CAMBIO CLIMÁTICO

La media España sin aire acondicionado: "Lo más repetido es… o pago la compra o la factura de la luz"

Aparatos de aire acondicionado en una fachada de Madrid, esta semana.

La tercera ola de calor del verano comienza este martes y llevará de nuevo a millones de españoles a vivir en condiciones sofocantes, poniendo incluso en riesgo su salud. El aire acondicionado, una herramienta que salva miles de vidas cada año en España, solo está presente en la mitad de los hogares del país, según el INE, sobre todo entre los de altos ingresos, mientras que las familias vulnerables sufren un cóctel especialmente severo de altas temperaturas, viviendas antiguas y mal aisladas, y la presencia de niños o de personas mayores, más expuestos que el resto.

Las organizaciones que se dedican a acompañar y a ayudar a familias de bajos ingresos coinciden en que los casos que suelen atender en verano evidencian que el calor es un problema de salud pública en España. Charo Romero, de la Fundación Ecodes, trabaja en el programa Ni un hogar sin energía, donde atendieron a más de 18.000 familias el año pasado, y asegura que algunas de las casas que han visitado son inhabitables estos días. "Son viviendas en las que no se puede estar. Recuerdo una en el barrio de Delicias, en Zaragoza, donde vive una madre con un bebé y una niña. Temíamos que la pequeña llegase a deshidratarse por vivir ahí".

Aunque España sea uno de los epicentros del calor en Europa, el aire acondicionado es considerado un electrodoméstico de confort y buena parte de la población no tiene o reduce al mínimo su uso. Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2021 solo el 49,6% de los hogares (9,3 millones) tenía en su casa uno o más aparatos. Es cierto que, en muchas comunidades autónomas, hasta hace unos pocos años no era necesario, pero la renta es sin duda un factor determinante. Según ese mismo estudio, solo el 40% de las familias que ingresan menos de 1.000 euros netos tiene refrigeración, lo cual no significa que la usen. A partir de 3.000 euros de ingresos, la presencia de aire acondicionado asciende ya al 61% de los casos. 

El trabajo de la Fundación Ecodes permite mirar en detalle cómo afrontan las olas de calor los hogares vulnerables. Como afirma Romero, no solo no tienen aire acondicionado, sino que sufren una "tormenta perfecta" de precariedad energética. De las 18.202 familias atendidas en 2025, el 81% no tenían su contrato de la luz optimizado –tenían contratada más potencia de la necesaria–, el 74% de quienes cumplían los requisitos para acceder al bono social eléctrico no disfrutaban de él y el 75% vivían de alquiler.

"Con unos ingresos medios de 943 euros mensuales entre las familias que atendíamos, la frase más repetida era: “O hago la compra o pago la factura de la luz”. Por lo que evidentemente no ponían el aire acondicionado. Además, tenían muchas veces contratadas las tarifas más caras y utilizaban electrodomésticos obsoletos que inflaban el consumo", resume Romero.

Estas familias son las que más sufrirán esta semana temperaturas que superarán los 40 ºC en España, y puntualmente entre 42 ºC y 44 ºC en el sureste peninsular, según ha advertido la Agencia Estatal de Meteorología, con el pico de calor previsto para el jueves. El MoMo, el servicio de monitorización de mortalidad del Instituto de Salud Carlos III, calcula que ya se han registrado en el país, desde el 1 de mayo, 2.496 muertes atribuibles al calor, casi las mismas que en todo el verano de 2025, cuando todavía quedan casi dos meses y medio para que termine el recuento del periodo estival.

El Institut de Recerca Urbana de Barcelona (IDRA) publicó a comienzos de julio un estudio sobre la desigualdad en el acceso a la climatización en la provincia de Barcelona, donde denuncian que las rentas altas, además de acceder al aire acondicionado, disfrutan de viviendas más preparadas y de más zonas verdes, de manera que los ayuntamientos también han incrementado esta brecha de salud pública. 

Rubén Martínez, uno de los autores, define así lo que sería un ejemplo claro de víctima de la falta de climatización: "Podría ser una persona mayor que vive en La Florida (L'Hospitalet de Llobregat), en un último piso, que incluso no tiene ni ascensor, sin compañía de nadie y que no puede pagar el aire acondicionado. Esta persona no es consciente del peligro que corre en una ola de calor", resume el experto.

El aire acondicionado salva vidas

Martínez también recuerda un dato clave sobre aire acondicionado y salud. Según un estudio publicado en Environment International, el aumento de la presencia de refrigeración en los hogares redujo un 28,6% las muertes por calor y un 31,5% las muertes por calor extremo entre finales de los años ochenta y principios de la década de 2010 en España.

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Las temperaturas astronómicas que se han alcanzado en los últimos veranos han multiplicado la presencia de organizaciones que trabajan para ayudar a estas familias, como el grupo ABD de pobreza energética, que surgió en 2012 para garantizar el confort doméstico durante el invierno, pero que ahora también trabaja en periodo estival.

Mònica Plana, directora de Inclusión y Pobreza y experta justicia energética de esta asociación, afirma que su principal trabajo consiste en asesorar a la hora de contratar una buena tarifa, solicitar el bono social, y buscar maneras de refrescar la casa en los casos en los que el aire acondicionado sea inviable, pero que el hecho de que la gran mayoría de las familias vivan de alquiler es un muro insuperable.

"La solución prioritaria es evitar que entre sol en casa mediante toldos o mejorar el aislamiento de la vivienda, porque si la casa se pone a más de 30 ºC, no haces nada con un ventilador. Pero todo esto depende del dueño de la casa, y si no está por la labor, tenemos un problema", reconoce Plana.

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