LOS ABUSOS DE LA BANCA

Los beneficios de la gran banca multiplican casi por 20 los 1.200 millones que pagará por el nuevo impuesto

El presidente de BBVA, Carlos Torres Vila (izda.), y el consejero delegado, Onur Genç, en la presentación de los resultados del BBVA en 2022.

La gran banca ganó 20.849 millones de euros en 2022, lo que significa que ha mejorado sus beneficios un 28,3% respecto al año precedente. Entonces, los cinco bancos del Íbex 35 –Santander, BBVA, Caixabank, Sabadell y Bankinter– y Unicaja sumaron 16.240 millones de ganancias sin contar los impactos extraordinarios que les proporcionaron a Caixabank la fusión con Bankia –2.867 millones– y a Bankinter la salida a Bolsa de Línea Directa –895,7 millones–. La cifra del año en que estallaron la guerra en Ucrania y la crisis energética y de precios supera no sólo la de 2021, sino también la de 2019, antes de la pandemia, e incluso deja atrás los beneficios históricos de 2007, antes de que se rompiera la burbuja inmobiliaria.

De hecho, los dos gigantes del sector, Santander y BBVA, han batido sus propios récords: el banco de Ana Patricia Botín ganó 9.605 millones de euros en 2022, un 18% más que el ejercicio anterior y un 6% más que en 2007, su anterior plusmarca, mientras que el que dirige Carlos Torres Vila supera en un 38% los beneficios de 2021 y alcanza los 6.420 millones, por encima también de los 6.126 millones ganados en 2007.

Las demás entidades pueden presumir igualmente de resultados. Caixabank ha ganado un 29,7% más, hasta los 3.145 millones de euros, respecto a 2021 y sin contar la fusión con Bankia. Banco Sabadell aumentó sus beneficios un 62% y consigue 859 millones, un 9,8% más que en 2007. Bankinter mejora sus resultados un 28,1% con unas ganancias de 560,2 millones, un 54,7% más que en 2007. Finalmente, Unicaja ha disparado su beneficio un 88,9% respecto a 2021, tras ganar 260 millones de euros.

A pesar de las incertidumbres económicas del año, tras estallar la guerra en Ucrania y dispararse primero los precios de la energía y después todos los demás, los seis mayores bancos españoles han aumentado sus clientes –siete millones más el Santander, 11,2 millones el BBVA– y su cartera de créditos –un 13,3% el BBVA, un 14% el crédito al consumo del Sabadell, un 7% el crédito a empresas de Caixabank–, al tiempo que han reducido la morosidad –Caixabank hasta su mínimo histórico, el 2,7%–.

En consecuencia, han elevado todos sus márgenes. El margen de intereses, que es la diferencia entre ingresos y costes financieros y sirve para medir el negocio puramente bancario, sumó 71.082 millones de euros en 2022. De esa cifra, más de la mitad –el 54,3%– corresponde al Santander. Todos mejoraron ese parámetro el año pasado; los que más, el BBVA, con un 30,4% y Bankinter con un 20,5%.

Lo mismo ha ocurrido con las comisiones netas, la diferencia entre las comisiones que cobra el banco y las que paga. Han sumado 23.733 millones de euros, también por encima de las registradas en 2021 en todas las entidades.

Un impuesto injusto, arbitrario y confiscatorio”

Ambas magnitudes son las que grava el impuesto extraordinario a los bancos que el Gobierno empieza a cobrar este mismo sábado. El tributo deberán pagarlo las entidades financieras que facturaron más de 800 millones de euros en 2019 y gravará con un 4,8% los márgenes de intereses y las comisiones netas de los años 2022 y 2023. Pero sólo del negocio de los bancos en España. Las dos cifras anteriores incluyen también su negocio internacional.

Al mismo tiempo que anunciaban sus magníficos resultados, los bancos avanzaron cuánto les va a costar el nuevo impuesto. Entre 1.170 y 1.210 millones de euros para las seis mayores entidades. Por tanto, los beneficios de récord conseguidos el año pasado multiplican casi por 20 esa factura fiscal. Santander calcula que deberá pagar entre 220 y 230 millones de euros, Caixabank 400 millones, BBVA 225 millones, Sabadell 170 millones de euros, Bankinter entre 80 y 100 millones y Unicaja entre 75 y 85 millones. Pero no serán los únicos que tendrán que pagar. Abanca, que aumentó sus beneficios un 41% en 2022, hasta los 217 millones de euros –y su margen de intereses un 14,2%– calcula en unos 50 millones el coste del gravamen.

El banco que preside Juan Carlos Escotet es uno de los que ha anunciado ya que recurrirá en los tribunales el nuevo impuesto, lo mismo que ha hecho la consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa. “Es un impuesto injusto, arbitrario, confiscatorio y que no tiene ninguna razón objetiva”, criticó en la presentación de resultados, tras anunciar que el banco había alcanzado en 2022 con un año de anticipación, los objetivos de beneficio previstos para 2023.

Suben los tipos de interés, pero no mejora la retribución de los depósitos

Estos excelentes resultados los está cosechando la banca cuando, según reconoce, aún no están notando del todo la subida de los tipos de interés. El BCE empezó a elevar el precio del dinero el pasado julio. La última subida, que se anunció el pasado jueves, lo ha puesto en el 3%. Y la presidenta del supervisor europeo ya ha adelantado que en marzo volverá a aumentar los tipos otro medio punto. Con el dinero más caro, los préstamos también cuestan más a los clientes y los márgenes bancarios crecen.

Pero, al mismo tiempo, los bancos españoles no están aumentado los tipos con que remuneran los depósitos, que dejaron de retribuir cuando los tipos se pusieron al 0% en 2016. Los responsables de las principales entidades financieras han dejado claro que no se va a desatar una guerra por captar clientes subiendo la remuneración de los depósitos. Lo descartaron el consejero delegado del BBVA, Onur Genç –dijo que el banco ya tenía mucha liquidez–, y el director financiero de Unicaja, Pablo González: “El regreso a la remuneración de los depósitos tomará algo de tiempo y será gradual”.

De hecho, según datos del BCE, los bancos españoles son los que menos están compensando a los ahorradores, junto con los portugueses. Ofrecen de media una rentabilidad de sólo el 0,41% en depósitos con vencimientos menores a un año, mientras que la media de la eurozona es del 1,12%. Los bancos alemanes retribuyen los depósitos con el 1,34% de media, los belgas, con el 1,50%, los italianos llegan al 1,78% y los franceses al 1,83%. Los más generosos son los holandeses, que pagan el 1,85%

2022 ha sido un año tan bueno que incluso ha permitido a la banca española recuperar la rentabilidad. El ROE, un indicador que mide la rentabilidad sobre el patrimonio, es del 14,1% en el caso del BBVA, del 11,98% en el de Bankinter o del 10,67% en el del Santander. La media de la UE se sitúa en el 7,8%, según datos de la Autoridad Bancaria Europea (EBA).

También han mejorado sus ratios de solvencia, que se sitúan por debajo de la media europea. Bankinter dice que su ratio de capital CET fully loaded –el capital de máxima calidad– ha subido hasta el 12%, más de cuatro puntos porcentuales por encima del 7,7% que el BCE ha establecido para el banco de Dancausa para 2023. El de Unicaja es del 13%, el del BBVA del 12,6% y el del Santander, del 12,04%.

Más dividendos, subidas salariales y mejora en Bolsa

Con los beneficios en niveles históricos y pese a la incertidumbre económica y el impacto del nuevo impuesto que temen en sus cuentas, los bancos no han dudado en aumentar el reparto de dividendos. De hecho, BBVA ha anunciado que destinará más de 3.000 millones –casi la mitad de sus ganancias anuales– a retribuir a sus accionistas. Así que elevará hasta 43 céntimos el pago por acción, el más alto en 14 años, y ejecutará un plan de recompra de acciones –otra forma de retribución– por importe de 422 millones de euros. “Es posible que haya otros pagos extraordinarios a nuestros accionistas en el futuro”, anunció Onur Genç en la presentación de los resultados, “no nos gusta operar con exceso de capital”.

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El Sabadell también aumentará la retribución a los accionistas, del 31,8% de los beneficios que repartió en 2021 al 50% en 2022. Un total de 430 millones, entre el plan de recompra de 204 millones y un dividendo de 0,04 euros por acción. El dividendo de Caixabank crece en 2022 un 58% respecto al año anterior y alcanza los 0,23 euros por título. En total, la entidad destinará a remunerar a los accionistas el 55% de sus beneficios.

El Santander, por su parte, no sólo va a dedicar el 40% de sus beneficios a pagar dividendos sino que, además, subirá los salarios de sus empleados un 4,5% este año. En un primer momento, y a diferencia de otros bancos, iba a aplicar el aumento sólo a los trabajadores que no cobran complementos voluntarios. El convenio del sector permite a las entidades compensar y absorber las subidas salariales a quienes perciban esos complementos. Pero los sindicatos habían pedido al Santander que aplicara la mejora a toda la plantilla, dada la crisis inflacionista. El banco anunció el jueves que lo hará “tras conocerse que la inflación sigue por encima del 5%”. Lo mismo han hecho BBVA, Sabadell y Bankinter.

Hasta en la Bolsa les ha ido bien a los bancos en 2022, después de años con las cotizaciones hundidas. Desde enero del año pasado, la cotización del Sabadell ha mejorado casi un 37% y un 21,4% la del BBVA. Caixabank ha subido un 20%, mientras que Bankinter y Santander se han quedado más cortos, con un 15% y un 7%, respectivamente.

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