Illa inicia el curso entre el bloqueo de Junts y los frentes abiertos en Rodalies, educación y vivienda

El president de la Generalitat, Salvador Illa, durante su intervención previa a la reunión con sus consellers.

Ruido y ataques hacia Cataluña. Así prevé Salvador Illa un inicio de curso tan atragantado como el pasado. Ni siquiera la aprobación de los presupuestos, tras una farragosa negociación con sus socios, logra desencallar una gestión marcada por el bloqueo de Junts al Gobierno central en materia de financiación, pero también por el enquistamiento de problemas sociales como la educación, la vivienda o Rodalies. El profesorado mantiene la presión con una huelga convocada para el primer día de curso.

"El ruido será intenso y continuo. Algunos querrán azuzar la confrontación y no tendrán ningún escrúpulo en atacar a Cataluña. Ya estamos acostumbrados", aseguró el president tras el consejo ejecutivo del viernes pasado, en referencia a la previsible oposición de las comunidades autónomas gobernadas por el PP a la reforma del modelo de financiación que se discutirá en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) de este viernes. En el mismo saco incluyó implícitamente a Junts, al augurar que otros "querrán aprovechar su oportunidad para debilitar al país y no para sumar esfuerzos".

"Esa es la ventaja de Illa, que puede ir de farol porque sabe que la financiación singular no se aprobará en el CPFF ni saldrá adelante sin los votos de Junts. Es una trampa al solitario", apunta a este medio el analista de la Universitat de Barcelona, Jesús Palomar. En enero, la formación posconvergente tildó de "decepcionante" el acuerdo sobre financiación entre ERC y el Gobierno central, que aportaría 4.700 millones de euros adicionales para Cataluña, y siguió apostando por un inviable concierto económico. La oposición frontal de Junts a Pedro Sánchez ya ha paralizado la entrega de fondos europeos o la condonación de la deuda.

La calificadora S&P calcula que la reforma de la financiación y la quita reducirán alrededor de un tercio la deuda autonómica (no sólo para Cataluña). Pero el pulso político se impone a las proyecciones. Más allá de los desvaríos de Junts en su lucha por sobrevivir, Illa tiene que empezar a asumir responsabilidades, superado ya el ecuador de su mandato, como considera la politóloga Montserrat Nebrera. "Ahora la excusa es que ya tenemos presupuestos, pero no el dinero, porque el Estado no lo ha ingresado", afirma a infoLibre. Y así fue. "Tenemos un problema con la ejecución de las inversiones del Gobierno de España en Cataluña. Están alrededor, en la media en los últimos años, del 10%. Ahora bien, la pregunta que hago es: ¿ustedes están para solucionarlo o para recrearse en el problema?", cuestionó el president a Junts apenas un mes después de aprobar las cuentas.

Illa llega con oxígeno al verano, pero el nuevo curso pondrá a prueba su papel de sostén de Sánchez

Illa llega con oxígeno al verano, pero el nuevo curso pondrá a prueba su papel de sostén de Sánchez

"Con el mismo dinero, hay cuestiones que se podrían haber gestionado de manera diferente. La Generalitat de Illa se presentó como un gobierno de gestión, pero no ha gestionado, no ha conseguido crear modelos más eficientes", señala Nebrera, que pone como ejemplos la vivienda y la educación. "Si la gente no puede pagar un piso, los niños no van al cole, se retrasa la entrega de ayudas a la dependencia, los trenes de cercanías van siempre con retrasos, las listas de espera en hospitales son larguísimas... son temas que afectan al día a día de la población y pasarán factura", agrega la analista.

El PSC perdería cuatro escaños, según el barómetro presentado en julio por el Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat (CEO), pero mantiene su margen como partido ganador. ERC se mantiene y se confirma la debacle de Junts frente al auge de Aliança Catalana, que se convertiría en la tercera fuerza política. La ultraderecha —con Vox también al alza— ocuparía un tercio del Parlament. "El hartazgo no sólo puede ser social, sino también darse entre los socios del Govern. El CPFF puede ser un punto de inflexión si no se empiezan a cumplir los compromisos adquiridos en el acuerdo de investidura. Si Illa no tiene una agenda propia y sólo mira por los intereses de Sánchez, perderá fuelle, porque ofrecerá la imagen de una Generalitat gestoría del Estado (como ha denunciado Junts)", asegura Palomar, quien aboga por medidas drásticas, como un cambio de titular en el departamento de Educación, para destrabar las negociaciones con el profesorado.

De momento, la orden de Illa al conjunto de consellers, con un único cambio al frente de Derechos Sociales efectuado antes de vacaciones, es ejecutar recursos lo más rápido posible para minimizar el impacto de los asuntos más desestabilizadores, como la huelga de docentes o el mal funcionamiento de Rodalies. El president anticipa unos meses de "grandes retos y grandes decisiones que configurarán y determinarán la próxima década" y habla de "cumplir con las prioridades, rumbo y modelo de país" con los que se comprometió al inicio de su mandato. Pero han pasado dos años y Salvador Illa arranca un nuevo curso con más deberes pendientes.

Más sobre este tema
stats