Señalar al emérito y alentar una solución que parta de Felipe VI: el plan de Moncloa para salvaguardar la Corona

El rey Juan Carlos I, durante el partido de Nadal este viernes en Abu Dabi.

La consigna es clara en la parte socialista del Gobierno: hablar cuanto menos mejor sobre la situación del rey emérito salvo que decida hacerlo el presidente. Cuando lo hace, Pedro Sánchez suele insistir desde hace ya algunos meses en un mismo mensaje: demandar explicaciones a Juan Carlos por su conducta y, habitualmente, cerrar filas con el actual jefe del Estado. Ahora, desde el Ejecutivo también se afanan en distanciarse del debate sobre la posible vuelta a España del padre del rey subrayando que, en todo caso, eso es un asunto de la Zarzuela. 

“Por supuesto, creo que el rey Juan Carlos debe dar explicaciones”, afirmó este viernes Sánchez tras ser preguntado por ello en la comparecencia posterior al Consejo Europeo. La pregunta ahora es qué tipo de explicaciones contempla el Ejecutivo que pudiera ofrecer el emérito ante comportamientos o actuaciones que, más allá del recorrido penal que acaben teniendo, son difícilmente justificables. ¿Piensa el presidente en un comunicado? ¿En una intervención grabada al estilo de lo que ocurrió en Botswana? “Eso es lo de menos e incluso es difícil de imaginar. Lo que intenta trasladar el presidente con ese mensaje es que la responsabilidad exclusiva de los escándalos de Juan Carlos es de Juan Carlos. Y que es él quien debe afrontar los costes ante la opinión pública y no los demás”, razona una fuente del Ejecutivo. 

En paralelo, todos los mensajes que se han lanzado hacia la institución monárquica y hacia la figura de Felipe VI hasta ahora han sido para ensalzar “el esfuerzo de transparencia” del actual jefe del Estado y para blindar a la Corona de los escándalos de su padre. Este viernes, el ministro de la presidencia y hombre fuerte del Gobierno, Félix Bolaños, destacó la “relación de absoluta lealtad y cooperación” entre el Ejecutivo y la Casa Real. 

“La idea que tienen es intentar encapsular el problema en el emérito como si fuera un problema personal”, opina Rafa Mayoral, diputado del socio de Gobierno del PSOE, Unidas Podemos, y secretario de Horizonte Republicano de la formación morada. “Hay sectores que intentan marcar distancias con Juan Carlos de Borbón y Borbón pero el problema que tienen es que la monarquía podría entenderse como instrumento idóneo para delinquir desde la más absoluta impunidad por la interpretación que se hace de la irresponsabilidad de la jefatura del Estado recogida en el 56.3 del texto constitucional”, añade. 

"No han consultado"

Los últimos mensajes del Ejecutivo de Pedro Sánchez refuerzan la hipótesis de que el Gobierno no espera que Juan Carlos vuelva a corto plazo y que, más allá de esperarlo o no, tampoco sería lo más deseable por el posible problema institucional de cara a la opinión pública que acabe suscitando. “Está claro que el archivo de la investigación no va a mejorar su reputación”, reconoce otra fuente de Moncloa.

Sobre una posible vuelta, el presidente fue claro desde Bruselas al asegurar que en la Zarzuela “no han consultado” con el Gobierno nada en relación a un escenario que parece alejarse o que, ante el silencio de la propia Casa Real, el Ejecutivo parece preferir alejar. Por el contrario, cuando se consumó la salida de España el pasado verano, Zarzuela y Moncloa compartieron detalles de un operativo que contaba con el visto bueno de ambas partes.

“En cualquier caso, el Gobierno y la Casa Real son dos instituciones distintas”, remarcó el presidente. En la misma línea, la ministra portavoz apostilló que “son ellos quienes tienen que responder de esta cuestión y no el Gobierno de España", en referencia a la situación del emérito. Lo que está claro es que Juan Carlos I desea volver cuanto antes y que cree estar legitimado para ello después del archivo de las investigaciones por parte de la fiscalía de Suiza y en vísperas de que la Fiscalía española también pueda hacerlo en cuestión de semanas. 

En el Gobierno siguen convencidos de que ese escenario no se puede concretar a corto plazo. “Es que no lo quieren aquí ni los suyos porque supone un problema para la institución”, razonaba a infoLibre un miembro del Gobierno tras el acto del día de la Constitución. Ante la falta de respuestas por parte de Zarzuela. Este fin de semana, y coincidiendo con el archivo de la fiscalía suiza, Juan Carlos I se ha dejado ver en público. En Abbu Dabi y como espectador del regreso a las canchas de tenis de Rafa Nadal. “Pues claro que es un mensaje”, opina un alto cargo del Ejecutivo.

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