ELECCIONES EN ARAGÓN
Aragón vota con un PP condicionado por la fuerza de Vox y un PSOE que ya asume un mal resultado
Es hora de las urnas. Los aragoneses deciden este domingo el futuro de su comunidad. Están llamados a participar 1.036.321 ciudadanos tras una legislatura de apenas dos años y medio y la decisión del presidente Jorge Azcón (Partido Popular) de adelantar los comicios con la excusa de no poder sacar adelante los presupuestos, pero dentro de la estrategia nacional de su partido, que arrancó en Extremadura, de acelerar el ciclo electoral para desgastar a Pedro Sánchez y al PSOE.
Los aragoneses van a las urnas después de dos intensas semanas de campaña marcadas por los temas nacionales frente a los asuntos autonómicos como la sanidad y la educación, y con un escenario, según las encuestas, en el que el Partido Popular ganará pero sin mayoría absoluta, teniendo que depender de un Vox al alza. En cambio, los progresistas llevan días preparándose para encajar un golpe que puede dejar al PSOE en su mínimo histórico en la comunidad y con una nueva experiencia de fragmentación entre las izquierdas transformadoras.
El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha vaticinado el siguiente reparto en las Cortes: PP (25-29), PSOE (17-23), Vox (10-13), Chunta (3-5), IU-Sumar (1-3), Aragón Existe (1-2) y Podemos-AV (0-1). La fotografía que deja el sondeo 40dB. va en esta tendencia: PP (28-30), PSOE (17-18), Vox (11-13), CHA (3-4), Aragón Existe (2-3) e IU-Sumar (2-3).
Estos estudios, por lo tanto, vaticinan que el PP no va a conseguir la mayoría absoluta con la que sueña pero tampoco un crecimiento exponencial a partir de los 28 escaños con los que ahora mismo cuenta en el Parlamento autonómico. Por su parte, los socialistas se enfrentan a un mal resultado, partiendo de los 23 diputados que obtuvo la papeleta de Javier Lambán en mayo de 2023. Y el gran ganador de la noche en aumento de poder puede ser la ultraderecha, que aspira en estos momentos, incluso, a doblar sus resultados.
El PP, camino de otra victoria agria
El Partido Popular, si se cumplen estos pronósticos, se va a encontrar con una situación endiablada como le pasó el 21D en Extremadura. Porque vuelve a quedar en manos de Santiago Abascal, que quiere hacer valer la fuerza en votos. Las derechas viven su propia lucha interna sobre la correlación de poderes. En las últimas horas de la campaña, las dos formaciones tuvieron duros enganchones y se acusaron mutuamente de guerra sucia.
Las elecciones de Aragón tienen también una derivada interna, ya que la fuerza de Azcón en las urnas le servirá para medir su peso orgánico en el partido, donde se posiciona también mirando al futuro en Madrid en un panorama donde las grandes baronías están en manos de Isabel Díaz Ayuso (Madrid) y Juanma Moreno (Andalucía). Su campaña ha tenido un gran componente nacional, con presencia de figuras de toda España y de la mano de Núñez Feijóo en los últimos días. De hecho, el líder del PP aragonés ha hecho de Pedro Sánchez su gran enemigo.
Feijóo conseguirá previsiblemente esa victoria que buscaba y el desgaste del socialismo, pero seguirá sin solución para su gran frente: cómo articular los acuerdos con una ultraderecha al alza. Y ese escenario, además, se agravará con la celebración de las elecciones en Castilla y León el 15 de marzo, donde Vox crece cada día. El gran golpe puede ser si finalmente en Andalucía, en junio, Moreno pierde la absoluta y el gran perfil moderado se tiene que echar en brazos de Abascal.
El PSOE contiene la respiración
La noche de este domingo pinta oscura para el PSOE. Pilar Alegría es una de las grandes apuestas de Sánchez en la estrategia diseñada después del último congreso del partido para ser competitivo en el ciclo autonómico a través de ministros-candidatos (María Jesús Montero, Óscar López, Ángel Víctor Torres y Diana Morant, aparte de la propia Alegría). La exportavoz del Gobierno ha hecho una campaña que ha gustado mucho internamente, mostrando su lado más cercano dentro de un panorama en el que las derechas han logrado de manera generalizada deshumanizar a los líderes progresistas.
Alegría ha tratado de centrar su campaña en temas prioritarios para los aragoneses como la sanidad y la despoblación, pero se ha encontrado con un ecosistema mediático y político en el que opera especialmente el antisanchismo, además de que ha sido atacada por su fotografía comiendo junto a Francisco Salazar, el alto cargo de Moncloa que tuvo que dimitir en julio por denuncias de acoso sexual. Ella misma ha reconocido durante estos días que ha sido su mayor “error político”. No obstante, en su equipo pronostican que el resultado será mejor que el dibujado en las encuestas.
En Moncloa y en Ferraz ya asumen el resultado, pero remarcan que no tiene nada que ver con Extremadura. La mayoría de dirigentes cree que Alegría debe quedarse en Aragón haciendo oposición y no sostienen que deba dejar el cargo, como pasó con Miguel Ángel Gallardo tras el 21D. Asimismo, en el núcleo duro del presidente se sigue insistiendo en que la dinámica de una cita autonómica no tiene nada que ver con las elecciones generales y se reafirman en la necesidad de agotar la legislatura en 2027.
Las izquierdas miden sus fuerzas
Las izquierdas transformadoras también se miden la noche del domingo con el termómetro de la fragmentación. Si Extremadura fue un subidón para ese espacio gracias al resultado histórico de Unidas por Extremadura, ahora se enfrentan a un escenario totalmente diferente. El 3% es el número mágico para entrar en las Cortes (la barrera para optar a escaños en cada provincia) y en las últimas semanas Chunta Aragonesista se perfila como la opción con más apoyo en ese espacio.
Jorge Pueyo, hasta ahora diputado en el Congreso y un hombre muy conocido en Aragón por haber presentado un late night en televisión, encabeza esta candidatura que ha puesto en el centro de su programa la vivienda, los servicios públicos y la despoblación, y se ha desmarcado del Gobierno de coalición, que ha apoyado en Madrid, rechazando el modelo de financiación lanzado por el Ministerio de Hacienda y que ha centrado buena parte de los debates ante el supuesto agravio que supone frente a Cataluña.
La campaña pueblo a pueblo de Pilar Alegría que descoloca a las derechas y marca el camino al PSOE
Ver más
En términos de las izquierdas, se abre una pugna este domingo entre las candidaturas de IU-Movimiento Sumar y de Podemos. Los morados salen con menos posibilidades, según los sondeos, y se agarran especialmente a la posibilidad de entrar por la provincia de Zaragoza. Y esa separación también se vivirá en un mes en Castilla y León, donde esas formaciones no han logrado un acuerdo para ir en la misma plancha electoral.
Estas elecciones son, asimismo, claves para el futuro del regionalismo. Aragón Existe, con Tomás Guitarte como número uno de la lista, tiene asegurado entrar en el Parlamento, pero sin la fuerza suficiente como para poder hacer tambalear el tablero político. Esta opción ya ha dicho que está a favor de apoyar al PP para que no dependa de la ultraderecha, pero la suma parece lejos de alcanzar la mayoría absoluta. El 8F se perfila, en cambio, como una fecha desastrosa para el PAR, que podría ser la primera vez en la que no consigue un puesto en las Cortes de Aragón.
Este domingo Aragón decide. Y toda España está pendiente.