El efímero y pasional amor en una Europa convulsa

Antonio Lara

Un siglo llamado invierno - Francisco Morales Lomas

Esdrújula Ediciones (2025)

Un siglo llamado invierno es la octava novela del prolífico y versátil escritor Francisco Morales Lomas. Antes vieron la luz El extraño vuelo de Ana Recuerda, Candiota, Cautivo, Puerta Carmona, Bajo el signo de los dioses y Las edades del viento. Como también libros de relatos, ensayos y obras de teatro.

El sugerente título de esta novela constituye un ejercicio de ficción histórica construida en el convulso y apasionante periodo de entreguerras del siglo XX, con la pretensión de desnudar una época marcada por no pocas contradicciones, la principal: el radicalismo ideológico dibujado con el triunfo de Hitler.

El nazismo no solo atrapó a los sectores burgueses y populares de la sociedad alemana, que despertaba de una adversa primera guerra mundial, deseosa de reconstruirse social y políticamente con la república de Weimar, sino a sectores intelectuales que de modo inopinado se vieron abducidos en un incomprensible seguidismo y defensa de la ideología fascista. El caso más paradigmático quizás fuera el del filósofo Martin Heidegger.

En las tres partes que el autor divide el texto —Amor y sombras, Danza macabra y Reencuentro— la obra entreteje transversalmente la historia de amor entre dos grandes figuras universales del siglo XX: Hannah Arendt y su maestro Martin Heidegger.

Filosofía y pasión, no obstante, alteradas por las circunstancias históricas del momento. Reñidas por un antagonismo ideológico difícil de superar, aunque el amor, sin embargo, marcaría una huella indeleble en el pensamiento de Hannah, para quien la atracción profesada marcaría su trayectoria vital —“presentía que seguiría enamorada de él para el resto de su vida”—, por encima del menoscabo personal que le provocaría la ideología cultivada, sin rubor alguno, por su amante Martin.

La vida y el amor de estos dos personajes centra una obra marcada por el devenir histórico de la Europa de este periodo, que hendiría insalvables heridas que conducirán a trágicos acontecimientos y al estallido de la Segunda Guerra Mundial. Circunstancias históricas que Morales Lomas nos presenta mediante una narración serena y reflexiva, con una prosa depurada. El autor construye una realidad ficcionada no exenta de precisas acotaciones históricas que permiten al lector no despistarse en la secuencia de los hechos históricos.

Los paseos por la Puerta de Brandeburgo, en aquel Berlín de entreguerras, poco o nada presagiaban que el periplo que habría de iniciar Joanna sería largo y tortuoso. La vida era un valor que debía cuidar, mas los recuerdos vividos intensamente con aquel hombre casado, profesor y denodado amor, alimentaban los ánimos para seguir adelante.

De la mano de Joanna se describe un entretejido discurrir histórico, no sin miradas retrospectivas, que alentará al lector a adentrarse en sucesos que marcaron uno de los periodos más transformadores de la historia del siglo XX. Para más tarde, a medida que avanza la obra, aparecer otros ‘narradores’ que enriquecen la complejidad de la historia, con visiones que profundizan en las vidas que inopinadamente se entrecruzan.

Cabe destacar el viaje en tren hacia la libertad que Joanna realiza hasta París. Un periplo sumido en la incertidumbre y el desasosiego por un futuro incierto, y por los recuerdos que inevitablemente acuden a su mente, que configuran la toma de conciencia sobre el tiempo vivido. Un relato donde priman las relaciones humanas que se trenzan entre la cotidianidad y las grandes ideas materializadas en este tercio del siglo XX. 

Junto a Joanna y Martin se mueven otros personajes de enjundia: los esposos de ella, Günter y Heinrich Blücher; la mujer de Martin Heidegger, Elfriede, que ante las infidelidades de él mantenía “el cabello recogido en un moño” y una “mirada triste” hacia otro lado, y cuyo estómago se había convertido en el piélago profundo “donde todo habitaba y todo moría”; los hijos Jörg y Hermann o su hermano Fritz.

No escapará a los ojos de los lectores la presencia de intelectuales de este tiempo —Adorno, Karl Jaspers o Bertold Brecht; y otros del campo literario, como Montale, Proust, Thomas Mann o Hölderlin—, bien definidos por el autor, que encarnan matices y posturas que complementan a los dos grandes protagonistas. Todos ellos aportan elementos narrativos para hacer Un siglo llamado invierno una obra donde se proponen distintas perspectivas done ahondar en la complejidad de dos décadas tan agitadas, pero curiosamente regadas por una creatividad sin parangón en el pensamiento, la literatura o el arte de movimientos vanguardistas con respecto al resto del siglo XX y, si me apuran, primer cuarto del siglo XXI.

Un siglo llamado invierno, como he escuchado en palabras de su autor, no es en sentido estricto una novela histórica, más bien se trata de una novela encuadrada en un periodo histórico, que inevitablemente alude a los hechos históricos que se suceden y donde cobran vida personajes históricos reales. Sin menospreciar que la novela nos inspira temáticas que hoy nos acucian con el auge de los nacionalismos y la ultraderecha teñida de sesgos ideológicos y estratégicos propios del nazismo y el fascismo de aquel tiempo.

Elogio de la fascinación

La obra de Francisco Morales Lomas, calada por un lenguaje sencillo, provista de una apreciada riqueza de vocabulario, con giros poéticos, le dan al texto un dinamismo elegante y grato para su lectura. Percibimos en los personajes centrales de la historia sentires distintos: escasa simpatía ante la figura de Martin, frente a la solidaridad que pudiera despertar su esposa Elfriede o la enorme figura de Joanna, acaso potenciada por su condición de judía, mujer provista de un talante libre, en un tiempo donde a ellas se le prescribían roles más convencionales y limitados en su proyección social.  

Morales Lomas ha sabido accionar el ritmo adecuado de la narración, seduciendo al lector, hasta conducirlo desde una mirada honda y reflexiva, y el oportuno tono descriptivo, por un discurso narrativo que nos llevará a sumergirnos en la complicidad con la historia. Las reflexiones intercaladas nos abren las puertas para que nos zambullamos como sujetos activos en ella, utilizando con maestría una fórmula magistral que aúna fluidez y técnica narrativa.

*Antonio Lara Ramos, novelista y crítico literario. Autor de Nueva York inside. Tras los pasos de Federico (Esdrújula Ediciones, 2023).

Antonio Lara

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