Sobre la final del domingo Helena Resano
El pacto de gobierno entre PP y Vox se ha hecho contra Andalucía, y ha permitido que una ultraderecha acostumbrada a ir a caballo, como los antiguos señoritos de nuestra tierra, ataque a los elementos y referencias que nos definen.
La ultraderecha está en todos los sitios, pero no es de ningún lugar, de ahí que sus mensajes sean los mismos con independencia de dónde los lancen. Por eso repite lo de “extranjeros fuera” y lo de “prioridad nacional” en cualquier sitio, da igual que sea en diferentes comunidades autónomas o en distintos países. Su mensaje es muy simple y nada novedoso, ya lo escuchaba en mi infancia cuando decían lo de “los niños con los niños y las niñas con las niñas”, “España para los españoles”, “los hombres a trabajar y las mujeres a cocinar”… siempre con esa simpleza cargada de valores androcéntricos.
Ahora vuelven a las andadas y, también en Andalucía, han impuesto su “prioridad nacional”, pero aquí lo hacen con el añadido de ir en contra de unos valores tan propios de nuestra tierra que han sido llevados a un himno que dice:
¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea para Andalucía libre,
España y la humanidad!
Aceptar la "prioridad nacional" es una traición a la esencia de Andalucía y a la historia que se ha desarrollado bajo sus valores. Hasta me temo que para evitar el conflicto con el himno propongan cambiarlo, y que diga:
¡Sea para Andalucía primero,
España después y luego, si acaso, la humanidad!
Hagan lo que hagan, sea un cambio en el himno o el desarrollo de las políticas que recogen en su pacto traidor con nuestra identidad, lo que no van a conseguir es cambiar a Andalucía ni a su gente.
El andalucismo siempre ha sido universalista para salir cuando lo hemos necesitado, y para recibir cuando a otros les ha hecho falta. Nuestra identidad no es genética ni territorial, está construida entre un conjunto de identidades de las que nos sentimos parte porque nos han acompañado en el tiempo, unas veces han convivido a nuestro lado y se han integrado, y otras se han relacionado desde diferentes tierras contribuyendo a nuestra identidad desde el contraste como diferencia, no como rechazo. Por eso son muchas las identidades que han tenido reflejo en nuestra identidad andaluza desde siempre. No necesitamos una nación, ya lo somos, las fronteras solo definen un territorio que es más un accidente de la geografía de la historia que una verdad, y nunca es el que define la identidad ni conforma una nación.
La ultraderecha está en todos los sitios, pero no es de ningún lugar, de ahí que sus mensajes sean los mismos con independencia de dónde los lancen
El sujeto político en Andalucía no se afirma contra otros, sino junto a ellos, de ahí que no hayamos necesitado palabras como “maqueto” o “charnego”, porque aquí en Andalucía el que era andaluz era andaluz, y el que no lo era estaba en Andalucía, y eso era suficiente para tratarlo como uno más atendiendo a sus circunstancias.
Pero lo que más sorprende de toda esta situación es que el pacto lo hayan firmado los mismos partidos que critican que el Gobierno de la nación haya pactado con separatistas y bajo la idea de que iban a acabar con España. Después de tres años de esos pactos con nacionalistas de Cataluña y del País Vasco, España sigue íntegra y ninguno de los partidos separatistas ha pedido romper con los elementos que definen la identidad española. Sin embargo, el pacto PP-Vox ataca la identidad universalista de Andalucía, e intenta romper con los valores e ideas que históricamente la han definido, tanto que han quedado plasmadas en nuestro himno a la convivencia de Andalucía, España y la humanidad.
Quienes quieren que Andalucía no sea libre para convivir y expresarse como históricamente lo ha hecho son los que no aman nuestra tierra ni respetan a su gente, los mismos que quieren dividirnos bajo la idea de una tierra prometida que siempre es más promesa que territorio. No se puede imponer una forma de ser diferente a la que se es cuando esta es consecuencia de la libertad alcanzada al ir superando las injusticias históricas que la impedían.
Los que buscan el pasado como destino se han equivocado en Andalucía con la prioridad nacional, porque en Andalucía siempre ha sido la convivencia la que nos ha definido y la que seguirá haciéndolo. Si ese retroceso es lo que el presidente de la Junta, Juanma Moreno, desarrolla en su “Manual de convivencia” y lo que entiende por la “vía andaluza”, veo que en verdad se parece mucho a la “vía extremeña”, a la “aragonesa” y a la “castellano-leonesa”, y que su libro más bien es un “manual de connivencia” con la ultraderecha que una referencia para vivir en paz y en igualdad.
_______________
Miguel Lorente Acosta es médico y profesor en la Universidad de Granada y fue Delegado del Gobierno para la Violencia de Género.
Lo más...
Lo más...
LeídoTu cita diaria con el periodismo que importa. Un avance exclusivo de las informaciones y opiniones que marcarán la agenda del día, seleccionado por la dirección de infoLibre.
Quiero recibirlaDel Bienquerer
Pasos de vida
El placer de matar a una madre: la novela que ilumina la violencia psiquiátrica y el robo de bebés
¡Hola, !
Gracias por sumarte. Ahora formas parte de la comunidad de infoLibre que hace posible un periodismo de investigación riguroso y honesto.
En tu perfil puedes elegir qué boletines recibir, modificar tus datos personales y tu cuota.