En política la comunicación siempre es importante, pero en tiempos de crisis es fundamental. Las voces expertas siempre inciden en que frente a la incertidumbre y la confusión que suelen acompañar a las catástrofes de todo tipo —ferroviarias, medioambientales o sanitarias—, las autoridades deben dar la cara con explicaciones, aunque no se tengan todas las respuestas. De lo contrario, se abona el terreno para la antipolítica, donde la ultraderecha se mueve como pez en el agua. Cuanto más caos y miedo, más votos.
Esa es la filosofía detrás de la estrategia desplegada por el ministro de Transportes, Óscar Puente, tras el trágico accidente ferroviario del pasado domingo que ha provocado 45 muertes, según el último balance oficial. Puente es el titular de la cartera que se encarga de la gestión de la infraestructura ferroviaria en España y asumió en primera persona la comunicación desde el domingo, desde el puesto de mando en Atocha. Desde entonces ha sido la principal cara visible del Gobierno ante los medios de comunicación.
En la tarde del miércoles y tras conceder diversas entrevistas en diferentes televisiones y radios, dio una rueda de prensa de dos horas y veinte minutos junto al director de tráfico de Adif, Ángel García de la Bandera, y el de Operaciones de Renfe, José Alfonso Gálvez. Una comparecencia en la que atendió a todas las preguntas de los periodistas allí presentes y en la que recalcó la complejidad de la investigación, pero en la que Puente también trató de despejar algunas sospechas. "Si hay algo evidente es que no ha sido el mantenimiento ni la obsolescencia ni la falta de controles lo que ha desembocado en el accidente", afirmó.
Puente evitó confrontar con la oposición y trató de huir de polémicas —pese a ser el ministro más guerrillero del Gobierno de Pedro Sánchez—y optó por un perfil más técnico y pedagógico, como ya sucedió tras la dana del 29 de octubre de 2024 que se saldó con 230 muertos en la provincia de Valencia. Entonces, trató de explicar con todo detalle qué se estaba haciendo desde el ministerio para reconstruir las carreteras y vías ferroviarias destruidas en el menor tiempo posible, un trabajo comunicativo por el que recibió muchos elogios en las redes sociales.
El Partido Popular, sin embargo, considera que Puente pecó de "falta de transparencia" en la comparecencia del miércoles y que no aportó "ni tranquilidad, ni certidumbre, ni inversión [sic]", en palabras de su portavoz parlamentaria, Ester Muñoz. La dirigente conservadora también sostuvo que el socialista "no debería ser ministro desde hace mucho", al tiempo que afirmó que el PP "no actúa de la misma manera" que la izquierda y que por ese motivo no lo llama "asesino". La formación de Alberto Núñez Feijóo ha decidido moverse tras la presión interna liderada por Ayuso.
La dana sigue atravesando al PP
Con esas palabras, la portavoz del PP trataba así de defender que su formación actúa de forma diferente (es decir, mejor) ante las catástrofes, además de situar al expresident Carlos Mazón como la víctima de una fortuita tragedia medioambiental. "Ahora resulta que lo que ha ocurrido en una vía férrea ha sido un accidente que no se podía predecir. Pero una dana de las consideraciones que tuvo [la de 2024], que sobrepasó cualquier tipo de información, ahí sí había una responsabilidad”, señaló, obviando así las advertencias anteriores y el hecho de que fue el líder del PP el primero en cargar contra el Gobierno tras la tragedia en la Comunitat Valenciana pese al clima de respeto institucional que había imperado hasta entonces.
La dana sigue atravesando al PP y la dimisión tardía de Mazón no lo ha solucionado. En aquel momento, fue el entonces jefe del Consell el que decidió asumir la comunicación de la crisis en primera persona en lugar de cedérsela a la consellera encargada de Emergencias, Salomé Pradas, a la que acabó cesando. Y en los primeros compases de aquella catástrofe agradeció tanto a Sánchez como al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, su presencia con cariñosos apelativos. Una deferencia que también mostró con la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé.
Sin embargo, Feijóo fue el primero en desmarcarse de esa lealtad institucional y se desplazó a Valencia para culpar al Gobierno de no haber activado el máximo nivel de emergencia, lo que hubiera implicado arrebatarle el control de la emergencia a Mazón. Es más, el líder del PP le pidió desde el primer momento al president valenciano que “llevara la iniciativa de la comunicación”, lo mismo que ahora le afean a Puente y al Gobierno por estar, según Génova, más ocupado por "el relato político" que por "la seguridad de la ciudadanía”.
Las entrevistas de Puente: de Telecinco a la Cadena Cope
Lo cierto es que la manera de gestionar la catástrofe ferroviaria y la de la dana ha diferido mucho, al menos a nivel comunicativo. Desde el pasado domingo, Puente ha dado entrevistas, largas y detalladas, a varios medios y espacios, entre ellos algunos con una línea editorial muy dura contra el Ejecutivo como son La Mirada Crítica de Telecinco, programa presentado por Ana Terradillos, o el informativo de Antena 3 dirigido por Vicente Vallés.
Este jueves ha concedido otras cuatro entrevistas, incluida una en la Cadena Cope, en el programa del periodista Carlos Herrera, y otra en Todo es Mentira, de Cuatro, además del Matí de Catalunya Ràdio y Directo al Grano de TVE. Si analizamos las entrevistas del ministro de Transportes desde el pasado domingo, ha aparecido ante los medios de comunicación en más de diez ocasiones, sin contar las ruedas de prensa.
El domingo 18, cuando se produjo la tragedia, Puente acudió al centro de mando de Atocha y desde allí contestó a las preguntas de la prensa en una comparecencia de urgencia pasadas las doce de la noche. El lunes 19, tras desplazarse a Adamuz, atendió a RTVE —Malas Lenguas y el informativo—, La Sexta y la Cadena Ser. El martes 20 de enero, el ministro de Transportes atendió también a RNE y Onda Cero.
Las entrevistas de Mazón: comparecencias sin preguntas y un veto expreso a RTVE
Por lo que respecta a Carlos Mazón, compareció en dos ocasiones el día 29 de octubre tras la dana. En un primer momento, a las nueve y media junto al subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, en el Centro de Coordinación de Emergencias, y en una segunda ocasión, a las doce y media de la madrugada —del día 30 ya— cuando comunica que hay fallecidos ante los micrófonos de À Punt. Ni en ese momento ni en los días posteriores acepta preguntas de la prensa más allá de las entrevistas puntuales que concedió y los canutazos ante los periodistas.
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Es más, ese miércoles 30 de octubre —cuando todavía se desconocía que el jefe del Consell había estado ausente durante toda la tarde por la comida con la periodista Maribel Vilaplana— Mazón atendió a la televisión autonómica valenciana, À Punt. Fue la única vez que lo hizo en todo ese año. Esa jornada, la posterior a la catástrofe, también fue entrevistado por la Cadena Cope, Esradio, Telecinco y Antena 3, así como por la Cadena Ser. En este último caso, no volvió a repetir. Con quien no quiso hablar fue con TVE, que denunció un veto expreso del presidente valenciano.
El día 31 de octubre volvió a realizar una declaración junto a miembros de la Generalitat y la delegada del Gobierno, Salomé Pradas, pero no aceptó preguntas. Tampoco el viernes 1 de noviembre. El domingo 3, tras los sucesos en Paiporta, Mazón respondió a las preguntas de la Cadena Cope —que lo vendió como una exclusiva—, donde le preguntaron sobre a quién iban dirigidos los insultos de los presentes. El lunes 4 de noviembre convocó al Consell de urgencia y tampoco dejó que los periodistas le preguntaran, refugiándose en la manida "declaración institucional".
Desde que trascendió su "comida de trabajo" con Vilaplana que su equipo trató de ocultar por todos los medios y que le llevó a un cúmulo de versiones contradictorias sobre lo que estuvo haciendo durante esa jornada, Mazón decretó el cerrojazo informativo. Durante un año se mantuvo cuidadosamente alejado de los medios y no concedió ninguna entrevista hasta el aniversario de la dana, cuando atendió a medios afines como OkDiario y Las Provincias. Espacios que utilizó para seguir mintiendo sobre su actuación. Ni siquiera el día de su dimisión aceptó preguntas de la prensa.
En política la comunicación siempre es importante, pero en tiempos de crisis es fundamental. Las voces expertas siempre inciden en que frente a la incertidumbre y la confusión que suelen acompañar a las catástrofes de todo tipo —ferroviarias, medioambientales o sanitarias—, las autoridades deben dar la cara con explicaciones, aunque no se tengan todas las respuestas. De lo contrario, se abona el terreno para la antipolítica, donde la ultraderecha se mueve como pez en el agua. Cuanto más caos y miedo, más votos.