El futuro de las izquierdas
Rufián y Montero defenderán en Barcelona que Podemos sea la "fuerza motriz" de la unidad estatal de la izquierda
¿Qué hay que hacer? Es la pregunta a la que tratarán de dar respuesta el portavoz de Esquerra Republicana, Gabriel Rufián y la eurodiputada de Podemos, Irene Montero, este jueves en un acto en Barcelona moderado por el exlíder de En Comú Podem, Xavier Domènech. Se trata del segundo evento en el que participará el político catalán tras compartir escenario con el diputado de Más Madrid Emilio Delgado el pasado mes de febrero, lo que supuso todo un revulsivo para un espacio huérfano de liderazgo —especialmente tras la decisión de la vicepresidenta Yolanda Díaz de no repetir como candidata— y que acumula muchas derrotas electorales en los últimos meses, lo que complica su campaña de cara a las generales.
Tras las contundentes victorias de la derecha en tres elecciones consecutivas —Extremadura, Aragón y Castilla y León— y con las andaluzas a la vuelta de la esquina, Rufián reivindica que la izquierda debe actuar y no caer en el pesimismo. En el acto con Delgado, el portavoz de ERC planteó la fórmula que cree que debería aplicar la izquierda alternativa de cara a las próximas elecciones generales con el objetivo de "contrarrestar los 200 y pico diputados del PP y de Vox". ¿Cómo? Estudiando provincia a provincia dónde se deben presentar para evitar la división de las izquierdas y la consecución de escaños por las barreras impuestas en ley electoral, pero siempre priorizando el "arraigo territorial".
Este jueves dará más detalles sobre cómo articular esa idea. Según avanzan a infoLibre fuentes cercanas al político catalán, reivindicará a Podemos como la "fuerza motriz de confluencias de izquierdas en el Estado" mientras que defenderá que ERC debe ser la referencia de las izquierdas soberanistas en Cataluña. Además, también apostará por que ambas fuerzas se pidan "el voto mutuamente" y abrirá la puerta a participar en actos de campaña de la izquierda estatal pese a presentarse en las listas de Esquerra Republicana. El mensaje que busca transmitir es que, más allá de siglas, las izquierdas deben colaborar actuando "con generosidad".
El modelo, según trasladan las mismas fuentes, debe ser similar al acuerdo alcanzado en Andalucía entre Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Podemos bajo el paraguas de Por Andalucía. Sin embargo, en ese caso fue IU el que impulsó el acuerdo al ser el partido con mayor representación institucional, además de haber sido una fuerza de gobierno en la comunidad. En ese sentido, Rufián planteará que es importante que los morados "estén" dentro de ese espacio y considera que es "positivo" que la dirección de Podemos participe de la unidad después de su ruptura con Sumar tras el 23J, que acabó con sus diputados en el Grupo Mixto.
Un planteamiento problemático
El planteamiento de Rufián, sin embargo, no está exento de problemas. La relación entre la cúpula de Podemos y el ecosistema que actualmente forma parte de la coalición Sumar, dentro del cual está IU pero también Más Madrid, Compromís y En Comú Podem, es complicada. Los morados sostienen que la coalición que encabezó Díaz el 23J se hizo para acabar con ellos y que por eso dejaron fuera de las listas a la propia Irene Montero. Para Podemos, la unidad solo tendría sentido si garantiza autonomía, primarias y un giro político claro respecto a Sumar. Sin embargo, también son conscientes de su debilidad tras sus malos resultados autonómicos.
Por su parte, para los partidos que hoy vertebran Sumar, la unidad no pasa por reconstruir Podemos ni por entregarle el liderazgo como antaño, sino por recomponer una coalición amplia bajo otros liderazgos y planteamientos políticos. En ese sentido, consideran que los morados han quedado atrapados en una lógica de conflicto permanente que solo beneficia a sus adversarios políticos. Así, algunas voces plantean que los morados "contaminan" el espacio político y no "suman" adhesiones, sino todo lo contrario. Y aunque el nombre de Rufián les suena bien para liderar un proyecto, el de Montero creen que les haría "perder votos" por el camino.
Con todo, Rufián también insistirá en que su partido es Esquerra Republicana y que su "lealtad" está con Oriol Junqueras, su presidente, que sin embargo no asistirá al acto alegando "motivos de agenda". Lo cierto es que el líder de ERC se ha mostrado muy duro con la idea de Rufián, ha reivindicado los 95 años de historia de su formación y ha rechazado concurrir en una lista electoral con otras fuerzas políticas. "Fui a la cárcel por Cataluña, no para que Ada Colau sea diputada en una lista de ERC", señaló recientemente. Ni él ni su número dos, Elisenda Alamany, acudirán al acto, pero la dirección de ERC enviará al secretario general adjunto, Oriol López, y a una de las vicesecretarias generales, Laura Pelay. También estará Joan Tardá, exportavoz de ERC en Madrid y mentor de Rufián.
Iglesias alimenta la idea de un "tándem electoral" que Rufián descarta
Por su parte, desde la dirección de Podemos trasladan que Montero insistirá en la idea de que "hay mucha gente con ganas de izquierda y de que la situación actual cambie". "Lo que queremos es darle certezas a esa gente, que sepan que vamos a dar la pelea, porque solo si la izquierda está fuerte en Cataluña y en España será posible parar a la derecha y que pasen cosas como bajar el precio de los alquileres y los alimentos o hacer el transporte público gratuito", planteará la exministra de Igualdad. En declaraciones a infoLibre tras anunciar el acto, la número dos de Podemos aseguró que estaba "encantada" de "hacer equipo" con Rufián. En el entorno de Rufián niegan, sin embargo, que él vaya a formar un "tándem" con Montero de cara a las generales.
Irene Montero hace equipo con Rufián con un acto en Barcelona para “dar certezas a la izquierda”
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Un planteamiento en el que ha incidido especialmente el exlíder de la formación, Pablo Iglesias. El lunes defendió en Radio Nacional de España (RNE) que el acto ha despertado mucho interés tras agotarse las entradas en cuestión de minutos —al igual que pasó en el encuentro con Delgado en Madrid—, que el de Rufián y Montero es un "tándem de liderazgos" y dijo que, "sobre esa base", la izquierda estatal "tiene opciones" e incluso podría dar "una sorpresa" en unas generales. Unas palabras que contrastan con las duras críticasdel exvicepresidente al candidato de ERC en los últimos meses, al que ha acusado de connivencia con el agitador ultra Vito Quiles y también le ha recriminado sus declaraciones "racistas" al decir que la izquierda debe hablar sobre la inmigración.
Según Iglesias, el "equipo" de Rufián e Irene Montero "ilusionaría a mucha gente", al contrario que, dijo, ha sucedido con el pacto andaluz y, en ese sentido, lo contrapuso al "modelo Sumar", que criticó por basarse en "acuerdos de despacho" y por no haber celebrado primarias. Los morados reclamaron dos puestos de salida en alguna de las cinco provincias donde Por Andalucía logró representación en 2022: Sevilla, Málaga, Cádiz, Córdoba y Granada, pero el resto de formaciones se negaron a mover a sus cabezas de cartel. Al final, aceptaron integrarse tras lograr el número dos por Sevilla, el número dos por Málaga y el número uno de Jaén, puestos que inicialmente ocupaban candidatos de IU. Para Iglesias, el acuerdo "no fue generoso" con Podemos y, por tanto, "difícilmente" su formación puede "estar satisfecha": "Hay mucha gente de Podemos estos días que está indignada", aseguró.
Fue el partido de Antonio Maíllo el que entregó un documento a los partidos en octubre de 2024 que se discutió durante un año y medio en el marco de la "mesa de partidos", un órgano de negociación interna. Podemos solo aceptó pactar la semana antes de que se cerrara el plazo para registrar coaliciones, forzado también por los malos resultados de la formación en Aragón y Castilla y León. En el primer caso, los morados únicamente obtuvieron 6.206 votos, el 0,94% del total; en el segundo, se hicieron con 9.225 papeletas, el 0,74%. En ambas elecciones se presentaron en solitario y la coalición entre Sumar e IU obtuvo más apoyos. Para los morados, unirse a Rufián en un momento en el que las encuestas coinciden en que es el mejor activo que tiene la izquierda, es vital para la supervivencia de su propio proyecto.