Ataque terrorista en París

Nueve preguntas y respuestas urgentes sobre los atentados

Nueve preguntas y respuestas urgentes sobre los atentados de París

Ibon Uría

129 asesinados –entre ellos un español inicialmente dado por desaparecido, Juan Alberto González Garrido– y más de 350 heridos. Es el balance provisional de la cadena de atentados terroristas que golpearon París en la noche de este viernes. Apenas un día después, el presidente francés François Hollande atribuyó la autoría al autodenominado Estado Islámico, y no dudó en calificar los ataques de "acto de guerra". "Francia será implacable con la barbarie, porque ha sido agredida enorme, vergonzosa y violentamente", afirmó el mandatario, quien decretó tres días de luto oficial. La investigación prosiguió durante toda la jornada en suelo galo, donde las autoridades confirmaron que al menos uno de los terroristas, de nacionalidad francesa, estaba fichado por la Policía.

Mientras tanto, en España, todos los partidos suspendieron sus actos de precampaña y se celebraron reuniones del Consejo Nacional de Seguridad y del pacto antiyihadista, que incluye a PP y PSOE. El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, comunicó que la alerta antiterrorista permanece por ahora en el nivel cuatro –sobre un máximo de cinco–, aunque aseguró que se "refuerzan" algunos "ámbitos de seguridad" que no precisó por "cautela" y por "cuestiones operativas". El Gobierno y el PSOE apelaron a la "unidad de los demócratas" contra el terrorismo y reivindicaron la validez y utilidad del acuerdo suscrito por ambas partes el pasado febrero. Precisamente a ese texto pidió adherirse Ciudadanos, mientras que Podemos lo rechazó por "no compartir sus valores".

A falta de que las pesquisas de las autoridades galas avancen y arrojen más luz sobre lo ocurrido, infoLibre plantea algunas de las principales preguntas en torno a estos atentados terroristas a expertos en seguridad, defensa y relaciones internacionales:

1. ¿Por qué Francia?

El 7 de enero de este mismo año, doce personas fueron tiroteadas en el atentado contra el semanario satírico Charlie Hebdo. Ocurrió también en París, a apenas medio kilómetro de uno de los escenarios de la barbarie terrorista de este viernes: la sala de conciertos Bataclan. El terrorismo yihadista ha golpeado en dos ocasiones la capital gala este 2015. ¿Por qué? La numerosa comunidad islámica residente en Francia y la política exterior gala están detrás de esa sucesión de ataques, según los analistas.

"Francia, y en particular París, ha sido un objetivo tradicional del fundamentalismo islámico. Y no sólo ahora, sino en los últimos 30 años", explica a este diario Rafael Calduch, catedrático de Relaciones Internacionales, experto en Seguridad y profesor de la Universidad Complutense (UCM). Entre los factores determinantes que explican esa realidad, añade, está el hecho de que "en Francia y en Londres están los mayores núcleos de residentes islámicos", por lo que es "más fácil reclutar yihadistas en París que en Italia o Portugal".

Florentino Portero, profesor de Historia en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y experto en Relaciones Exteriores y Defensa, también coincide al señalar que Francia "siempre" ha sido el objetivo prioritario del terrorismo yihadista. "Históricamente ha sido así", recalca. Además del motivo apuntado por Calduch, Portero añade que "Francia es el país que habitualmente más actúa en el mundo árabe, la potencia casi colonial de países como Siria y Líbano, donde favorece a sectores que no son precisamente entusiastas de la yihad".

Miguel Ángel Ballesteros, general de brigada de artillería y director del Instituto Español de Estudios Estratégicos –que depende del Ministerio de Defensa–, apunta un último elemento: "En Francia hay, además, jóvenes de segunda y tercera generación. En ocasiones sufren problemas de integración y pueden convertirse en carne de cañón para que los radicales consigan atraerlos a posiciones violentas". "Ciertamente, un joven puede acabar dejándose utilizar por violentos, incluso si tiene buena voluntad", asiente Portero.

2. ¿Estamos en un "escenario de guerra"?

En su declaración a la nación, el presidente Hollande fue contundente: "Los atentados de anoche en París –dijo– son un acto de guerra del Estado Islámico contra Francia". Esa expresión, "acto de guerra", llamó la atención de muchos de los presentes. La empleó también, ya en la noche del sábado, el primer ministro Valls en una entrevista en el informativo de la cadena francesa TF1: "Francia está en guerra", dijo, y tiene previsto "golpear" a "su enemigo", que identificó con el grupo yihadista Estado Islámico. Pero, ¿qué significa eso?

"En mi opinión –señala Calduch– Hollande elige ese término para invocar los poderes que le concede la Constitución en situaciones extraordinarias. No se emplea a modo de definición precisa de la situación, sino para enfatizar la excepcionalidad que vive Francia". El general Ballesteros recuerda que en dos ocasiones Francia ha sido atacada y que, por tanto, y de acuerdo con la legalidad internacional vigente, tiene "derecho" al uso de la violencia en su "legítima defensa", tanto dentro de su territorio como en Irak y Siria.

Ballesteros se refiere específicamente al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que establece que los Estados tienen "derecho inmanente" a la "legítima defensa, individual o colectiva" cuando sufren un "ataque armado" y "hasta que el Consejo de Seguridad haya tomado las medidas necesarias para mantener la paz y la seguridad internacionales".

3. ¿Ha habido fallos de seguridad?

A juicio de Calduch, "los servicios de inteligencia franceses tienen un problema". "Ya ocurrió en el ataque contra el semanario Charlie Hebdo y ha vuelto a ocurrir aquí –señala–: alguno de los terroristas ya estaba fichado, y sin embargo eso no ha evitado el atentado". En concreto, las autoridades francesas admitieron este sábado que uno de los terroristas que irrumpió en la sala de conciertos Bataclan, un hombre de 30 años de edad, estaba fichado en las bases policiales

El experto hace hincapié en la infraestructura que requirió este ataque, que no fue "improvisado" sino fruto de una "cuidada planificación": "Seguramente –explica– emplearon pisos francos, vehículos, tuvieron que lograr el armamento por vías ilegales y tenían capacidad operativa para coordinar seis actos en una misma ciudad. No eran aficionados, sino gente muy bien adiestrada". Y aun así, lamenta, los servicios de inteligencia franceses no lograron detectar ninguno de esos elementos, señal en su opinión de errores internos.

Portero, en cambio, admite ya de partida que es "imposible" localizar todas las amenazas terroristas y detener todos los intentos de los radicales: "Es muy fácil cometer un atentado, sólo hacen falta personas dispuestas a inmolarse", dice. "Así que conseguiremos detenerlos en la mayoría de ocasiones, quizás en un 85% o un 90%, pero nos van a dar golpes, eso seguro", reflexiona.

4. ¿Cuál es la principal novedad de este atentado?

Tanto el presidente Hollande como el primer ministro Valls atribuyeron este sábado la autoría de los ataques al autodenominado Estado Islámico, también conocido como Daesh. El propio grupo terrorista reivindicó la cadena de atentados perpetrada el viernes y, a través de un vídeo, advirtió de que Francia "no vivirá en paz" mientras mantenga su colaboración con la coalición antiterrorista que lidera Estados Unidos y que bombardea en la actualidad Siria e Irak. 

A juicio del general Ballesteros, si se confirma la autoría del atentado será una "mala noticia" y "un problema añadido" en la lucha antiterrorista. "Daesh no había atacado hasta ahora fuera de países árabes, como Irak, Siria o Túnez. Nunca había atentado fuera del territorio que aspira a controlar. Si ahora ha logrado actuar en Francia –explica– tenemos un problema más grave que el de Al Qaeda, porque Daesh tiene más medios". Ballesteros recuerda que la organización controla en la actualidad buena parte de Siria e Irak y que eso le permite disponer de "armamento, carros, fusiles, explosivos...". "Son, si cabe, más peligrosos que Al Qaeda", zanja.

5. ¿La amenaza es controlable?

Los analistas consultados por este diario coinciden básicamente en la respuesta: sí, la amenaza es controlable. No, el riesgo no puede erradicarse por completo. Y cometer atentados es relativamente sencillo. Portero destaca que "la Policía, la Guardia Civil y el CNI trabajan como nunca para prevenir atentados" y que han "logrado detener intentos muy serios de atentar en nuestro país". "La preocupación, sin embargo, es enorme, porque un atentado es algo que puede ocurrir en cualquier momento", dice. El experto concluye que, pese a los esfuerzos, "es imposible prever todo". La seguridad total no existe.

Calduch, por su parte, destaca la labor policial de "prevención" que realizan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en España, y considera que trabajan de forma "más efectiva" que en el país vecino. "¿Estamos libres de algún lobo solitario? No –admite–, pero creo que se están detectando y combatiendo con eficacia las células tan coordinadas como las que actuaron este viernes en Francia".

6. ¿Sirve el pacto antiyihadista? ¿eL NIVEL 4 DE ALERTA ES EL ADECUADO?

"Sí", dice tajante Calduch. "El pacto antiyihadista tiene un evidente significado político, pero también representa el compromiso de que, pase lo que pase en las generales de diciembre, con independencia de que siga gobernando el PP o sea otro partido, los elementos básicos de la lucha antiterrorisa no van a cambiar". El experto considera que ese grado de unidad lanza un mensaje "disuasorio" a los terroristas y que aporta "confianza" a los mandos de los cuerpos policiales, que pueden tener la certeza de que "todas sus labores de planificación no se van a alterar bruscamente de un día para otro".

Sobre el nivel de alerta antiterrorista, el Ministerio del Interior afirmó este sábado que se mantiene por ahora en el nivel cuatro sobre cinco y que no se activará ese último grado de la escala salvo riesgo de "atentado inminente". Calduch asegura que el cuarto nivel "parece el adecuado" en las circunstancias actuales. En el caso de que se incrementara la alerta, se podría recabar la colaboración de las Fuerzas Armadas en tareas antiterroristas, explican fuentes de Defensa, aunque siempre a las órdenes de Interior.

7. ¿Es el ATENTADO CONSECUENCIA DE LAS POLÍTICAS DE OCCIDENTE?

El presidente de Siria, Bachar al Asad, aseguró este sábado ante una delegación de diputados franceses que las "erróneas" políticas occidentales han contribuido a la "expansión del terrorismo" y afirmó que su país lleva cinco años sufriendo sucesos como los de París. El mandatario vinculó la masacre a cuestiones como la ofensiva militar que encabeza Estados Unidos contra el Estado Islámico y en la que colabora precisamente Francia. Pero los analistas consultados por infoLibre no trazan una relación directa entre esos bombardeos y los atentados de este viernes.

En opinión de Portero, la radicalización de algunos musulmanes es una "reacción cobarde" ante la globalización. "Los radicales hacen creer a sus compatriotas que no hay futuro en sus países de origen porque se están contaminando de la cultura occidental, y les convencen de que el problema de sus gobiernos es que son títeres de Occidente". El experto pone un ejemplo y comenta que, "para los musulmanes radicales, el miedo a Occidente es comparable al miedo de Estados Unidos a los comunistas en los años 50".

Calduch, por su parte, explica que siempre han existido radicales, "como en cualquier colectivo", pero vincula el ascenso del Estado Islámico a la "debilidad de Irak tras la caída de Sadam Hussein y la intervención de Estados Unidos" y a la guerra civil en Siria. Afirma que precisamente la coalición internacional contra el Estado Islámico está venciendo a los terroristas poco a poco, y que por eso los yihadistas, "que se ven cada vez más débiles", cometen atentados en un intento por hacer que las sociedades occidentales se vuelvan contra sus gobiernos y les pidan salir de países como Siria e Irak.

Finalmente el general Ballesteros traza dos diagnósticos bien diferenciados: el primero, en torno a la situación sobre el terreno. El segundo, en los países europeos. "Y los métodos que emplean los radicales para captar yihadistas son distintos en cada caso", precisa. En el caso de Siria e Irak, por ejemplo, el relato que se emplea para captar terroristas es la supuesta "humillación" de Occidente a esos países. "Les dicen que Occidente les humilla y les expolia, y que eso está hundiendo su futuro. Les recuerdan lo negativo de la etapa colonial y les dicen que la única opción es retornar a la gloria es un nuevo califato", explica.

En el caso de los países europeos, asegura que los yihadistas suelen aparecer entre las segundas y terceras generaciones de inmigrantes musulmanes. "Cuando llegan a los 20 o 25 años sienten la frustración del paro y la crisis, se sienten marginados porque se les da la espalda por sus apellidos o rasgos musulmanes, y buscan integrarse", señala. "Se sienten desubicados, en el país de sus padres también son mirados como extranjeros porque no nacieron allí y, en algunas ocasiones –añade–, la vía que encuentran para entrar en la primera división del reconocimiento social es convertirse en yihadistas, en hombres de acción".

8. ¿ES PELIGROSO EL DISCURSO DE LA EXTREMA DERECHA?

Este mismo sábado, la líder del ultraderechista Frente Nacional, Marine Le Pen, recrudeció su discurso antiinmigración. "Francia debe prohibir las organizaciones islamistas, las mezquitas radicales y expulsar a los extranjeros que predican el odio en nuestro suelo, así a como los clandestinos", señaló la dirigente en una alocución desde la sede de su formación política en Nanterre, según recoge Libération. La dirigente también reclamó que el país galo "recupere definitivamente el control de sus fronteras".

El general Ballesteros recuerda que en Francia viven millones de musulmanes y que es una "exigua minoría" la que profesa ideas radicales. Por eso pide que se exija a la mayoría pacífica que "luche contra la radicalización de unos pocos" y que "salga a la calle a manifestarse en su contra". "Tienen que hacer este esfuerzo. Los que no profesamos la fe musulmana no somos una autoridad a la hora de hablar del Corán, pero los musulmanes deben hacerles ver a los radicales que la radicalidad de los terroristas nace de una mala interpretación del Islam, porque el Islam es una religión de paz", dice.

Además, recuerda en este punto que quienes se suman a la causa yihadista en países europeos son con frecuencia hijos o nietos de inmigrantes que sufren las consecuencias de la crisis económica y que tienen problemas de integración, que buscan un sentimiento de pertenencia y son captados por corrientes violentas en el transcurso de esa búsqueda. "Y en ese contexto –advierte– marcar a todos los musulmanes como el enemigo es justo lo que no hay que hacer". "El discurso de la extrema derecha es profundamente injusto, es un disparate –subraya–. Lo que hay que hacer es integrar y evitar la marginación, no crear guetos".

9. ¿Qué hacemos ahora?

La mayoría de analistas considera que el primer paso para neutralizar la actual amenaza terrorista es la derrota militar del Estado Islámico. "La comunidad internacional debe sentarse y acordar que, por encima de sus intereses regionales, está la necesidad de acabar con el Daesh", dice el general Ballesteros. En su opinión, en ese convencimiento deben unirse Rusia, Irán, Estados Unidos, Arabia Suadí, Turquía y otros grupos locales que operan en Irak y Siria. "La única respuesta posible es un paso al frente. Hay que luchar abiertamente contra el Daesh –reclama– con tropas sobre el terreno de países de la región y bombardeos por aire".

Calduch coincide con el general en este punto: "Quizá se podían haber utilizado otras estrategias y medidas alternativas en el pasado en lugar de intervenciones directas o de la desestabilización de Siria, pero ahora no se puede hacer nada sin antes acabar con Estado Islámico", apunta. Considera que la comunidad internacional debe convencer a Rusia de la necesidad de acabar con el grupo yihadista y añade: "Hay que asegurar la unidad internacional frente al terrorismo al tiempo que se redoblan los esfuerzos en la política de integración europea y de atención a los refugiados".

Portero, por último, es más pesimista con respecto a Europa. Considera que la "desunión" de los países del Viejo Contiente implica que lo único que pueden hacer ahora es "proteger su territorio" e "intentar parar los golpes". "No sabemos cómo intervenir en Siria, tenemos una importante desorientación estratégica", dice. El profesor de la UNED señala que Europa incurre en "contradicciones patéticas", como a su juicio lo es el hecho de negarse a "atacar" de forma decidida sobre el terreno al Estado Islámico al tiempo que se "rechazan" las "consecuencias" de esa inacción, como las oleadas de refugiados que huyen de situaciones de guerra.

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