El cáncer de piel por exposición al sol en el trabajo permanece invisible para las estadísticas
Trabajar expuesto al sol causa una de cada tres muertes por cáncer de piel (distinto al melanoma), según un informe publicado por Comisiones Obreras (CCOO) basado en datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El calor cada vez es un factor más relevante en lo que se refiere a los riesgos laborales, y las estadísticas recogen un aumento en la incidencia de las dolencias derivadas de la exposición al sol y a las temperaturas extremas. Sin embargo, para expertos y sindicatos, las estadísticas aún distan mucho de estar bien afinadas y señalan un infrarreconocimiento en lo relativo a las muertes y accidentes por calor. Si a eso sumamos que enfermedades como el cáncer son difíciles de vincular con el trabajo y no tienen protocolos de reconocimiento claros, el resultado es un ecosistema menos seguro para los trabajadores.
En este marco es donde debe ubicarse el dato de muertes por cáncer de piel. “Hay otro peligro muy relevante, que se agudiza también en verano, y que pasa desapercibido en muchas ocasiones: la radiación ultravioleta”, afirma un informe de CCOO que señala a la radiación como responsable, en gran medida, de esta afección.
El calor y el cáncer son dos de los grandes agujeros negros en la prevención sobre los que las agrupaciones sindicales llevan tiempo poniendo el foco. “Pese a las evidencias, en España el cáncer de piel derivado de la exposición solar no está considerado una enfermedad profesional”, explican desde CCOO, que ha propuesto incluir esta afección en el grupo de enfermedades profesionales que recoge el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS). “Esta realidad nos obliga a que la única forma que actualmente tenemos para declarar un cáncer de piel por exposición solar como contingencia profesional es tramitarlo como accidente de trabajo”, apuntan.
La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) sostiene que entre 4.000 y 8.000 cánceres detectados en España tienen un origen laboral, sobre un total de diagnósticos que en 2025 superó los 296.000 casos. Sin embargo, oficialmente solo 119 casos de cáncer se han podido vincular con el desarrollo de la actividad profesional. Un dato que contrasta con las estimaciones científicas y con la opinión de la Comisión Europea, la cual recoge que "el cáncer es la primera causa de mortalidad laboral en la Unión Europea, con una incidencia del 53% del total de las muertes laborales cada año (frente al 28% debido a enfermedades cardiovasculares y el 6% a enfermedades respiratorias)".
La dificultad para establecer una relación causal deriva de que muchos agentes carcinógenos no están reconocidos por el INSS, por ejemplo, el gas radón o la propia exposición continuada al sol. Además, cuando se trata de enfermedades cuya latencia y evolución se estira en el tiempo, reclamar resulta más difícil y suele conducir a un proceso judicial por el que no todo el mundo quiere pasar, sobre todo si se trata de una persona con una enfermedad grave.
En el caso del cáncer de piel, desde CCOO señalan que, si no se reconoce el origen laboral de esta enfermedad, tampoco las medidas para evitarlo podrán ser efectivas y la lista de casos seguirá aumentando. Más en un contexto de cambio climático donde las olas de calor y los días soleados se suceden. De hecho, la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo estima que en la UE existen 14,5 millones de trabajadores expuestos a radiación solar durante al menos el 75% de su jornada laboral.
“A nivel de empresa es importante porque, si se reconoce la enfermedad, se debe revisar la evaluación de riesgos y adoptar las medidas preventivas necesarias”, apunta el documento. Además, su reconocimiento como enfermedad profesional implicaría mejores prestaciones económicas para el afectado o para sus familiares, en caso de fallecimiento, y mayores multas para las empresas que deliberadamente expongan a sus trabajadores no aplicando las medidas preventivas necesarias.
Profesiones aún más peligrosas
Agricultores, obreros de la construcción, personal de carreteras, servicios de limpieza, jardineros… son algunas de las profesiones que más se exponen a un fenómeno que continuará agravándose a medida que el cambio climático avanza, pero además son oficios que ya tienen niveles altos de siniestralidad laboral. La OMS estima que la exposición prolongada a la radiación solar puede incrementar el riesgo de padecer un cáncer en la piel hasta un 60%. Además, han mostrado que entre 2000 y 2019, las muertes por cáncer de piel que se pueden identificar como directamente relacionadas con la exposición a radiación solar durante el trabajo casi se duplicaron, pasando de 10.088 fallecimientos a 18.960. Es decir, la incidencia está aumentando más de un 80% en 19 años al ritmo de la crisis climática.
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Por ello, la actividad sindical ha comenzado a poner más atención en los efectos del calor sobre la salud de los trabajadores a largo plazo. “Hay que señalar que la incidencia del melanoma está aumentando más rápidamente que cualquier otra forma de cáncer (con la excepción del cáncer de pulmón en las mujeres)”, recoge el documento.
De hecho, la nueva ley de riesgos laborales que el Gobierno lleva tiempo intentando adaptar contempla, entre otras cosas, actualizar los riesgos profesionales por calor, aunque por el momento sigue atascada y aún le falta un largo camino antes de entrar en vigor. Este nuevo texto reconoce que el cambio climático y las catástrofes naturales son capaces de alterar las condiciones del espacio de trabajo y, por tanto, la salud de los trabajadores, por lo que obliga a las empresas a crear planes específicos para olas de calor, riadas u otros fenómenos extremos.
Además, regula los tiempos de exposición a olas de calor y pone el acento en el infrarregistro que existe en torno a los accidentes laborales por temperaturas extremas. Sin embargo, aunque ya ha obtenido el visto bueno del Consejo Económico y Social, la norma tiene pendiente el trámite parlamentario, donde previsiblemente tendrá problemas para salir adelante.