MUNDIAL DE FÚTBOL 2026
La economía de la euforia: quién gana dinero cuando España levanta la Copa del Mundo
En la madrugada de este domingo, en plena celebración de la victoria de España en el Mundial, un joven sale de un bazar con varias bocinas en la mano y las reparte entre sus amigos: “Me ha cobrado lo que ha querido”, dice sin dejar de sonreír. Inmediatamente retoma los cánticos futbolísticos a coro con sus compañeros sin darle mayor importancia a lo que ha pagado, que ha sido algo más de lo conveniente. Un día es un día, pero ¿qué impacto tiene a nivel económico un evento como este, con millones de personas dispuestas a gastar un poco más y con empresas preparadas para aprovechar el tirón? ¿En qué sectores se nota más la ola de euforia?
Aunque hay mucha literatura acerca del impacto económico de este tipo de eventos en los países organizadores, no hay tanta cuando se trata de los países que ganan un gran evento deportivo, explica Mario Sorribas-Fierro, profesor de OBS Business School. Sin embargo, cita tres factores que se deben tener en cuenta: el consumo interno, el turismo, la promoción de la marca España y las exportaciones. “En cuanto al consumo de los hogares, en el ámbito de la hostelería se habla de unos ingresos de alrededor de 130 millones en estos poco más de 40 días”, aunque aquí, matiza, es difícil separarlo de otras variables y atribuirlo solo al Mundial de fútbol, y tampoco todo ese dinero es una inyección neta a la economía “porque habría que restarle la bajada en la productividad del día de hoy”, concluye.
En esto coincide también David Echeverry, profesor de economía de la Universidad de Navarra. Para Echeverry el efecto económico para el país ganador es “ambiguo”, ya que “en regiones muy apegadas al fútbol la gente suele pedirse días libres y ello repercute en una menor productividad”, pero matiza que una gran victoria también puede servir de escaparate y animar el consumo, el comercio o incluso el turismo. “Es el poder de las narrativas sobre los efectos económicos, como lo llamaba el premio Nobel de Economía Robert Shiller. España es un buen ejemplo para analizar, porque su victoria y su papel como anfitrión en el próximo Mundial hará que más países del mundo se interesen a nivel turístico e incluso comercial”, concluye Echeverry.
De hecho, la otra parte que se debe observar es precisamente esa, las visitas y el refuerzo de la marca de país. “Un estudio de 2024 señala que los países que ganan el Mundial consiguen un aumento en las llegadas turísticas, aunque ese impacto es mayor cuanto más desconocido es el país; sí cabe esperar que la actividad de influencers y la promoción de un hito deportivo como este atraiga más actividad”, apunta Sorribas-Fierro.
Finalmente, en el comercio internacional también podría verse algún cambio. “Se dice que los países que ganan el Mundial ven aumentar entre un 0,25% y un 0,5% su PIB en los dos trimestres siguientes”, señala el profesor de OBS Business School. Algo, explica, que viene dado por el efecto de promoción internacional que puede llegar a tener una victoria a nivel global. “Es un efecto psicológico asociado que dura un tiempo y que puede suponer gran cantidad de dinero”, concluye. Las cantidades, matiza, son mucho más difíciles de obtener y requerirán ver la evolución a medio plazo.
40.000 millones de dólares en América
Durante las semanas que ha durado el Mundial de fútbol se han sucedido las estimaciones sobre el impacto que puede tener en el consumo, el comercio, las importaciones, etc. Aunque para saberlo con cifras redondas habrá que esperar, ya se han dado algunas cifras. En Estados Unidos, que acogió la mayoría de los partidos, el Bank of America estimó que el evento habría movido unos 40.000 millones de dólares, la mitad de ellos dentro del país y el resto repartido en los otros dos países anfitriones: México y Canadá.
Por otro lado, de acuerdo con los cálculos de Bloomberg, el torneo ha sido uno de los más rentables de la historia, con unos ingresos para la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) de más de 13.100 millones de euros, superando en más de 1.700 millones las previsiones que se habían calculado previamente. La agencia económica estima también que solo la publicidad de las pausas de hidratación habría procurado unos ingresos en torno a 500 millones de dólares, si se tiene en cuenta que un anuncio de 30 segundos en estos huecos publicitarios se movía en una franja de entre 250.000 y 750.000 dólares.
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Además de mirar menos los precios, como le ocurría en la noche del domingo al joven con cuya historia comienza este artículo, hay otro factor que los expertos destacan y es que con la euforia de estos grandes eventos también bajamos la guardia en lo que tiene que ver con las compras por internet y nos exponemos más al fraude, con el consiguiente impacto económico. “Los atacantes aprovechan la emoción, la urgencia y el interés que generan estas ocasiones para engañarnos mediante invitaciones falsas, cambios de fecha, promociones inexistentes o supuestas celebraciones exclusivas”, explica José Manuel Moreno, director de Ciberseguridad de la tecnológica NTT DATA. “Y no hace falta ser un fanático del deporte para caer en la trampa: cualquiera puede recibir un mensaje aparentemente legítimo y terminar haciendo clic en un enlace malicioso o visitando un sitio fraudulento”, concluye. De hecho, según sus datos, el 20% de la criminalidad registrada en España en 2025 tenía que ver con estafas realizadas por medio de ciberdelitos.
Lo que se lleva el equipo campeón
En la estimación económica también es relevante el premio que se llevan los ganadores. En conjunto, la FIFA anunció que repartiría 655 millones de dólares en premios en metálico a las federaciones, un 50% más que en la edición anterior. La prima del país ganador, es decir, de España, será de 50 millones de dólares, 33 millones se irán a Argentina y 29 millones para Inglaterra. Del quinto al octavo, reciben 19 millones. Del noveno al decimosexto, las federaciones perciben 15 millones y la cifra se va reduciendo hasta llegar a los nueve millones para los que menos se llevan.
De esas asignaciones salen el dinero de las federaciones nacionales y las primas de los jugadores. Tal y como adelantó Miguel Ángel Díaz en la cadena COPE, el acuerdo con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) es que los futbolistas se lleven el 45% de esa cantidad como premio por su victoria, lo que les dejará un total de 750.000 euros por jugador.