatal en los territorios. Por su parte, el borrador presentado por Echenique tampoco se conforma con un único portavoz en los órganos territoriales y plantea que existan, según el tamaño del círculo, tres o cinco.

Los militantes decidirían sobre la ejecutiva

¿Y la ejecutiva? En el planteamiento original del grupo promotor se establecía que el portavoz, tras ser elegido por los militantes, plantearía una lista cerrada que tendría que ser aprobada por el Consejo Ciudadano –el máximo órgano entre congresos de Podemos, compuesto por 80 miembros elegidos en listas abiertas por los afiliados–. Las dos nuevas propuestas, por contra, otorgan mucho más poder de decisión a los inscritos en la formación a costa de la autonomía del portavoz: en este sentido, la propuesta de Ripa y Pacheco plantean que el Consejo de Coordinación –la ejecutiva– sea elegida a través de listas abiertas por los militantes, una de las cuales tendría que ser presentada obligatoriamente por el portavoz.

Por su parte, el documento de Echenique propone que cada uno de los siete portavoces pueda elegir hasta seis colaboradores. Aparte, según la iniciativa, también se crearían varios grupos de trabajo dentro de cada círculo tutelados y autorizados por el Consejo Ciudadano. Estos grupos estarían coordinados por tres de sus miembros y, además, pertenecerían a la llamada Coordinadora General: "Un órgano de coordinación y afinamiento de flujos de trabajo e información entre los grupos", según se explica en la propuesta. Esta Coordinadora General, que no estaba contemplada en el documento original, estaría formada por todos los coordinadores de los grupos de trabajo.

Los grupos de trabajo, según la propuesta del eurodiputado, tendrían una respetable tasa de poder al estar igualmente representados en el Consejo Ciudadano. Mientras en el borrador original se planteaba que los 80 miembros serían elegidos por todos los militantes, Echenique propone que sólo 50 de los representantes sean elegidos por este método. El resto de los componentes de este órgano saldrían de entre los coordinadores de los grupos de trabajo y los seleccionará la Coordinadora General a través de una votación, que posteriormente tendrá que ser refrendada por todos los militantes.

La propuesta del eurodiputado, igualmente, fija de manera mucho más concreta las obligaciones y competencias de los círculos, que en la propuesta original se establecían como los órganos en torno a los cuales orbitaba la estructura territorial de Podemos. En la iniciativa de Echenique, "se opta por un modelo que maximiza la independencia sin rebasar criterios lógicos de coordinación, coherencia y responsabilidad", según explica el propio documento, que dota a los círculos, por ejemplo, de la capacidad de llevar de forma autónoma su propia contabilidad.

Mucha más participación directa

La participación directa de los militantes en la toma de decisiones es otro de los aspectos en los que más hincapié hacen tanto la propuesta de Echenique como la de Ripa y Pacheco. Los dos miembros del grupo encargado de organizar el congreso fundacional del partido plantean diferentes maneras de que los círculos envíen sus propuestas al Consejo Ciudadano –el máximo órgano entre congresos de Podemos–, e incluso sugieren la posibilidad de impulsar referéndums sobre propuestas concretas. De igual forma, su propuesta incluye la obligatoriedad de que las Asambleas Ciudadanas, los congresos del partido, se celebren cada dos años, en lugar de cada tres como se planteaba en la propuesta del grupo promotor.

En este sentido, según el documento de Ripa y Pacheco los círculos podrían enviar cualquier propuesta al Consejo Ciudadano para su discusión, si bien este órgano sólo estaría obligado a incluirla en su orden del día si así lo solicitase el 2,5% de los militantes o el 10% de los círculos territoriales –es decir, los que se circunscriban a un ámbito geográfico, quedando excluidos los círculos sectoriales o temáticos–. Por otra parte, los referéndums internos requerirían al menos el aval del 5% de los afiliados o el 15% de los círculos territoriales, y también se incluye la posibilidad de convocar un congreso extraordinario: si en él no fuesen a elegirse cargos bastaría con que lo solicitase el 15% de los inscritos o el 25% de los círculos territoriales, mientras que si la Asamblea Ciudadana extraordinaria contemplase la renovación de los puestos sería necesario el aval del 25% de los afiliados o de un tercio de los círculos territoriales.

Ninguna de estas propuestas venía contemplada en el documento original, que no obstante sí que planteaba mecanismos de revocación de los cargos. Sin embargo, en su propuesta, Ripa y Pacheco reducen los porcentajes necesarios para inciar los referéndums revocatorios: de esta forma, para votar sobre la continuidad de un miembro del Consejo Ciudadano o del Consejo de Coordinación –tanto a nivel estatal como autonómico o municipal– será necesario que lo soliciten el 15% de los afiliados o el 25% de los círculos territoriales, mientras que para decidir el futuro del portavoz –autonómico, municipal o estatal– será necesario el aval de al menos el 25% de los militantes o una tercera parte de los círculos territoriales.

La limitación de mandatos es otra de las novedades de ambos documentos con respecto al original. La propuesta de Ripa y Pacheco plantea que los cargos sólo puedan ejercerse por un máximo de ocho años o cuatro mandatos bianuales consecutivos. Por su parte, Echenique propone en su iniciativa que ninguna persona pueda mantenerse más de seis años en un cargo, si bien este plazo puede extenderse a nueve –tres mandatos, según la propuesta del eurodiputado– si previamente ha sido autorizado en una votación por los militantes.

¿Se puede opinar desde la izquierda sobre Podemos?

¿Se puede opinar desde la izquierda sobre Podemos?

Más sobre este tema
stats