Elecciones en Aragón
Aragón confirma el problema endémico del PP: Vox crece mientras Azcón pierde fuerza
El presidente aragonés, Jorge Azcón, convocó las elecciones para este domingo con el objetivo de disminuir su dependencia de Vox y evidenciar la debilidad del PSOE. Pero, de nuevo, el Partido Popular erró en sus pronósticos. Con 26 escaños, el candidato del PP ganó, pero perdió dos actas respecto a 2023, lo que le vuelve a dejar en manos de la formación ultraderechista, que duplica su resultado de 2023, al pasar de siete a catorce escaños. Ambas formaciones suman 40 actas, seis más que la mayoría absoluta.
"Solo hay un partido que puede decir que ha ganado las elecciones", se felicitó el candidato del PP al filo de las once de la noche. "Nos hubiera gustado no haber perdido un diputado por Huesca y [otro por] Zaragoza, pero con 26 escaños no hay ningún partido que haya obtenido el resultado del PP", siguió Azcón, que recalcó entre aplausos que solo "el PP puede formar Gobierno para los próximos cuatro años" y se comprometió a "aprobar un presupuesto".
Aunque el presidente aragonés en funciones no mencionó a Vox, se mostró seguro de que su formación "va a gobernar": "Vamos a hacer que Aragón sea imparable, desde mañana nos ponemos a trabajar hablando con todas las formaciones políticas para ahormar una nueva mayoría". Así, recalcó que a partir de este lunes, su formación se "pondrá a trabajar" en ello.
Pese al optimismo de Azcón, el PP ha comprobado en primera persona los riesgos del adelanto electoral ejecutado primero en Extremadura, y ahora en Aragón, con la diferencia de que María Guardiola logró sumar un escaño más que en 2023. Ambos comicios confirman que la pujanza del partido de Santiago Abascal no es anecdótica, sino que está ya arraigada. Y que puede ir a más. Sin embargo, para el secretario general del PP, Miguel Tellado, el resultado "es elocuente" porque su formación "suma más que toda la izquierda junta".
La tesis defendida por el número dos de Alberto Núñez Feijóo es que Azcón ha cumplido porque ha logrado derrotar a la candidata socialista. Eso, a su juicio, es "el reflejo claro de lo que piensa toda España", que "está harta de Pedro Sánchez" y "sus portavoces". Sin embargo, Tellado evitó hablar sobre el principal problema para el PP, que pierde posiciones mientras su principal rival en la derecha no deja de crecer. "Hemos ganado las elecciones, no sé si tenemos que pedir disculpas por ello", fue su respuesta después de que le preguntaran por los dos escaños que pierde el PP respecto a 2023.
Abascal pide al PP que asuma sus tesis en Aragón
Lo cierto es que el PP y Vox protagonizaron duros enganchones en el final de campaña y se acusaron mutuamente de guerra sucia. Abascal hizo referencia a ello en su comparecencia, la última de la noche electoral. El líder nacional de Vox aseguró que en la campaña se había puesto "toda la maquinaria política del bipartidismo contra Vox" con "campañas absurdas". "Todo ha valido contra Vox, pero los aragoneses quieren más del doble de Vox", señaló. Una frase que ya utilizó el pasado 21D tras las elecciones en Extremadura.
Abascal dejó claro que está dispuesto a pactar con los conservadores, pero a costa de que asuman sus postulados. "Si el PP quiere cambiar de políticas, puede contar con nosotros, pero si pretende seguir con las mismas políticas que nos hicieron abandonar los Gobiernos regionales, tiene al PSOE", zanjó. Por su parte, el candidato ultraderechista en Aragón, Alejandro Nolasco, únicamente afirmó que los aragoneses han votado "sí al sentido común y no a la estafa del bipartidismo". E incidió en el crecimiento exponencial de su partido: "Hemos pasado de tres a catorce escaños en dos años y medio".
Tanto Génova como el PP de Aragón ya venían advirtiendo estas últimas semanas de la subida de Vox, con el único consuelo de que el PSOE obtuviera su "peor resultado histórico", con una Pilar Alegría que ha igualado en escaños los 18 obtenidos por Javier Lambán en 2015. El fichaje del agitador ultra Vito Quiles en el final de campaña fue el último intento del PP de atraer votos de la ultraderecha, pero no fue suficiente. Quiles fue en las elecciones europeas en la lista de Se Acabó La Fiesta (SALF), que también se presentó en estos comicios. Obtuvo el 2,7% de los votos y terminó sin ningún escaño.
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Los conservadores son conscientes de que el principal problema para la derecha tradicional es que a Vox nada "parece afectarle", ni las cuitas internas dentro de su organización tras las últimas quejas de Javier Ortega Smith, ni las denuncias por el desvío de fondos de su organización juvenil y tampoco las sanciones del Tribunal de Cuentas por financiación irregular. Y siguen sin tener resuelta cuál es la mejor estrategia para hacerles frente. Por el momento, gana peso la tesis de quienes creen que es necesario que Vox entre en los Gobiernos autonómicos para que se desgaste de cara a las generales.
Azcón no logra la influencia interna a la que aspiraba
El resultado de Azcón, además, no le sirve para ganar peso orgánico en el Partido Popular, donde quiere posicionarse a nivel interno en un panorama donde las grandes baronías están en manos de Isabel Díaz Ayuso (Madrid) y Juanma Moreno (Andalucía). Su campaña ha tenido un gran componente nacional, con presencia de figuras de toda España y de la mano del líder nacional, que se volcó en los últimos días. También tuvo mucho protagonismo la propia Ayuso, que ha celebrado en redes el resultado de Azcón.
Desde el equipo de Feijóo se felicitan por haber sacado "diez puntos más" que la portavoz del Gobierno de Pedro Sánchez", incidiendo en el desgaste del socialismo, pero siguen sin solución para su gran frente: cómo articular los acuerdos con una ultraderecha al alza. Ese escenario, además, se agravará con la celebración de las elecciones en Castilla y León el 15 de marzo, donde Vox crece cada día y fuentes del PP hablan ya de un "triple empate". El gran golpe puede ser si finalmente en Andalucía, en junio, Juanma Moreno pierde la absoluta y el gran perfil moderado se tiene que echar en brazos de Abascal.