moción de censura

El Gobierno busca lanzar un mensaje de "seriedad y estabilidad" frente a "un numerito más" de Iglesias

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el palacio de la Moncloa.

Hace poco más de un año, en mayo de 2016, Mariano Rajoy era presidente del Gobierno en funciones. España caminaba hacia las elecciones del 26 de junio y el mensaje de los conservadores era algo así como 'o nosotros, o el caos'. "No son tiempos para amateurs, no son tiempos de venir al Gobierno a aprender", decía el propio Rajoy en un acto en Navarra, donde había acudido a renovar su pacto con Unión del Pueblo Navarro (UPN). Este mismo mensaje, el de "la seriedad y estabilidad" que otorga a España un Gobierno como el del PP frente a un Podemos sólo preocupado "por los focos, los fuegos de artificio y los numeritos", es el que pretende Rajoy que cale en los ciudadanos tras la moción de censura que arranca este martes en el Congreso de los Diputados. Así lo aseguran a infoLibre fuentes próximas al jefe del Ejecutivo.

"Va a quedar claro que en España hay un Gobierno serio que respeta a una institución como es el Congreso", añaden desde la dirección del PP. Los conservadores consideran una "burla" que Pablo Iglesias haya decidido utilizar a la Cámara baja como "plató de televisión" para una iniciativa que, a su juicio, carece de sentido porque llega sin apoyos y va a terminar en un "sonoro fracaso".

Pero no sólo critican la "irresponsabilidad" de la formación morada por trasladar al Congreso algo que "no toca" ni tiene visos de salir adelante. Sin escuchar a Iglesias, la impresión más extendida en círculos del PP es que Podemos va a aprovechar esta cita para sacudir al Gobierno a cuenta de los escándalos de corrupción. Esto supone, concluyen, dar la espalda al Reglamento, que concibe la moción de censura como una especie de debate de investidura en el que el candidato del grupo responsable de la iniciativa presenta su programa y se somete a la confianza del resto de grupos parlamentarios

"Por mucho que intenten darle la vuelta, en esta ocasión, Rajoy no se examina", mantiene un diputado. En este sentido, recuerda que el presidente del Gobierno se examinó ante las urnas hace un año, el 26 de junio. "Y ganó", añade. "También ganó en la investidura y también logró superar el primer trámite parlamentario de los Presupuestos con mayoría absoluta". "¿Hay alternativa?", se pregunta. Y él mismo se responde: "Rotundamente, no. Y así se verá el martes por la noche o el miércoles por la mañana, cuando se vote". Como en los debates de investidura y la cuestión de confianza, las votaciones serán públicas y por llamamiento.

Agendas despejadas

No será hasta que vaya avanzando el debate cuando podrá verse si va a agotarse el mismo martes o continuará el miércoles. Todo depende, mantienen fuentes parlamentarias de cómo empleen su tiempo los diferentes grupos y de las réplicas. Tampoco estaba cerrado, a última hora de este lunes, si Rajoy va tomar la palabra, si la van a tomar los ministros y cuántos de ellos van a hacerlo. El presidente del Ejecutivo y todos sus miembros tienen la posibilidad de intervenir en cualquier momento.

En previsión de que el debate se extienda a la mañana del miércoles, los miembros del Consejo de Ministros se han vaciado la agenda. Y, la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios, donde se estudian los temas que se debatirán en el Consejo de Ministros del viernes, se ha convocado para la 17.00 horas.

Desde la Presidencia del Gobierno, se ha dado órdenes a los ministros para que se preparen la moción "a conciencia". También se les ha demandado información para Rajoy, lo que lleva a concluir que el presidente y algunos de los miembros de su gabinete tomarán la palabra. "Todo está preparado. Pero se decidirá sobre la marcha. No es fácil cerrar una estrategia sin saber cómo van a venir los demás", señalan desde el Grupo Parlamentario Popular. En todo caso, la opinión más extendida en el PP y en el Gobierno es que su líder sí tomará la palabra. "Sería muy raro dejar desierto ese flanco por muy circo que nos parezca esta iniciativa", considera un dirigente regional. "Como en todo en el PP, la última palabra la tiene Rajoy", subraya.

Si Rajoy definitivamente sube a la tribuna, la respuesta más dura quedará en manos de Rafael Hernando, portavoz de los conservadores en la Cámara baja.

Respecto a los escándalos de corrupción, el argumentario está claro: "Hemos legislado para ello, los escándalos se están investigando y hay gente que en su día estaba dentro del PP que ahora está en la cárcel. No hay mejor balance de actuación que los hechos", defiende un miembro del Comité Ejecutivo Nacional del PP.

Tres ministros muy tocados

Pese a la imagen de estabilidad que desde el Gobierno se quiere trasladar, los conservadores son conscientes del desgaste con el que acuden al debate. A los escándalos de corrupción se suman episodios, algunos de ellos tienen también que ver con la corrupción, que han dejado muy tocados a miembros del Consejo de Ministros. Será complicado, admiten, que se queden fuera de las intervenciones de Podemos y del resto de grupos.

Cristóbal Montoro, titular de Hacienda, ha visto en menos de un mes cómo pasaba de ser el máximo responsable del éxito de los Presupuestos Generales del Estado para 2017 a ser el máximo responsable de que el Tribunal Constitucional (TC) haya tumbado la amnistía fiscal. Fue el pasado jueves cuando el tribunal declaraba inconstitucional esta iniciativa por haber recurrido al decreto ley para su aprobación. Ahora, Montoro, uno de los ministros con los que Rajoy tiene mayor sintonía, está pendiente de acudir al Congreso para explicar la decisión tumbada por el TC. Y, si el PSOE no cambia de idea, llevará su reprobación al Pleno de la Cámara.

Reprobado por obstaculizar las investigaciones de los escándalos acude a este pleno el titular de Justicia, Rafael Catalá. En la misma sesión, también se retiró la confianza al Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, y al por entonces fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix.

Moix presentó su renuncia "personal e irrevocable""personal e irrevocable" al cargo hace un par de semanas, después de que infoLibre desvelara que posee el 25% de una sociedad con sede en Panamá que, a su vez, posee un chalé en la sierra madrileña. Su vacante está pendiente de cubrir.

Por su parte, Juan Ignacio Zoido, titular de Interior, arrastra las polémicas de la etapa de su antecesor, Jorge Fernández, y su número dos, José Antonio Nieto, se ha visto salpicado en la operación Lezo. Cuando estalló este escándalo, se supo que el secretario de Estado de Seguridad se había reunido con el hermano de Ignacio González, Pablo González.

Hasta la fecha, el Gobierno ha hecho una defensa cerrada de estos ministros y así ocurrirá en la moción de censura si la oposición los menciona, consideran las fuentes consultadas.

El argumentario de cabecera

Este lunes, el PP remitía a sus cargos públicos un argumentario monográfico sobre la moción de censura. El texto, al que tuvo acceso infoLibre, lleva el título "Una moción de censura condenada al fracaso".

Los conservadores destacan que en España se han vivido dos procesos electorales "en muy poco tiempo" y que en ambas citas el PP resultó la formación política ganadora.

Frente a un PP ganador, los conservadores ubican a Podemos. "Quedó en tercera posición en ambas ocasiones con una diferencia de casi 70 escaños", destacan.

En este contexto, el partido al que pretende derribar la moción de censura de la formación morada considera que no existen "razones objetivas" para presentar una iniciativa de este calado. No obstante, inisisten en que respetan su "legitimidad".

"La moción es sólo un numerito más de Pablo Iglesias", consideran. "Una moción condenada al fracaso y que tienen un alto coste económico", añaden.

Para el PP, tras la moción de Podemos existe un "uso partidista de las instituciones" con un triple fin: desgastar al Gobierno, ganar notoriedad mediática ante su falta de proyecto político y acabar con el Partido Socialista.

En una semana clave para el principal partido de la oposición, el PP va a intensificar sus llamadas a la responsabilidad de los socialistas en contraposición de Podemos. Así, consideran que la "izquierda radical, extremista y bolivariana de Podemos no puede, ni debe, sustituir  a la izquierda moderada, centrista y europeísta del PSOE".

El discurso de la "recuperación económica"

Rajoy y sus ministros acuden a la moción "muy preparados" para responder a Podemos. La idea es contraponer a Podemos, un partido "sin proyecto y sin alternativa" frente al modelo del PP, el que definen como "de la creación de empleo". 

En este sentido, los conservadores recuerdan que hoy hay "430.000 parados menos que hace un año", que, a mes de mayo de 2017, la cifra de ocupados es de 18.345.414 y que "se han recuperado casi 2,2 millones de empleos de los que se destruyeron durante la crisis".

Para los conservadores, revertir la "senda reformista" de los Gobiernos de Mariano Rajoy sería un error. "Los problemas a los que tenemos que hacer frente requieren sensatez y seriedad, valores que representa Mariano Rajoy, no Podemos", refleja el citado documento de los conservadores.

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