Shinova: “En la música aún nos gusta que esté la emoción y se sienta que hay una historia humana detrás”
Shinova cierra en noviembre, en su Bilbao natal, la gira más íntima de su carrera. Un formato de teatros con cuerdas en directo que sustituye este año a los festivales. Todo gira en torno a La Tormenta Perfecta, un EP concebido como una obra en cuatro actos donde el videoclip deja de ser promoción para convertirse en parte de la historia. Gabriel de la Rosa, cantante del grupo, habla con infoLibre sobre ese proceso creativo, la experiencia en Latinoamérica y el himno que han compuesto para el Bilbao Basket.
¿Cómo lleváis la gira?
Bien, bien, ya queda poquito. Tenemos la traca final en septiembre y cerramos la gira casi al mismo tiempo que entramos al estudio. Todo casi a la vez.
¿Cómo surgió el nuevo EP La Tormenta Perfecta?
De una gira muy intensa y muy potente, la del disco anterior, ‘El Presente’, que cerramos en el Movistar Arena. Nuestra intención era dejar un margen de relax después de tres años muy intensos, pero surgió esta idea en la cabeza de Erlantz, nuestro guitarrista, en la que se contaba una historia conceptual a través de cuatro canciones. Nos gustó muchísimo, empezó a fluir todo y de repente nos vimos en el estudio grabando este EP y comenzando una gira muy especial.
Lo habéis planteado como una obra conceptual en cuatro actos. A la hora de construir este relato, ¿nace primero la imagen visual y luego le ponéis melodía, o es la canción la que dicta el guion audiovisual?
Primero el concepto, luego la historia y después las canciones. Cuando estábamos trabajando en los últimos temas empezamos a construir con Alain Martínez, que también es nuestro bajista, todo el universo visual. Fue bonito hacerlo de una manera tan diferente a lo habitual en cualquiera de nuestros trabajos.
Apostar por un EP conceptual donde la narrativa visual es tan vital como la sonora es poco habitual en la industria musical. ¿Sentíais la necesidad de ofrecer una experiencia más inmersiva al público?
Teníamos clarísimo que no era una jugada comercial, sino plenamente artística. Estábamos focalizando todo en lo artístico y no en los números ni en las posibilidades comerciales. Una de las cosas bonitas de este trabajo es que desde la compañía, desde Warner, lo entendieron muy bien. Recuerdo hablar con David Bonilla (Warner Music), fue él quien nos dijo que veía esto como algo muy potente en lo artístico, que le gustaba y que no pensáramos en nada más. Cuando desde la compañía te hablan así, sabes que han entendido algo que no todo el mundo entendería. Aun así, ha ido muy bien y el EP se ha vendido de una manera que no esperábamos. Es un éxito, al menos para nosotros, y viendo lo que está sucediendo en la gira, más todavía.
Queríamos que el grupo fuera la banda que toca debajo de un escenario mientras arriba están pasando cosas. Pasamos a ser la banda sonora de la pareja que protagoniza los videoclips
Con este proyecto, el videoclip deja de ser una herramienta de promoción para ser parte de la obra. ¿Hasta qué punto os habéis involucrado en la dirección de arte, el montaje o la estética de estos capítulos?
Ha sido Alain quien se ha encargado de todo lo visual, de las imágenes. Queríamos que la historia comenzara en los 90 y que acabara en la actualidad. La historia nos pedía que fuera así. Ha sido bonito ver cómo trabajaba, lo comentaba mucho con nosotros, pero ha tenido libertad total. Es increíble verle trabajar, el resto de la banda podíamos aportar, pero era Alain quien tenía las imágenes y las ideas muy claras. Y, sobre todo, una de las cosas que queríamos era que el grupo fuera la banda que toca debajo de un escenario mientras arriba están pasando cosas. Pasamos a ser la banda sonora de la pareja que protagoniza los videoclips.
Es justo eso. Al ver los videoclips sientes que la canción es la banda sonora de una historia.
Exactamente. Nosotros aparecemos en un videoclip solo en una escena, porque había comida de por medio y tenía que aparecer alguien comiendo. En el resto no aparecemos en ningún momento.
En “El día que murieron las canciones” habláis de que las personas vienen y van. ¿Lo habéis notado con el éxito?
Sí, totalmente. Creo que es así en la vida misma. Al final esto es como una foto en movimiento donde van apareciendo personas, algunas quedan en el recuerdo, otras no, algunas están presentes de una manera y otras desaparecen para siempre, y hay nuevas incorporaciones. Es cierto que cuando las cosas van bien y hay popularidad se te acerca gente que en otro momento no se te hubiera acercado. Pero lo bonito, lo que sentimos, es que nuestra gente cercana, incluso la gente que ha llegado en este camino y a la última temporada, está por algo humano y no por nada más.
¿Crees que la creación de canciones con inteligencia artificial puede llegar a "matar" las canciones, dado que será difícil diferenciar lo creado por artistas de lo creado por IA?
El problema es que las canciones no van a morir, porque al final siguen siendo un buen negocio. Pero sí puede morir el artista, o los músicos, si esto se lleva a cabo de otra manera. Puede ser complicado y peligroso. Cada avance tecnológico crea cierto miedo al cambio. Hoy ya hay mucha gente componiendo canciones a través de Suno. Está muy bien, es respetable, pero no nos veo haciendo eso. Creemos que detrás de la música, tanto como oyentes como cuando tocamos, aún nos gusta que esté el fallo humano, la emoción, que se sienta que hay un corazón y una historia real humana detrás de las canciones.
Vuestro último sencillo, "Sua Gara", es el himno del Bilbao Basket. ¿Cómo se gestiona el orgullo de crear un tema que conecta de forma tan profunda con vuestra identidad?
Tremendo, ha sido una experiencia súper bonita. Muy agradecidos al Bilbao Basket, a todo el equipo humano que lo forma, al trato que han tenido con nosotros y a la libertad que nos han dado a la hora de componer el himno. Se estrenó contra el Real Madrid y además ganamos. Imagínate, todo perfecto, mejor estreno no podía tener. Es una canción muy importante para nosotros y estamos muy orgullosos.
Vuestro estilo musical ha ido evolucionando desde un sonido más cercano al rock hasta ser considerados hoy un grupo indie. ¿Cómo ha sido ese progreso?
Creo que la etiqueta indie viene más de los festivales, de que somos un grupo que se ve mucho en ellos, aunque este año decidimos salir por completo de los festivales y hacer una gira adaptada al formato del EP. Creo que esa etiqueta va más ligada a una escena muy conectada a los festivales que a la música en sí. Si nos ponemos a discernir qué es indie se abre el debate eterno entre puristas y no puristas, pero creo que siempre hemos hecho rock. Además, ahora mola decir que se hace rock (risas). En dos años igual no, pero ahora sí.
¿Por qué habéis decidido este año no actuar en festivales?
Porque nos apetecía descansar después de muchos años y porque, tal y como estaba planteado el formato de este directo, no encajaba en un festival como tal. Había partes muy íntimas que con cuerdas son increíbles, por supuesto que hay mucha energía, pero no era un formato festivalero. Desde el principio lo veíamos en otro escenario, en otro ambiente. Estamos encantados con los festivales y el año que viene volveremos con disco nuevo. Pero queríamos que fuera diferente en lugares o teatros muy icónicos y con un aforo muy limitado. Necesitábamos que fuera así, también para tener margen de trabajar en el disco nuevo, que entraremos a grabar en breve.
¿Cómo se adapta la energía de un festival a un auditorio?
Pues está siendo tremendo, una experiencia de aprendizaje. Ver cómo hacen crecer las canciones. Hoy hay muchas maneras de llevar una sinfónica con cuatro o cinco músicos en el escenario y hacer que suenen 200 instrumentos. Pero lograr que todo lo que suena se esté tocando de verdad, que esas cuerdas sean reales, que en las partes más íntimas se escuche la respiración de quien toca el violonchelo o el violín, ese crujido de madera... son detalles mínimos que notamos muchísimo en el escenario. Es como pensar: esto es real, lo que está sonando es humano.
¿De qué referentes o influencias bebe hoy la banda a la hora de componer?
Nos gustan las bandas con las que crecimos, los artistas que escuchamos de toda la vida. Pero es una pregunta complicada porque escuchamos de todo: folk, pop, rock, electrónica... Es muy difícil nombrarte un artista en particular, pero escuchamos mucha música, y creo que eso es buena señal.
Cerraréis la gira en noviembre en casa, en Bilbao. Echando la vista atrás, ¿en qué concierto o en qué ciudad habéis sentido una conexión más especial?
Hasta ahora, en todos los conciertos, y sé que es la respuesta fácil, pero te juro que es así. Hemos salido de cada uno con la sensación de haber vivido un momento increíble. Gijón, San Fermín, la Plaza Mayor de Salamanca fue tremendo. Acabar la gira en el Euskalduna es algo que teníamos muchas ganas de hacer desde hace muchísimos años, y este año va a suceder. Por supuesto que será especial.
Siempre es sorprendente, da igual dónde estemos. Cuando ves a gente cantando, viviendo las canciones, que salieron de un local tan pequeño, es casi un milagro.
El año pasado llevasteis la gira a Latinoamérica. ¿Cómo os sentisteis al ver que vuestra música también conecta fuera de España?
Siempre es sorprendente, nos pasa aquí también, da igual dónde estemos. Cuando ves a gente cantando, viviendo las canciones, que salieron de un local tan pequeño, es casi un milagro. Estar en México, Argentina, Uruguay y ver a la gente con camisetas que nosotros ni teníamos como merchandising, ellos se hacían sus propias camisetas, y conseguían los discos como fuera. Recuerdo una firma de discos en México en la que pensábamos que iban a venir cuatro personas, y al final se formó una fila que rodeaba la manzana. Pensábamos que se habían equivocado de sitio, y no. Allí estaban con sus vinilos, hablando de las canciones, de qué significaban para ellos. Cuesta creérselo del todo, es tan emocionante que cuesta asimilarlo.
Nos has adelantado que habrá disco nuevo, ¿para cuándo está previsto?
Todavía queda un poco. Será el año que viene, ya tenemos la fecha. No te la voy a dar por si luego se mueve, que muchas veces pasa por temas de fabricación o lo que sea. Será el año que viene, pero no tardaremos demasiado.
¿Habrá colaboraciones?
De Benidorm a La Barrosa, LUCYCALYS encuentra en sus raíces las señas de identidad de su primer disco
Ver más
En principio no teníamos pensado nada. Acabamos de cerrar el repertorio, ya tenemos todas las maquetas, y tiene una pinta increíble. Si no, no te estaría hablando de ello, porque al final todo lo que publicamos nos tiene que mover a nosotros primero. Y la verdad es que este disco nos está moviendo como pocos. Ahora queda todo el proceso de estudio, que es tan maravilloso como duro, pero vamos a disfrutarlo, sin duda.
¿Cuál sería esa colaboración soñada que aún os falta por tachar de la lista?
(Risas). Te voy a confesar que te he mentido. Sí que hay una colaboración pensada. Está hablada, pero hay que confirmarla, así que no te puedo decir quién es todavía. Precisamente es una colaboración que nos hace mucha ilusión, si conseguimos cuadrar agendas. Lo verás cuando salga, y si al final no cuadra y no sale, ya te diré quién era, por si acaso, para no gafarlo. Estamos a punto de hacerlo y la verdad es que tenemos mucha ilusión.