Andrew Tate, el gurú de la machosfera al que la justicia cerca junto a su hermano por violencia sexual
Desde hace años no ha dejado de apretarse y aflojarse el cerco judicial en torno a Andrew Tate, uno de los influencers masculinistas más tóxicos del planeta, para gran disgusto de las víctimas que lo acusan de violaciones y de trata de personas, en una vertiginosa vorágine jurídico-diplomática.
Esta vez, el sábado 18 de julio, este figura de la “machosfera” de 39 años, con doble nacionalidad estadounidense y británica, seguido por 11 millones de personas en la red social X y que vende a precio de oro sus consejos a seguidores alimentados con el odio hacia las mujeres, fue detenido en Miami, en Estados Unidos, junto a su hermano Tristan.
Esta detención, cuyas imágenes se filtraron de inmediato en la web de cotilleos TMZ, se llevó a cabo a petición del Reino Unido, que ya en 2024 había dictado una orden de detención internacional contra ellos por hechos cometidos en territorio británico.
En la actualidad, la Fiscalía británica solicita su extradición, en particular por “violaciones, complicidad en explotación sexual y delitos relacionados con imágenes indecentes de menores”, basándose en nuevas acusaciones relacionadas con actos presuntamente cometidos entre 2010 y 2017.
En un comunicado publicado el sábado, la Fiscalía británica dice que hay siete posibles víctimas. Aunque se protege su identidad, dos de ellas habrían trabajado para una empresa de cámaras web de Andrew Tate en 2015, mientras que otras dos habrían mantenido relaciones con él en 2013 y 2014.
Andrew Tate se enfrenta a un total de cuarenta y dos cargos, y su hermano a diecisiete, pero ambos se declaran inocentes. Al igual que de todo lo que se les imputa en todo el mundo. Para su abogado, que tiene previsto impugnar esta detención ante los tribunales y asegura que serán puestos en libertad próximamente, se trataría de una simple “maniobra política”.
La justicia británica ha tenido que recurrir a los US Marshals porque los hermanos Tate, que residieron durante años en Rumanía, donde habían establecido sus negocios, se fueron en 2025 de Bucarest escapando de las graves acusaciones presentadas contra ellos por la fiscalía rumana, para refugiarse en la tierra de Donald Trump.
Repatriados a Florida
Aunque los dos habían pasado tres meses detenidos en Rumanía en 2022, acusados, entre otras cosas, de haber obligado a mujeres a participar en su negocio pornográfico (entre ellas una menor), posteriormente fueron puestos en libertad bajo control judicial, con la prohibición de abandonar el territorio. Andrew Tate también está acusado allí de violación.
Pero un mes después de que Donald Trump se instalara en la Casa Blanca, se beneficiaron de una decisión inesperada de las autoridades rumanas, en febrero de 2025, que les permitió recuperar sus pasaportes.
Esta decisión se habría tomado bajo la presión del enviado especial del presidente estadounidense en Europa, Richard Grenell, según revelaciones detalladas de varios medios de comunicación estadounidenses, que han destacado las afinidades entre Andrew Tate y varias figuras del movimiento MAGA (Make America Great Again), como Tucker Carlson, llegando incluso a desvelar una videollamada entre Barron Trump, el hijo menor del presidente, y el influencer masculinista.
Aunque Bucarest ha negado públicamente esta presión por parte de las autoridades estadounidenses, un medio de comunicación rumano ha informado de que el ministro de Asuntos Exteriores del país sí había confirmado haber mantenido una conversación sobre el caso de Tate con Richard Grenell, con motivo de una conferencia sobre seguridad celebrada en Alemania.
“Estados Unidos no debería intervenir en función de los caprichos y las preferencias políticas de Elon Musk y del dinero que Tate le reporta en X”, había declarado, como reacción, el abogado inglés de varias víctimas, sabiendo que el multimillonario seguía siendo asesor de Donald Trump en aquel momento.
Viaje a Moscú en junio
Expulsado de Instagram y TikTok por sus comentarios misóginos, el influencer había sido readmitido en X tras la adquisición de la plataforma por parte de Elon Musk. Ahora promueve ahí más que nunca sus teorías masculinistas, popularizando un lenguaje en clave (“la matriz” en la que, según él, los hombres se habrían dejado encerrar por las feministas), haciendo alarde de puros y coches de lujo, además de mensajes homófobos y racistas.
Desde su llegada a Florida, los dos influencers vivían tranquilamente en Miami, donde Andrew Tate, exprofesional del kickboxing, tenía previsto presentar, la misma noche de su detención, un evento de boxeo. Además de un viaje a Dubái, los hermanos también estuvieron en Rusia a principios de junio, donde las autoridades les tendieron la alfombra roja con motivo del “Davos ruso”. Se grabaron frente al Kremlin para sus millones de seguidores, pero también con uniformes militares rusos, sobre tanques o en una trinchera, lanzando granadas —para gran satisfacción de los propagandistas de Vladímir Putin, sin duda alguna.
En el Reino Unido, entre los procesos que amenazan a los hermanos Tate, se encuentra un caso reabierto en marzo de 2026, por presuntos delitos de violación y agresión sexual cometidos contra tres mujeres entre 2014 y 2015. Archivado inicialmente en 2019, el caso se ha reabierto desde cero después de que el organismo británico encargado de la ética policial indicara que un antiguo investigador podría ser objeto de un procedimiento por falta grave debido a posibles “incumplimientos”.
Las condenas por delitos sexuales crecen en 2025 un 15% en adultos y un 6% en menores
Ver más
“Nos comprometemos a […] velar por que las denuncias de tal gravedad sean objeto de una investigación rigurosa, exhaustiva y minuciosa, independientemente de la fecha a la que se remonten”, ha señalado la policía de Hertfordshire en un comunicado.
Además, los dos hermanos están acusados de fraude fiscal y blanqueo de capitales en el Reino Unido, donde la policía ya ha recibido autorización para embargarles más de 2,5 millones de euros, tras una resolución judicial de diciembre de 2024. Las fuerzas del orden han señalado que no pagaron ningún impuesto sobre los 25 millones de euros de ingresos que obtuvieron entre 2014 y 2022 por sus actividades en Internet. Según Andrew Tate, si se había instalado en Rumanía era porque le gustaba “el hecho de que allí la corrupción sea accesible para todos”.
Traducción de Miguel López