La legislatura, bloqueada

La viabilidad de la investidura queda pendiente de la intervención final de Sánchez e Iglesias

La ministra portavoz en funciones, Isabel Celaá, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Un mes y diez días después de que Pedro Sánchez fracasase en su intento de obtener la confianza del Congreso de los Diputados, el desencuentro entre el PSOE y Unidas Podemos sigue atascado en el mismo punto: la formación morada quiere un Gobierno de coalición y los socialistas uno en solitario. De ahí que, después de la reunión infructuosa del jueves, todas las miradas se vuelvan hacia los líderes de los dos partidos, el presidente en funciones, Pedro Sánchez, y el secretario general de la formación morada, Pablo Iglesias.

Las cartas están sobre la mesa, por más que ambas partes hayan quedado en intercambiar documentos y evaluar la posibilidad de volver a reunirse, esta vez lejos de los focos de los medios de comunicación. El dilema de fondo es muy sencillo y sólo lo pueden resolver Sánchez e Iglesias: o el PSOE cede y acepta negociar un Gobierno de coalición, o Unidas Podemos se resigna a quedarse fuera del Consejo de Ministros.

De hecho, aunque el pasado lunes el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, había dejado en el aire la posibilidad de que una nueva reunión entre ambos líderes llegase siquiera a celebrarse —la condicionó al resultado de las negociaciones— , este viernes la ministra portavoz en funciones, Isabel Celaá, dio por seguro que tendrá lugar la semana que viene, con muy pocos días ya de margen para poner en marcha la maquinaria que debe activarse en caso de que un acuerdo permita celebrar una nueva sesión de investidura. “No les quepa duda de que esto deparará eventualmente una reunión entre los dos líderes. Con toda normalidad. Vamos a esperar al trabajo de las comisiones negociadoras”, pero “se puede dar por garantizado que van a reunirse”.

En la reunión del Congreso las comisiones negociadoras dedicaron más tiempo a discutir cómo han llegado a esta situación que a debatir las propuestas concretas de gobierno, las que planteó el PSOE y las que llevó a la mesa Unidas Podemos. Ni siquiera llegaron a abordar qué responsabilidades políticas está ofreciendo Sánchez a la formación morada y que los socialistas han dado en llamar la “tercera vía”, una solución que defienden como "punto intermedio" entre el gobierno monocolor que prefiere el presidente en funciones y el Ejecutivo de coalición que reclama Iglesias. Desde Podemos no consideran "en absoluto" que dicha fórmula esté a medio camino entre ambas posiciones.

Por parte socialista, Celaá ratificó que la negativa a un Gobierno de coalición es firme, pero añadió que eso no significa que no se puedan encontrar “fórmulas de colaboración potentes” que satisfagan a Unidas Podemos.

En respuesta a los dirigentes de Unidas Podemos que en las últimas horas insistieron en acusar al PSOE de haber decidido ya ir a elecciones, Celaá se esforzó en subrayar todo lo contrario. “No hemos venido realizando este trabajo para ir a elecciones”, señaló en referencia al diálogo abierto por Sánchez durante el mes de agosto con organizaciones sociales. “Es un interés genuino del PSOE que esto salga y que podamos tener un gobierno en septiembre. Nuestra intención es inequívoca: queremos que haya Gobierno y estamos a la espera de que Unidas Podemos se sume también a esta intención y podamos hacerlo. Si Unidas Podemos quiere, habrá gobierno”, concluyó.

La ministra portavoz optó este viernes por poner el énfasis en la esperanza de conseguir un acuerdo satisfactorio para ambas partes. Lo mismo que Yolanda Díaz, representante de Galicia en Común en las negociaciones. La diputada gallega explicó que había salido de la reunión “con esperanzas” porque mientras haya diálogo se mantiene la posibilidad de acuerdo. Este primer encuentro, señaló, “era necesario e imprescindible” para “aclarar cuestiones” pendientes, sobre porque todo ambas organizaciones llevan desde julio sin mantener contacto.

Averiguar si hay margen

A partir de ahora el propósito de Unidas Podemos es, según Díaz, averiguar si hay “margen” para un acuerdo. A la espera de fijar una nueva fecha para hablar, confía en que dé tiempo al equipo liderado por la vicepresidenta Carmen Calvo para reflexionar sobre la propuesta de la formación morada de retomar las negociaciones para formar un Gobierno de coalición.

Del otro lado, sin embargo, esperan precisamente lo contrario. La portavoz parlamentaria del PSOE, Adriana Lastra, pidió expresamente a Unidas Podemos que asuma el “principio de realidad” y renuncie a su empeño de entrar en el Consejo de Ministros. El escollo para alcanzar un acuerdo se sitúa en la “posición inamovible” de Podemos, pero la coalición que pide “no se va dar”, advirtió.

Como si quisiera despejar cualquier duda sobre su voluntad de ir a elecciones si UP no renuncia al Gobierno de coalición, el PSOE espoleará aún más este sábado el ambiente de precampaña con una reunión en Toledo de su Consejo de Política Municipal. Pedro Sánchez se rodeará allí de sus alcaldes para aprobar un Manifiesto Municipal redactado con la intención de orientar la acción de los gobiernos locales socialistas y definir sus principales objetivos políticos en materia local, de cara al nuevo mandato municipal que comenzó con la victoria en las elecciones del pasado 26 de mayo.

Sánchez se dirigirá a los asistentes con una alocución que irá precedida de las intervenciones del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; del alcalde de Vigo y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, Abel Caballero, de la secretaria de Política Municipal del PSOE, Susana Sumelzo, y de la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón.

La presentación de la propuesta de negociación el pasado martes ya se organizó con todos los elementos propios de una campaña electoral, lo que ha alimentado toda la semana las suspicacias del resto de partidos, la mayoría de los cuales ya maneja como un escenario posible la celebración de elecciones el próximo 10 de noviembre.

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