El blog del Foro Milicia y Democracia quiere ser un blog colectivo donde se planteen los temas de seguridad y defensa desde distintas perspectivas y abrirlos así a la participación y debate de los lectores. Está coordinado por Miguel López.
El rearme de la Unión Europea
Europa se siente vulnerable frente a una Rusia que en su momento dijo "basta" cuando vio a la OTAN acercarse progresivamente a sus fronteras, seguida de la Unión Europea (1999-2004-2007), alcanzándolas en 2004 en los países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) y en Ucrania (Revolución Naranja, 2005 y Euromaidán, 2014). Un "basta" que, en febrero de 2022, se convirtió en la ilegal invasión de Ucrania.
Y se siente vulnerable frente a un Estados Unidos que ha pasado, a lo largo de la segunda Administración Trump (2025-2026), de amigo, aliado y "protector" a impertinente dirigente y desconsiderado compañero de viaje. En consecuencia, ha decidido rearmarse, convertirse en una auténtica potencia política, no sólo en los ámbitos económico y comercial, que ya lo es, sino también en los ámbitos militar y tecnológico.
Sin embargo, no parece que lo esté haciendo de la forma adecuada, porque lo que hace no es "rearmar" a la Unión Europea, sino que se rearmen sus Estados miembros, cada uno, en términos generales, a su aire y libre albedrío, compitiendo incluso, en ocasiones, entre ellos y buscando colaboraciones multiestatales, más mirando sus propias necesidades militares y sus propias conveniencias industriales.
En consecuencia, el resultado está siendo que todos estos "rearmes nacionales" a quien realmente benefician es a la OTAN, pese a que salir de su paraguas protector es uno de los objetivos de la tan traída y llevada autonomía estratégica.
¿Por qué el actual sistema de rearme beneficia mucho más a la OTAN que a la UE? Porque la Unión Europea carece de algo tan indispensable como una estructura de mando y control permanente y entrenada, que sí posee la OTAN. La OTAN cuenta con toda una estructura de cuarteles generales permanentes, con zonas de actuación y tipos de conflictos predeterminados, que planean posibles operaciones por si fuera necesario ejecutarlas y llevan a cabo ejercicios periódicos para testar, y mejorar si falta hiciera, dichos planes.
La capacidad de reacción de la OTAN será siempre más rápida y eficaz que la de la UE mientras esta carezca de estructura de mando y control operativo
De modo que, si surge un conflicto, este recaerá, al menos en teoría, bajo la jurisdicción de ese Cuartel General que ha planeado y testado la correspondiente operación, y que solicitará a los países miembros las unidades y efectivos necesarios para llevarla a cabo. Por decirlo de alguna forma, rellenará las casillas vacías del organigrama con unidades reales que proporcionarán los países miembros. Por ejemplo, donde figuraba en el planeamiento una "brigada acorazada", en la orden de despliegue constará la brigada acorazada concreta cedida (BRIAC XII, pongamos), que recibirá su orden de operaciones previamente redactada de forma rápida y adecuada.
En consecuencia, ante una crisis, la capacidad de reacción de la OTAN será siempre más rápida y eficaz que la de la UE mientras esta carezca de algún formato de estructura de mando y control operativo.
Por todo esto es por lo que se puede concluir que, por un lado, la UE en realidad no se está rearmando, sino que lo están haciendo sus países miembros y, en segundo lugar, que en caso de crisis, éstos tenderán más a facilitar su "rearme" a la OTAN que a la UE.
Lo que la UE está llamando "rearme" es, en realidad, al menos por ahora, pérdida de autonomía estratégica, pérdida de libertad de acción y decisión.
Rearmarse es (debería ser) algo más que comprar (y además a Estados Unidos) armamento y capacidades.
Rearmarse es (debería ser) también organizarse para posibilitar la defensa de los propios intereses sin necesidad de "protectores" que acaben arrastrando a las sardinas a su espeto.
Y, en este sentido, la UE debería, asimismo, especialmente tras los últimos acontecimientos de la geopolítica mundial, plantearse quién es el verdadero "problema", si una Rusia que lleva más de cuatro años sin poder doblegar a Ucrania, que está en condiciones de abastecer a Europa directamente de hidrocarburos y que, además, es geográfica e históricamente parte de Europa, o unos Estados Unidos que han demostrado creerse los dueños de la OTAN (el Sr. Rutte les ayuda constantemente a ello) y con derecho a exigir a los países europeos unos determinados gastos en defensa, mientras nos obliga a abastecer a Ucrania, comprarles el armamento a ellos, al tiempo que amenaza con hacerse con territorio europeo (Groenlandia) porque "no seríamos capaces de defenderlo".
Desprenderse de una vez de la visión geopolítica de la Guerra Fría, que acabó hace más de un cuarto de siglo, quizás sea también para Europa una forma de “rearmarse” (políticamente) para ocupar el lugar que económica, comercial y tecnológicamente le corresponde en el mundo.