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El espectáculo presidencial de Madrid

Baltasar Garzón Real
Publicada el 03/10/2020 a las 06:00

Lo ocurrido en Madrid a cuenta de la gestión sanitaria y los rifirrafes políticos entre el Gobierno autonómico y el central ha sido esperpéntico e incomprensible. Seis meses después de que se declarase la pandemia y con cerca de 32.000 muertos a nuestras espaldas, es imposible explicar a los ciudadanos por qué los políticos no son capaces de llegar a un acuerdo, pero todavía es peor justificar el bochornoso espectáculo al que hemos asistido.

La Comunidad de Madrid se ha especializado en alcanzar acuerdos sanitarios con el Gobierno y hacerlos saltar por los aires a los dos días. Lo hizo tras la reunión de Ayuso con Sánchez y lo volvió a hacer el pasado miércoles después de haber llegado a un preacuerdo con Sanidad y reventarlo posteriormente, votando en contra a las 24 horas, junto con Andalucía, Galicia, Murcia y Cataluña, además de Ceuta.

Madrid da una de cal y otra de arena. Se dice y se desdice. Juega con los datos para justificar su disconformidad con el Ministerio de Sanidad en su intención de confinar. Ayuso juega al despiste y lo peor de todo es que el PP le está dando cancha. El virus mata, la mala gestión política también. Ayuso exigió la imposición de criterios comunes para aceptar el texto y, cuando Sanidad cedió, la presidenta dio la espalda al Ministerio y miró de reojo al vicepresidente Aguado, acusándole de preparar una emboscada para hacerse con la Comunidad. ¿A qué estamos jugando? ¿Aún no se han enterado de que la gente se muere? Es una falta de respeto a la ciudadanía y un chuleo al Ministerio. Pero no ha sido la primera vez.

La semana pasada tuvo lugar la cumbre con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Tras ella se anunció que ambos estaban dispuestos a que sus políticas convivieran —o se sucedieran— para amortiguar el impacto de la segunda ola del covid 19 en la Comunidad de Madrid. Ambos nos hicieron ver que estaban juntos y que creían que una crisis como la de marzo sería imperdonable y provocaría arenas movedizas capaces de engullir a cualquier Gobierno, autonómico o nacional. Con un número de infectados que crecía exponencialmente, parecían haber enterrado el hacha de guerra y optado por la elección más inteligente para salvar sus respectivos pellejos. Pero nada en Madrid es seguro y se podía producir un cambio en cualquier momento… y cambió: 48 horas después, todo saltó por los aires.

Ese punto de desvarío…

La situación sanitaria es tan preocupante que cada encuentro político o de responsables de salud puede alterar notablemente el modus vivendi de los ciudadanos. A ello, a esta inmediatez que condiciona el quehacer diario, se une la desinformación y la confusión ciudadana a la que contribuye el estilo particular de la presidenta, con oratoria propia. Sus intervenciones no tienen parangón, exhiben un marchamo de inteligencia por encima de la cual no salen. Una especie de control de calidad a la inversa, como aquello de "cuanto peor, mejor para todos". Ese punto de desvarío que le deja a uno descolocado, atónito, al percatarse de que su interlocutor alcanza tal grado de extravagancia y atrevimiento que lleva a la vergüenza ajena.

A pesar de los intentos de Casado por dar jabón a la presidenta de Madrid, algunos barones del PP ya manifiestan en privado que Díaz Ayuso empieza a ser un problema para el partido y esperan que corra la misma suerte que Cayetana. No están dispuestos a que sus ridículas intervenciones públicas se conviertan en la nueva marca de la formación y que el merchandising del principal partido de la oposición recoja frases del estilo "Madrid es España dentro de España" o "Madrid, ¿qué es, si no es España?".

Experta en el arte del funambulismo político, bajo la presidencia de Ayuso se han desarrollado políticas públicas que mantienen un equilibrio imperfecto con la justicia social, la igualdad y el rigor científico. Un ínfimo ejemplo de lo mal que se pueden hacer las cosas en uno de los peores momentos para la comunidad.

Si los datos de la crisis sanitaria en Madrid son alarmantes, el relato de las políticas de la señora Ayuso es para echarse a llorar. La deplorable asistencia sanitaria en las residencias de ancianos durante la primera ola dejó un reguero de muertos. Los mayores fallecieron desatendidos y en soledad. La sanidad pública madrileña, que arrastraba las secuelas del desmantelamiento del sistema sanitario de su predecesora, la señora Aguirre, afrontó a duras penas el impacto de la Covid mientras la actual mandataria de Madrid continuaba aún con el ceño fruncido, empeñada en poner palos en las ruedas del Gobierno central más que en arrimar el hombro y cooperar.

No es hora de parafernalias

Ayuso quiso salir sola de la primera ola de la covid, de manera precipitada y desoyendo los consejos de los expertos y del Gobierno. Se obstinó en hacer una desescalada precipitada, hecho que provocó la dimisión de la directora general de Salud Pública, Yolanda Fuentes, al oponerse a la decisión de apresurarse a la fase 1. Ante la negativa del Gobierno de proceder a la siguiente etapa, Ayuso acusó al Ejecutivo de estrangular a la comunidad al mantener el estado de alarma "sin ningún criterio técnico", de recortar libertades y de tener a los madrileños "amordazados" y como "rehenes".

Por aquel entonces —hace cuatro meses—, cuando el número de muertos resultaba preocupante en exceso, el estado de alarma era una cuestión política. Quizás por eso se permitía ningunear al presidente del Gobierno y a sus homólogos con continuos desaires a las conferencias de presidentes. Cuatro meses después, el coronavirus ya no es una cuestión de ese cariz, por eso despliega todas las banderas y monta un simulacro de cumbre internacional de jefes de Estado con toda la parafernalia, para salvar a la capital, que intenta convertir en ombligo del mundo y del universo, y con ella como abanderada de la causa autonómica sin que nadie haya delegado función alguna en su persona. Para mayor confusión, la presidenta presentó este viernes un recurso contencioso administrativo ante la Audiencia Nacional contra la orden del Ministerio de Sanidad que por la noche restringiría la movilidad en la capital y en otros nueve grandes municipios de la región. Alegaba, ¡ay! invasión de competencias. Ya saben lo que dice la copla: “ni contigo, ni sin ti…”

Madrid, como el resto de comunidades autónomas de España, necesita medidas que garanticen la salud pública de los ciudadanos. Hay que detener definitivamente las broncas políticas. Por segunda vez desde que apareció la emergencia sanitaria, un nutrido y reconocido grupo de científicos han reiterado al Gobierno mediante una carta publicada en la prestigiosa revista The Lancet la necesidad de realizar una evaluación externa independiente que sirva para detectar qué ha fallado en esta crisis sanitaria en nuestro país y conseguir mejorar la respuesta ante futuras olas.

La pandemia no muestra signos de remisión. Desde que se desató la crisis sanitaria en España han fallecido más de 31.900 personas. Cerca de un millón en el mundo. La segunda ola ha llegado antes de lo previsto. El número de infectados también crece exponencialmente. España es la nación de Europa más castigada y Madrid la ciudad de nuestro país más afectada. Se avecinan tiempos difíciles y ello requiere políticos predispuestos al entendimiento con el adversario. No es hora de hacer política de partido, es hora de trabajar para frenar una emergencia sanitaria. Ahora, más que nunca, resulta de obligado cumplimiento que cada político asuma las responsabilidades para las que ha sido elegido.

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Baltasar Garzón es jurista y presidente de Fibgar

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16 Comentarios
  • czar czar 06/10/20 18:17

    Es evidente que el PP actúa de mala fe, tanto a nivel regional como nacional, cambiando sus obligaciones con los ciudadanos por soflamas políticas que sólo conducen a más muertos. Creo que nadie en su sano juicio olvidará esta actitud del PP frente a una emergencia que está costando tantas vidas, sólo en Madrid más de 15.000, casi la mitad de toda España.

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  • Petín 1 Petín 1 03/10/20 23:17

    Por duro y fuerte que nos parezca a los madrileños, el PP sigue en esta ocasión con lo del “Cuanto peor, mejor para nosotros”, lo dijo Pablo Casado al principio de la pandemia “No hay que desaprovechar el dolor y evitar que Sánchez tenga otra oportunidad”.

    No les importan las muertes, quieren el caos, las dudas del qué hacer de los ciudadanos, hoy estoy de acuerdo y mañana digo lo contrario y los ciudadanos mandan a todos a la mierda, ese caos es el que les interesa, ese caos trae desilusión y esta abstención.

    Hasta el 15 de septiembre se llevaban contabilizados en Madrid, desde el principio de la pandemia, 15.920 fallecidos por coronavirus, 10.058 fallecimientos en los hospitales, 4.846 en los centros sociosanitarios y 987 en domicilios desde el inicio de la crisis. Los datos posteriores a esa fecha no están nada claros.

    Triste me parece que vuelvan a la ciudadanía en contra de quienes quieren la salud y la asistencia social antes que los que desean el paro, los salarios de miseria y el despido libre.

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  • Turismundo Turismundo 03/10/20 22:37

    ¿cuantas personas no habrían fallecido ni se habrían infectado, en algunas comunidades autónomas,especialmente Madrid, de haberse tomado las medidas indicadas al empezar la nuieva normalidad después del largo confinamiento?
    En Madrid la autoridad autonómica nos ha abandonado

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  • Androide paranoide Androide paranoide 03/10/20 21:27

    Cuanto facha lerdo en Madrid. Si volaran no veiamos el cielo.

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  • guilemm guilemm 03/10/20 21:06

    El cancer de Madrid hay que comenzar a extirparlo. Hay que comenzar a sacar ministerios y organismos oficiales fuera de alli y repartirlos por el resto de España. Hay que declarar la zona saturada de inversiones y facilitar creando condiciones favorables, para que se produzcan en otras zonas. Hay que hacer politica de vivienda para atraer a los habitantes de Madrid a otros lugares. Hay que sacar de allí centros de investigación hacia otros sitios.... y así hasta dejar esa provincia en poco menos de 2 millones de habitantes. Conversión de la comunidad actual en la Diputación provincial que fué e integracion en alguna de las dos Castillas. No producen en la actualidad la electricidad que necesitan para que siga el sinsentido en lo que se ha convertido. Si cualquiera de las dos Castillas o Extremadura tiran del interruptor estos no ponen en marcha ni el frigo.... ¿Hay algún gobierno que tenga bemoles dando un plazo planificado de 15/20 años para hacer esto?.... pues NO. Así que el resto de España y las comunidades que le rodean especialmente, estan condenadas a seguir siendo los que les proporcionen la electricidad, el dinero de sus ahorros, los recursos humanos y a ser el fin de semana y las vacaciones el parque de atracciones de los de Madrid. Así que la fiesta seguirá hasta que reviente.

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  • geuk geuk 03/10/20 11:27

    El problema de las decisiones de los políticos españoles,es que no tienen ninguna responsabilidad de sus actos y quién dude,que vaya a la hemeroteca..empezado por Aznar que con su ERROR provocó cientos de miles de muertos,o el caso que nos ocupa, miles de muertos y estos jugando con banderitas, bocatas..etc. eso sí los MIL QUINIENTOS MILLONES DE EUROS SIN APARECER y nos olvidamos que han demostrado ser unos verdaderos DEPEDRADORES.
    Aquí sigue sin pasar NADA,PREGUNTEMOS al Sr Gabilo do

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  • Caletre Caletre 03/10/20 11:06

    Lo mandan los de las cacerolas y no se cuestiona ( si tenemos en cuenta que no aprobaría la EGB sin enchufe ) por eso la pusieron y ella se lo cree y hace todo lo que le ordenan . Que le pregunten las señales de tráfico sin ayuda, que no las sabe, o que le pregunten por dónde pasa el Ebro, que seguro que afirma que por Oviedo, y que ella estuvo allí y se bañó en él y lo justifica con una foto en Canarias. No hace falta que le den contraseñas, ya saben que se pierde a la primera. Y como ríen los malvados por los resultados. 

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  • pobla pobla 03/10/20 10:56

    Ayuso;)marchate de una puta véz,y deja vivir a los madrileños,té lo agradecera mucha gente,gente normal,por supuesto

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  • Armandobis Armandobis 03/10/20 09:33

    Esta señora es un monigote del ventrilocuo Casado

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    • Her Viboro Her Viboro 03/10/20 18:30

      Casado, que es el muñeco de Aznar 

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      • corleone corleone 06/10/20 17:50

        Como estria un@ si le mandaran lo que tiene decir, Casado Ansar y MAR ?, a la vez ?.
        Pues eso.

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        • Variopinta Variopinta 08/10/20 09:42

          Me equivoqué, quería darte un positivo

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  • SINHIRA SINHIRA 03/10/20 08:56

    Si está posición de Ayuso la tomara Torra en Cataluña aunque no es santo de mi devoción el gobierno catalan yA estarían pidiendo el 155 los voceros del pp.
    Está señora creo que está desviando la atención utilizando la pandemia sin importarles las víctimas para que los ciudadanos no se enteren del último caso de corrupcion su partido que quieren que pase lo más desapercibido posible.

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