Igualdad

Arranca la recta final hacia la huelga feminista con asambleas, movilizaciones y "más de mil motivos" en todo el país

Voceras de la Comisión 8M de Madrid en rueda de prensa.

Arranca la carrera hacia la huelga feminista. A un mes del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, las activistas feministas comienzan a fijar la hoja de ruta que marcará sus movimientos. Las iniciativas más simbólicas echan a andar este viernes, pero el trabajo de base lleva meses echando raíces en los diferentes territorios que, de forma autónoma pero teniendo muy presente la coordinación global, tejen redes para lograr la implicación de la ciudadanía y alcanzar una movilización masiva.

La huelga del pasado año consiguió "abrir la caja de Pandora, levantar una alfombra y se ha visto lo que hay debajo", entiende Sara Jiménez, una de las voceras de la Comisión 8M de Madrid, que el jueves presentó su argumentario y su calendario. El principal logro fue, a su juicio, alcanzar "sensibilización en lo cotidiano" y situar la "agenda feminista en el centro". La activista también repara en que a pesar de la evidente visibilización de los problemas de las mujeres, en el último año "no ha cambiado nada en lo concreto", de manera que es hora de ponerse "manos a la obra"

La hoja de ruta hacia la huelga comienza este viernes con la campaña #1000Motivos –que se lanza en redes sociales a partir de las 12:00 horas–, a través de la que las activistas interpelan a las mujeres a expresar las razones por las que secundar la huelga. Las acciones continuarán el 14 de febrero bajo el lema Enamoradas de la Huelga Feminista y el 16 del mismo mes con actividades y puntos de información en los mercados. Más adelante, el 23 de febrero, tendrá lugar en Madrid el bautizado como Eventazo, que ya el pasado año logró reunir a cientos de mujeres interesadas. Una vez estrenado el mes de marzo, las activistas feministas preparan "ocho días de agitación, movilización y actividades", que incluyen un carnaval feminista o una carrera para "correr sin miedo" en lugar de "correr por miedo".

La Comisión 8M de Madrid forma parte de la coordinación que a nivel estatal mantienen las activistas feministas. Pero, aunque comparte puntos en común con el resto, funciona de forma independiente y no marca los pasos a seguir. Igual que lo hacen las demás comisiones territoriales que cada día trabajan para articular la huelga y engrosar las filas del movimiento. Así se está encarando el último mes en diferentes comunidades.

Una llamada a todas las mujeres

A partir de la próxima semana, gran parte de los grupos existentes en los diferentes puntos del país organizarán las acciones previstas de cara a la huelga, aunque los ritmos y las dinámicas son diversas. La previsión indica que, en la mayoría de los territorios donde las activistas se han organizado, se celebrarán asambleas abiertas en los próximos días para poner en común los detalles de la huelga de marzo.

Paula Ríos, activista en la Plataforma Feminista Galega, explica en conversación con este diario que la organización gallega participará también en la iniciativa #1000Motivos. Además del nexo común que supone la campaña que se inicia este viernes, las estrategias son independientes. "Aún están arrancando muchas de las asambleas locales", comenta, con el objetivo de "llevar al mayor número de mujeres y que puedan participar en el desarrollo del 8M". Las particularidades de cada comisión hacen difícil establecer una hoja de ruta común no sólo a nivel estatal, sino en las propias comunidades. "Lo destacable en Galicia es que nos estamos centrando en la puesta en marcha del mayor número posible de asambleas locales", reitera Ríos, quien calcula que en la actualidad existen entre quince y veinte convocadas.

Además, el 3 de marzo tendrá lugar en Lugo "una manifestación nacional". Esta iniciativa previa bebe del éxito que ya supuso el pasado año la movilización convocada en Vigo el 4 de marzo, que aglutinó a cerca de 15.000 personas de toda Galicia.

En la otra punta del país trabajan las feministas andaluzas. "Nos reunimos hace un par de semanas para llevar la planificación", cuenta Charo Carracedo, activista del 8M de Sevilla. La hoja de ruta a partir de ahora se basará en "seguir convocando todo lo relativo a los actos preparatorios", teniendo siempre en cuenta "un discurso amplio" para evitar identificar al 8M con sólo una reivindicación contra la violencia, explica. Tras un balance sobre las necesidades del movimiento feminista, las activistas sevillanas han llegado a la conclusión de la necesidad de recuperar "reivindicaciones históricas, como la interrupción voluntaria del embarazo porque puede haber una involución social", dice, precisamente en paralelo a las polémicas declaraciones de Pablo Casado sobre el aborto: "Si queremos financiar las pensiones debemos pensar en cómo tener más niños, no en abortar".

El lema de la Comisión 8M de Sevilla es una declaración de intenciones: "Revolución feminista ahora y siempre", porque "frente a la involución internacional e ideológica la única solución es una revolución cultural y feminista". El preludio de esa revolución, concluye Carracedo, se producirá a partir de la próxima semana, con un trabajo "por barrios, centros educativos y otros espacios, pero siempre con el mismo discurso".

Revuelta feminista

Marisa Tena forma parte de la Comisión 8M de Extremadura. Al otro lado del teléfono explica los pasos que están dando ella y sus compañeras para organizar la huelga. Este año uno de los principales propósitos consiste en llegar a las zonas rurales. "Desde el día 1 de marzo empezaremos con ocho días de revuelta feminista y en esos días vamos a entrar en contacto con otros grupos de mujeres y organizaciones, sobre todo de zonas rurales", relata. Por el momento, Extremadura está siendo escenario de "pequeños encuentros en el ámbito rural, para que la huelga tenga repercusión allí y se puedan adaptar las reivindicaciones generales a la problemática del medio rural".

En paralelo a estos encuentros, la comunidad se prepara también para "acciones de tipo simbólico como colgar delantales", además de enumerar las mil razones para la huelga en el marco de la campaña de este viernes.

El mismo día 8 de marzo, las extremeñas preparan dos grandes acciones. La principal es la manifestación, pero esa misma mañana prevén presentar reclamaciones ante los tribunales para denunciar "la justicia patriarcal, la no aplicación del principio de igualdad de género o la interpretación de normas como la custodia compartida impuesta".

En Asturias, el trabajo previo a la huelga se divide en tres fases, que se materializan en tres encuentros abiertos. El primero se ha celebrado ya y el segundo va en camino, este domingo. "En el primero se trabajó por comisiones e hicimos una cosa que llamamos Las ocho del ocho", una iniciativa que consistió en que "cada comisión priorizaba ocho medidas de su ámbito", explica Pilar Muñiz, miembro de la Coordinadora del 8M en Asturias.

En los próximos días, las activistas asturianas pretenden asimismo retomar aquello que el pasado año denominaron "meriendas feministas", que se presentan como "otra forma para llegar a las mujeres que no sean las típicas charlas y que funcionaron muy bien en la zona rural". En estos actos, autorganizados por mujeres y asociaciones locales, las asistentes "hablan y exponen sus dudas" respecto a la huelga. Se trata de una "manera de llegar" a la ciudadanía, "más cercana e informal, para que la gente se acerque sin miedo". La primera ya se ha celebrado y las próximas serán el día 15 a las 19:00 horas en el café La Revoltosa (Gijón) y el 1 de marzo a la misma hora en la librería La habitación propia, también en Gijón.

Otra de las iniciativas que reeditan es On the road, por la que las activistas asturianas se acercan a mercados locales para repartir material y octavillas. Este año, con los carnavales de por medio, surge también la idea de realizar un pasacalles feminista en Avilés. Y, en definitiva, "mil cosas que van surgiendo, porque es tan abierto que todo lo que se le ocurra alguien nos parece bien", reconoce Muñiz. Este fin de semana el grupo de laboral se acercará a las mujeres migrantes y el de cuidados organizará un evento para "poner la vida en el centro", pero además el sábado las feministas que tejen la huelga de consumo desplegarán un puesto en el mercadillo ecológico de Gijón. A partir de ahora, concluye Muñiz como resumen, las feministas "entran en una rueda" de actividad sin descanso.

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