Huelga Educativa
El hartazgo de los docentes marca el inicio del nuevo curso con un calendario de huelgas educativas
Bajar los ratios, reducir la burocracia, subir los sueldos, frenar los recortes de aulas y plantillas. Estas son algunas de las reivindicaciones del profesorado de toda España que han llevado a activar huelgas en diferentes puntos del país. Desde Madrid hasta Cataluña, pasando por Andalucía, son varios los territorios en los que el hartazgo ha despertado una ola de movilizaciones para reclamar mejoras en la educación y en las condiciones de sus docentes.
La Comunidad Valenciana se convirtió a principios de este año en el ejemplo a seguir tras un parón que se prolongó durante 32 días y en el que llegaron a participar más de 30.000 profesores. Sus reivindicaciones se centraban en la bajada de ratios —situada durante el curso 2024/2025 en 10,19 alumnos por profesor—, las mejoras retributivas y reforzar la enseñanza en valenciano.
Sin embargo, el desgaste, sobre todo económico, se convirtió en un lastre. En la reunión que mantuvieron los sindicatos convocantes a finales de junio decidieron continuar con la lucha, pero no mediante una huelga, sino “en la calle, con puestas en escena, gestos, con llevar las camisetas en protesta”, relata a infoLibre Xelo Valls, portavoz de Comisiones Obreras en Valencia. Por el momento, la acción confirmada es una manifestación el próximo 12 de septiembre.
Valls matiza que la huelga actualmente no está desconvocada, sino únicamente paralizada, por lo que se podría reactivar en cualquier momento si lo consideran necesario. Por ahora, aprovecharán las primeras semanas del curso para cerrar reuniones y “tomar el pulso” a los centros y al profesorado.
Las primeras huelgas del curso
En Cantabria comparten las reivindicaciones del resto de comunidades, pero este curso han puesto el foco en las actividades extraescolares. Los sindicatos reclaman a la Consejería de Educación una regulación específica que dé seguridad jurídica a los docentes que participan en excursiones, viajes y otras actividades fuera del horario lectivo. Por esta razón, desde principios de septiembre han activado una huelga de estas actividades.
“No tenemos una orden, un decreto que reunifique toda esta cuestión”, explica Chuchi San Emérito, portavoz de UGT Enseñanza Cantabria, que reclama la “elaboración urgente de un decreto de actividades extraescolares que pueda entrar en vigor en este curso escolar”. Mientras no haya una nueva normativa, el sindicato hace un llamamiento al profesorado para que no participe en estas actividades. Desde la Consejería de Educación responden que “las actividades extraescolares ya están reguladas”, aunque no rechazan revisar y mejorar la normativa vigente, ya que esta deja parte de sus condiciones concretas en manos de cada centro y no existe una regulación autonómica específica y homogénea como la que reclaman los sindicatos.
La huelga, por tanto, se circunscribe a esta cuestión y no engloba el resto de reivindicaciones que el sindicato mantiene abiertas. Entre ellas están la reducción de ratios también en Secundaria y otros niveles, el exceso de burocracia y la reducción de las horas lectivas. “La excepcionalidad se está convirtiendo en una generalidad”, denuncia San Emérito, que sitúa también el foco en los recortes de plantilla y unidades: para este curso se han perdido “176 plazas y 52 unidades escolares”. UGT reclama además que los recursos se organicen en función de las necesidades del alumnado y una mayor atención a la diversidad, por lo que no se cierra a una huelga general.
Este 1 de septiembre también marca la reactivación de la huelga de educadoras de infantil de 0 a 3 años de la Comunidad de Madrid, que lleva activa desde el 7 de abril de este año. “La huelga sigue activa. Paramos las movilizaciones en agosto porque las escuelas cierran y necesitábamos descansar un poco y coger fuerzas, pero ahora volvemos a activarnos”, indica Rosa Marín, portavoz de la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles (PLEI).
Sus reivindicaciones son claras: bajada de ratios, pareja educativa y salarios dignos. “Hasta que no las consigamos, no nos vamos a bajar”, explica Marín, que añade que tienen “mucha paciencia”. “Lo más duro es el comienzo del curso, que normalmente estaríamos ya conociendo a los alumnos y viendo cómo trabajar con ellos, pero este curso no se va a poder hacer. Aparte está la cuestión económica, por lo que desde el primer fin de semana de septiembre vamos a abrir las cajas de resistencia para ofrecer un colchón económico a las educadoras”, relata.
Pese a la situación, asegura que no se rendirán hasta que la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento atiendan sus demandas. “Es tan indignante que los ánimos están bien”, agrega.
8 y 9 de septiembre
El 8 de septiembre comienza el curso en Cataluña y ese día hay una huelga de 24 horas convocada por la Assemblea Educativa de Catalunya (AEC), en la que participan USTEC, CGT, Intersindical, CNT y COS. Los sindicatos consideran insuficientes las mejoras pactadas con el Govern durante la primavera, tras la huelga de cinco días que vivió el territorio en marzo, y reclaman reabrir una negociación sobre los problemas estructurales de la enseñanza pública.
Ese pacto, según indica la Conselleria de Educación, moviliza alrededor de 2.600 millones de euros e incluye refuerzo de plantillas, mejoras salariales y recursos adicionales, entre otras medidas. Por ello, aunque entiende las reivindicaciones del profesorado, pide frenar la huelga para que los alumnos “no tengan que pagar los platos rotos”.
Entre las principales demandas de los docentes están elevar la financiación educativa hasta el 6% del PIB, reducir las ratios, aumentar las plantillas y los recursos para la escuela inclusiva, recuperar poder adquisitivo y vincular los salarios al IPC, avanzar hacia las 35 horas semanales y reducir la carga lectiva y burocrática. También exigen que no se cierren grupos de la red pública, que se blinde el catalán como lengua vehicular y que se mejoren las infraestructuras. “El curso no puede empezar con una falsa normalidad”, resumen desde USTEC.
Tan solo un día después, Galicia vivirá también una jornada marcada por la huelga, pero en este caso solo en la enseñanza concertada. El 9 de septiembre habrá un paro parcial desde las 9:00 hasta las 12:00 horas y varias concentraciones a las 10:00 horas en Vigo, A Coruña, Santiago, Lugo y Ourense. La principal reivindicación es la equiparación de las condiciones entre la concertada y la pública. Los sindicatos reclaman, entre otras medidas, reducir la jornada lectiva, recuperar poder adquisitivo, desbloquear la paga de antigüedad y mejorar la jubilación parcial y las condiciones del PAS.
6 y 14 de octubre
La mecha de las protestas de las educadoras de infantil del 0-3 no se va a quedar solo en Madrid. Tras una jornada de huelga nacional celebrada el 7 de mayo, en Baleares está convocada una jornada de huelga el 6 de octubre. CCOO, UGT y STEI, junto a la Xarxa 0-3, reclaman mejores salarios, recuperación de poder adquisitivo, reducción de ratios y una mayor homogeneidad entre centros y modelos de gestión. También defienden la implantación de la “pareja educativa”, con dos profesionales por aula, y que el trabajo de preparación, coordinación y atención a las familias quede reconocido dentro de la jornada laboral.
Para aumentarla presión sobre el Govern, han diseñado un calendario de protestas que comienza con una concentración ante el Parlament el 9 de septiembre y continúa con movilizaciones en las islas, encierros en más de 25 escoletes y una manifestación el 25 de septiembre, antes del paro general.
El 14 de octubre ha sido la fecha elegida por los docentes de la Comunidad de Madrid para iniciar una huelga general de la educación pública no universitaria. Se trata de la convocatoria más ambiciosa para este curso, ya que es indefinida y cuenta con el apoyo de los sindicatos y asociaciones CCOO, UGT, STEM, CGT, CNT, Solidaridad Obrera, Menos Lectivas, Educación Especial Digna y Queremos FP.
La fecha fue elegida tras una votación realizada el 24 de junio. La principal razón para retrasar el inicio de la huelga hasta octubre, en lugar de hacerla coincidir con el comienzo del curso, fue disponer de tiempo para prepararlo todo y evitar que se solaparan ambos momentos. Los convocantes reclaman reducir las horas lectivas hasta 17 en Secundaria y FP y 22 en Infantil y Primaria, rebajar de forma más ambiciosa las ratios, reforzar las plantillas de orientación y atención a la diversidad y aumentar en 600 euros mensuales el complemento específico docente.
A ello suman la reducción de la burocracia, mejoras en FP y Educación Especial, la recuperación de las aulas de enlace y un plan de climatización y mejora de las infraestructuras. La Comunidad, en cambio, defiende que buena parte de estas cuestiones ya están contempladas en el acuerdo sectorial firmado en 2025 y que se están aplicando de forma progresiva. La consejera Mercedes Zarzalejo ha defendido que “es un acuerdo sectorial que se firmó el año pasado. Estamos cumpliéndolo a rajatabla” y ha cuestionado el sentido de la convocatoria.
La puerta para evitar el conflicto, sin embargo, sigue abierta. El comité de huelga remitió el 25 de agosto una carta a Zarzalejo para pedir una negociación y una “respuesta inmediata” que permita “no abocar a las aulas a un conflicto prolongado”. La Consejería ha mostrado disposición a escuchar las reivindicaciones, aunque el comité todavía no ha recibido una respuesta formal y el Gobierno regional mantiene que el acuerdo vigente debe ser el punto de partida.
El 11 de noviembre
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En Andalucía, el 11 de noviembre es la fecha marcada para una huelga de 24 horas en todos los niveles de la educación pública. La decisión fue anunciada por la Asamblea por la Educación Pública Andaluza, en la que participan sindicatos, profesores y padres de alumnos, pero, según explica a este periódico Felipe Gómez, portavoz en esta comunidad de CCOO Educativa, la huelga podría desconvocarse si se consiguen avances al inicio del curso.
Todavía no hay una tabla reivindicativa común cerrada definitivamente, pero la plataforma pretende aprobarla el 26 de septiembre. Por ahora, el eje de sus reivindicaciones es la lucha contra la “infrafinanciación y la progresiva mercantilización y privatización” de la educación.
También hay movimiento en comunidades como Aragón, Navarra y Castilla y León, que, aunque no han anunciado ninguna huelga, sí han mostrado su apoyo a la convocatoria de movilizaciones y manifestaciones para denunciar la situación límite en la que, a su juicio, se encuentra la educación en España.