La nueva legislatura

Podemos ve imposible abstenerse si el PSOE no varía drásticamente su propuesta

Iglesias pide a Sánchez que rectifique y deje de "obedecer a los oligarcas"

Podemos lo tiene claro: no hay ninguna posibilidad de apoyar una investidura de Pedro Sánchez, ni con el voto a favor ni con la abstención, si no da un giro de 180 grados a las medidas económicas que contiene su pacto con Ciudadanos. Pese a que algunas voces del partido de Pablo Iglesias se muestran abiertas a plantearse una abstención negociada con el PSOE, una aplastante mayoría de los dirigentes continúa pensando en privado lo mismo que se expresa en público: que la única opción para evitar nuevas elecciones es un Gobierno de coalición que, hoy por hoy, parece muy lejano.

Tras el acalorado debate que mantuvieron el pasado miércoles Iglesias y Sánchez, las relaciones entre Podemos y el PSOE han quedado más tocadas de lo que de por sí ya estaban. Pese a que ambas fuerzas se tendieron la mano en repetidas ocasiones durante sus discursos, la dureza de la intervención del líder de Podemos no gustó a los socialistas, que insisten en argumentar que el rechazo del partido morado a Sánchez implica votar lo mismo que el PP. Podemos, por su parte, sigue sosteniendo que no puede apoyar el pacto PSOE-Ciudadanos por sus políticas económicas conservadoras, y volverá a votar no en la segunda votación de investidurano , que se celebrará este viernes y en la que –salvo sorpresa mayúscula– Sánchez volverá a salir derrotado.

Algunos dirigentes vinculados a Podemos se han mostrado abiertos a permitir una investidura del candidato socialista: la última fue este jueves la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, que afirmó que "sería bonito" que Podemos apoyase a Sánchez, aunque posteriormente rectificó y afirmó que su preferencia es que se conforme un Gobierno de coalición entre Podemos y el PSOE. Pero a pesar de que los socialistas insisten en buscar el apoyo de Podemos al pacto con Ciudadanos –"Pablo, escucha a Carmena", pidió este jueves el portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando– la postura del partido de Iglesias es tajante al respecto, tanto en público como en privado: al menos hoy por hoy, Podemos no se plantea abstenerse para apoyar un acuerdo en el que no cree y que contiene medidas sociales con las que podrían coincidir pero políticas económicas que se encuentran en sus antípodas.

"Toda la batería de medidas económicas que plantea el acuerdo de PSOE y Ciudadanos es incompatible con las propuestas sociales que hace Podemos", insiste un miembro de la ejecutiva. Otro dirigente, en este caso autonómico, señala que el partido "no se plantea rebajar sus líneas rojas" en clave social, tal y como ha quedado demostrado con los planteamientos de los últimos días y especialmente con el discurso de Iglesias. Esta fuente sostiene que –pese a que se buscará durante los dos próximos meses un pacto de coalición con el PSOE–, dentro de Podemos se trabaja, fundamentalmente, con dos hipótesis: o unas nuevas elecciones, o una coalición de los socialistas con Ciudadanos y el PP. "Parece muy complicado" que el PSOE rompa el acuerdo con el partido naranja para acercarse a la izquierda, estima el dirigente.

Sectores minoritarios plantean abstenerse

No obstante, también es cierto que ante el incierto panorama que se abrirá después de que Sánchez fracase por segunda vez en su intento de ser investido presidente del Gobierno, algunos asesores de Podemos han sugerido la posibilidad de abstenerse para facilitar la llegada del socialista a la Moncloa y evitar elecciones. Esta opción ya se barajó poco después de las elecciones dentro de Podemos, pero sus partidarios son –y eran entonces– una clara minoría frente a los que sólo contemplan las opciones de conformar un Ejecutivo conjunto o rechazar la investidura de Sánchez.

Lo que argumentan aquellos que defienden la abstención es que facilitar un Gobierno socialista permitiría a Podemos esquivar las exigencias de las instituciones europeas para realizar más recortes durante este año, así como ejercer una oposición con propuestas claramente de izquierdas y reforzar sin prisas las estructuras internas del partido, que en algunos territorios se encuentran tocadas. La abstención, eso sí, tendría que ser negociada con el PSOE y debería conllevar la aprobación de medidas de carácter social.

Pero, hoy por hoy, la estrategia a seguir es la que enuncia claramente un miembro de la ejecutiva: como hay "números" para formar un Gobierno de coalición, la idea es mantener el pulso con el PSOE hasta el final. "La repetición electoral no es nuestra apuesta ni creo que sea la de nadie, la verdad", sostiene este dirigente; con su diagnóstico coincide otra diputada, que además también considera que en caso de que celebrarse nuevos comicios "lo más probable es que el resultado no fuera muy distinto", por lo que únicamente se alargaría la situación de bloqueo. "Pero es imposible suscribir el pacto de PSOE y Ciudadanos, sería una traición a nuestros votantes", zanja esta parlamentaria.

Otro dirigente coincide en que ahora mismo no hay un grupo fuerte dentro de Podemos que plantee la posibilidad de abstenerse en la investidura de Sánchez, aunque no descarta que "más adelante" pudiera cobrar fuerza esta tesis, especialmente si cuando el tiempo avance la repetición electoral se muestra como una mala opción para el partido. Sin embargo, su diagnóstico de la situación actual es el mismo que el de sus compañeros: "La presión que se va a ejercer será para formar un Gobierno de coalición" que conlleve una ruptura del PSOE con Ciudadanos.

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