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Begoña Villacís es inquilina de la empresa de la que remarca que se desvinculó en 2009

La candidata de Cs al Ayuntamiento de Madrid, Begoña Villacís, atiende a los medios.

Begoña Villacís, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid, figura como inquilina del chalé construido en una urbanización de lujo de Villanueva de la Cañada, a 30 kilómetros de la capital, por la sociedad que en 2007 ella misma había fundado con su marido –Iuriscontencia SL– y de la que "se desvinculó" hace 10 años

El chalé, de 629 metros útiles, se alza sobre un jardín de casi 2.000 metros cuadrados, tiene piscina y fue oficialmente alquilado en vísperas de las elecciones municipales de mayo de 2015 por Villacís y su cónyuge a la empresa de servicios jurídicos y promoción inmobiliaria donde este último consta desde junio de ese mismo año como único accionista. Así lo ha confirmado a infoLibre la concejal y virtual candidata de la formación naranja a la Alcaldía madrileña. 

Valorado por Iuriscontencia SL en más de 700.000 euros –el valor de adquisición del suelo y el de construcción de la vivienda–, el chalé fue alquilado a la pareja "en dos tercios", mientras que la firma propietaria se reservó oficialmente un sótano. La renta mensual quedó fijada en "1.400 euros", dice la concejal. El matrimonio pactó consigo mismo es que, como mucho, la subida máxima sería la del IPC. Si se ha aplicado el incremento –Villacís no lo ha precisado–, la pareja estará pagando 1.444,8 euros: es decir, 722,4 euros cada uno, dado que están casados en régimen de separación de bienes. La renta estipulada para el autoalquiler era un "precio de mercado", sostiene la concejal.

Este jueves, el portal inmobiliario idealista ofrecía en alquiler dos chalés pareados –el alquilado por el matrimonio que forman Begoña Villacís y Antonio Suárez-Valdés es independiente– de tamaño similar y ambos situados en un área cercana. El más barato cuesta 2.500 euros al mes. El otro, 2.700 euros. Una tercera vivienda, esta independiente como la de la concejala y de 450 metros, se ofrece por 4.500 euros al mes.

La legislación societaria prohíbe que el accionista de una empresa se autoalquile por un precio inferior al de mercado cualquier inmueble registrado a nombre de la mercantil donde participe. Del arrendamiento al propietario de Iuriscontencia y su esposa debería existir una anotación expresa en las memorias anuales de la firma como "operación vinculada" a partir de 2015. No hay rastro de ella, mientras que sí han quedado reflejadas otras operaciones vinculadas que detallan, por ejemplo, el pago de servicios profesionales a Suárez-Valdés. 

El valor contable que Iuriscontencia SL señala para el terreno y el chalé de Villanueva de la Cañada dobla el valor catastral de las cuatro viviendas que Villacís incluye en su declaración de bienes: una de Madrid y otra de Villanueva del Pardillo y en las que participa con un 50%; y otras dos radicadas en la capital y de las que posee el 33%. El valor catastral conjunto de las cuatro asciende a 352.353 euros.

En el chalé de Villanueva de la Cañada, la familia Villacís-Suárez-Valdés vivió entre el primer trimestre de 2015 y "agosto de 2018", en que se trasladó a la capital. Pero "por prudencia y hasta que se venda la casa", sigue pagando el alquiler y mantiene vigente el contrato. "Hicimos ese contrato para que todo fuera legal", apostilla. ¿Por qué compró Iuriscontencia el solar de Villanueva de la Cañada? "Porque la idea era vender pero llegó la crisis y al final se decidió construir ahí la vivienda", responde Villacís. "Yo ya no formaba parte de la empresa cuando se terminó la casa" en 2012, recalca.

En la última semana, y después de que el diario ABC publicase que la virtual candidata a la Alcaldía por la formación naranja había "ocultado" su participación en una sociedad patrimonial, Villacís ha remarcado tres datos que este jueves reiteró en su conversación telefónica con este periódico. Lo primero, que en ningún caso ocultó su pertenencia a Iuriscontencia SL, dado que en abril de 2009 le vendió a su marido el 45% que tenía hasta entonces y perdió por tanto la condición de copropietaria. Lo segundo, que aunque "de facto" abandonó de forma simultánea su puesto como administradora solidaria no dejó de serlo formalmente hasta septiembre de 2011 aunque el cese no se inscribió en el Registro Mercantil hasta marzo de 2018. "Di por hecho que el cese se había inscrito en el Registro y me enteré de que no cuando en 2018 salió que yo estaba administradora de la empresa", aduce la concejala en referencia a la noticia que hace un año publicó el digital elsaltodiario.com

Las sociedades pagan menos

Lo tercero que remacha Villacís es esto: que Iuriscontencia tiene por objeto el asesoramiento jurídico y no se trata por tanto de una sociedad patrimonial constituida para acumular bienes inmuebles y operar como una vía de elusión fiscal. Es decir, una herramienta para que los dueños de la empresa adquieran propiedades inmobiliarias cuya tributación se ve drásticamente disminuida al quedar sujeta al impuesto de sociedades y no al IRPF. Las empresas también pueden deducirse gastos relevantes que van asociados a la posesión de viviendas, locales y garajes: por ejemplo, el pago del IBI. 

Aunque las cuentas de la sociedad no permiten desagregar el origen de determinadas partidas con precisión, lo cierto es que ninguno de sus tres inmuebles se encuentra ni se ha encontrado nunca a la venta. De ser así, deberían haber figurado bajo el epígrafe "existencias" y no en el de "inmovilizado material". La adscripción de bienes a esa categoría denota que la empresa propietaria no alberga ninguna intención de desprenderse de ellos. El chalé de Villanueva de la Cañada y la parcela sobre la que se asienta siempre ha formado parte del inmovilizado material de la empresa que en un principio fue de Villacís, su marido y, con un porcentaje minoritario –asegura–, también de su suegro. 

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Los dos cónyuges comparten profesión: la abogacía. Y trabajaron juntos en Iuriscontencia, que posee otros dos inmuebles. El primero es una oficina de 158 metros cuadrados ubicado en lo que en el argot inmobiliario se conoce como un "edificio representativo" a caballo entre los distritos de Chamberí y Moncloa y a la que la empresa asigna en sus cuentas un valor de adquisición de 212.268 euros: es ahí donde se localiza el bufete que dirige el marido de Villacís. La tercera propiedad de la empresa es un garaje localizado en una calle próxima.

Su incorporación a los activos de Iuriscontencia se produjo después de que Villacís vendiera a su marido el 45% que poseía en la compañía. La venta lleva fecha de 1 de abril de 2009, según la escritura notarial facilitada por el equio de la edil, que tasó sus 1.354 títulos en otros tantos euros. ¿Por qué tasó los títulos aplicando su valor nominal y no el valor contable –10.522 euros– que, según el balance anual de la compañía, tenían ya en aquel momento? "Porque se los vendí a mi marido", responde. ¿Y por qué abandonó en 2009 el accionariado de Iuriscontencia? Porque quería seguir su propia línea profesional, viene a decir la concejala.

El caso de Villacís sale a la luz tras otros que han afectado a distintos dirigentes como los ministros socialistas Pedro Duque y Nadia Calviño, el exministro del PP Rafael Catalá y el precandidato socialista a la Alcaldía de Madrid Pepu Hernández. Todos ellos utilizaron en algún momento sociedades instrumentales para optimizar fiscalmente la posesión de inmuebles en los que no se desarrollaba ninguna actividad empresarial. Es decir, para pagar menos impuestos por propiedades cuya tributación sería más alta si las hubiesen adquirido a título personal.

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