Elecciones europeas

IU e Izquierda Abierta cierran un principio de acuerdo sobre la candidatura europea

Cayo Lara y el cabeza de lista de IU para las europeas, Willy Meyer, al comienzo de la Presidencia Federal de IU, este 29 de marzo.

Al final, tras un mes de tiras y aflojas y de patentes hostilidades, la dirección federal de Izquierda Unida e Izquierda Abierta deponen las armas y entierran su conflicto. A falta de los últimos flecos, que se acabarán de perfilar a principios de la próxima semana, los equipos de Cayo Lara y Gaspar Llamazares han llegado a firmar la paz, lo que garantiza tranquilidad interna para las elecciones europeas.

Y no sólo. Porque el principio de acuerdo suscrito por ambas partes se fija no sólo en los comicios del 25 de mayo y desencasquilla la espinosa cuestión de la lista –el origen del conflicto–, sino que va más allá. Porque con la declaración política solemne que leyó este sábado, al final de la reunión de la Presidencia Ejecutiva Federal (PEF) Miguel Reneses, el secretario federal de Organización, IU se aviene a negociar la entrada de Llamazares en la dirección del grupo parlamentario en el Congreso y a potenciar las primarias en los siguientes procesos de confección de las candidaturas. 

Hoy sábado, la Presidencia, que componen unos 70 dirigentes, estaba llamada a ratificar la lista de IU al Parlamento Europeo. En realidad, la plancha, encabezada por tercera vez consecutiva por Willy Meyer, ya había sido aprobada el pasado 1 de marzo por el órgano de dirección superior, el Consejo Político Federal (CPF), pero sólo recibió el 77,4%. Izquierda Abierta, el partido coliderado por Gaspar Llamazares y Montse Muñoz, se sintió desplazada del acuerdo trabado por la mayoría que sustenta a Lara y presentó una candidatura alternativa, liderada por el ganador de sus primarias abiertas, Tasio Oliver, y en alianza con la Candidatura Unitaria de Trabajadores (CUT) del líder jornalero Juan Manuel Sánchez Gordillo. Consiguió un 22,6%. Ello posibilitó a Oliver ascender dos puestos, del 11 al 9, aunque la fuerza de los votos le concedía el 6 o, mejor dicho, el 7, al ser un hombre. Pero la dirección bloqueó varios puestos de salida: para sus aliados, el 3 (ICV), el 5 (Anova) y el 8 (CHA), y para los "referentes sociales y sindicales", el 2 (Paloma López, de CCOO) y el 7 (el activista Javier Couso). IzAb protestó, acudió a la Comisión Federal de Garantías y amagó con ir a los tribunales. 

Derrota de los últimos recelos

Pero, ante todo, exigió negociar. Y eso fue lo que hizo en los últimos días su responsable de Organización, Antonio Cortés, con Reneses, como ya ha venido adelantando infoLibre. La cúpula federal, tras la espantada de CHA (que rehusó ocupar la plaza 8 y acordó aliarse el 25-M con Compromís y Equo), tenía interés en cerrar todas las heridas internas para la Presidencia de este sábado, para así garantizarse la estabilidad de cara a los comicios. Y se afanó en intentar contentar a IzAb. Le ofreció la vacante de CHA. Y bastante más. 

Ayer por la tarde, aún existían recelos en la ejecutiva de IzAb. Los gasparistas no acababan de fiarse y tenían miedo de que las promesas del federal fuesen eso, promesas. Apretó. Esta mañana, Reneses y Cortés volvieron a reunirse, y al encuentro se sumó Muñoz. Y ahí se selló el principio de acuerdo. Reneses lo verbalizó al final de la Presidencia, a puerta cerrada. Enhebró una "declaración solemne" que formará parte del acta y que asume la dirección en pleno. Consta de los siguientes cinco puntos: 

  1. Reconocer que existe una "situación de insatisfacción" en una parte de la organización, que ha dado lugar a dos recursos ante la Comisión Federal de Garantías. 
  2. Garantizar y fortalecer la pluralidad en la lista de IU y en el Partido de la Izquierda Europea (PIE). Esta es una de las reclamaciones clásicas de IzAb. Antes disponía de un asiento, como invitado permanente, en el PIE, que ocupaba Isabel López Aulestia. Silla que perdió. En el último congreso, la federación mantuvo a sus representantes: como vicepresidenta, a Maite Mola y, como voz de los partidos miembros del PIE, Willy Meyer e Isabel Salud por IU; Pedro Marset y Cristina Simó por el PCE y Toni Barbarà y Àngels Tomàs por EUiA. Si ahora IU logra ese puesto de invitado permanente, sería para Tasio Oliver
  3. Reconocer y respetar la pluralidad de IU en el grupo parlamentario de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) en el Congreso. Como reconocía a infoLibre Reneses, supone que "puede haber cambios" en la dirección del grupo. A comienzos de legislatura, Llamazares expresó su malestar por que le hubieran desprovisto de todos los galones
  4. Facilitar medios que garanticen la presencia y participación política de la pluralidad de IU en todos los niveles. Ello implica más medios económicos, materiales y personales, entre otros. Y la garantía de que si Oliver no resulta elegido eurodiputado, se convertirá en asesor del grupo en Bruselas. 
  5. En los siguientes procesos de confección de candidaturas, se garantizará la participación de la militancia y el respeto a la pluralidad de IU mediante el consenso, con respeto a la proporcionalidad efectiva en el caso de listas alternativas, siempre en el marco de los estatutos. 

La concreción de estos cinco puntos llegará en los siguientes días. Por eso, porque el acuerdo no está aún firmado, IzAb decidió no votar la ratificación de la lista. Esta salió aprobada finalmente por 40 votos a favor (95,24%), 1 en contra (el de la CUT) y 1 abstención. IzAb sí votó a favor del documento de campaña. Aquí se registraron 42 síes (93,33%), 2 noes y 1 abstención. En este punto se incluía la aprobación de la estrategia electoral, adelantada hoy en exclusiva por infoLibre, la declaración política de Reneses y la nueva estructura de la comisión de campaña, que pilotará el secretario de Organización y no el director de todas las campañas desde 2008, Ramón Luque, caído en desgracia por su apoyo a Marina Albiol y su abierto rechazo a que Willy Meyer repitiera como número uno. Además, la Presidencia apoyó el informe político de Lara por 43 votos a favor (91,49%), ninguno en contra y 4 abstenciones. 

IzAb e IU hicieron una valoración positiva del acuerdo. "Lo importante son las cuestiones políticas y el compromiso de cambio de la organización. Hemos dado un voto de confianza en la Presidencia, que se confirmará cuando esté listo el documento final. Cuando lo suscribamos, retiraremos los recursos ante la Comisión de Garantías, claro", aseguró Cortés a este periódico. Reneses se mostró igualmente eufórico: "Esta es una Presidencia muy importante, porque cierra el Consejo Político del 1 de marzo con la práctica unanimidad. Pasar de una lista respaldada por el 77% a otra respaldada por el 95% es un paso muy positivo porque consolida y afianza la organización y nos da fuerza, junto con las Marchas de la Dignidad, para la campaña del 25-M. Nos prepara para las urnas con fuerza, unidad, programa y una excelente candidatura". 

En realidad, tampoco debe sorprender la reconciliación de mayoría y minoría en IU. El equipo federal es consciente del menor peso númerico de IzAb, pero sabe de la enorme visibilidad que le confiere su coportavoz, Llamazares. Y, por otro lado, a IzAb le interesa tensar, forzar a la dirección a que le "mime" y asuma nuevos procedimientos más democráticos. Un final esperado al que se suma, además, la buena sintonía personal de los dos hacedores del pacto: Cortés y Reneses, hábiles y veteranos negociadores.

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