Marlaska admite que hay que “extraer lecciones” de la crisis de Ceuta y anuncia un refuerzo de la frontera
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reconocido este viernes en el Congreso que es necesario “extraer lecciones” de la entrada masiva de migrantes en Ceuta de los pasados 30 y 31 de julio y ha anunciado nuevas medidas para reforzar la frontera ante posibles episodios similares. Al mismo tiempo, ha defendido la respuesta del Gobierno y ha pedido el “cese de cualquier tipo de violencia” después de los altercados registrados durante las últimas noches en la ciudad autónoma.
“La violencia no es el camino para resolver ningún problema”, ha insistido Marlaska ante la Comisión de Interior, donde ha reconocido la “complejidad” de la situación y ha trasladado su “empatía absoluta” a los ceutíes. El ministro ha contrapuesto ese llamamiento a quienes, a su juicio, se han dedicado estas semanas a “desinformar”, buscar rédito político o fomentar el enfrentamiento y la estigmatización de las personas migrantes.
Durante su intervención, ha cifrado en 72.000 las personas que entraron en Ceuta a finales de julio. Según Interior, la mayoría regresó voluntariamente a Marruecos durante las primeras 24 horas y los retornos han continuado desde entonces, por lo que actualmente quedarían en la ciudad unas 5.000 personas, entre ellas 1.500 menores.
El ministro ha vuelto a poner en valor la cooperación con Marruecos, que ha calificado de “sostenida y eficaz”, y ha defendido que el Ejecutivo actuó con “contundencia” desde el primer día ante lo que considera un ataque a la integridad territorial de España.
Espigones más largos, drones y boyas permanentes
Buena parte de las medidas anunciadas por Interior buscan precisamente impedir que vuelva a producirse una entrada de esas dimensiones. El Ministerio prevé alargar los espigones del Tarajal y Benzú, instalar un sistema permanente de contención marítima mediante boyas fondeadas y reforzar la vigilancia aérea mediante drones.
A estas actuaciones se sumarán embarcaciones ligeras de intervención y dispositivos remotos de actuación subacuática, además de la construcción de un Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) permanente con capacidad para 800 personas.
Interior ha solicitado financiación europea para parte de estas actuaciones en Ceuta y Melilla. La inversión prevista asciende a 35,6 millones de euros, con una cofinanciación comunitaria del 90%, que permitiría recibir alrededor de 32 millones.
El dispositivo se completa con la futura construcción de una nueva Jefatura Superior de la Policía Nacional en Ceuta, presupuestada en 23,4 millones, y una nueva Comandancia de la Guardia Civil, con una inversión de 43 millones. Marlaska ha recordado además que actualmente hay más de 1.600 agentes de Policía Nacional y Guardia Civil desplegados sobre el terreno, con apoyo de las Fuerzas Armadas.
PP y Vox elevan a cerca de 20.000 los migrantes en Ceuta
Uno de los principales enfrentamientos de la comparecencia ha girado en torno al número de personas que todavía permanecen en la ciudad. Tanto PP como Vox han rechazado la cifra de 5.000 ofrecida por Marlaska y han acusado al Ejecutivo de minimizar la situación.
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El diputado popular Javier Celaya ha asegurado que la cifra real está “más cerca de los 20.000 que de los 10.000”. Como argumento, ha afirmado que Cruz Roja llegó a preparar unas 9.300 bolsas de alimentos en la playa del Trampolín destinadas únicamente a adultos. Vox ha coincidido con esa estimación y ha acusado al Gobierno de “disfrazar la realidad”.
Pese al choque, el PP ha coincidido con Marlaska en reclamar el fin de la violencia. Celaya ha advertido de que quienes creen que acosar a periodistas, impedir el trabajo de Cruz Roja o protagonizar incidentes ayuda a Ceuta “se equivocan completamente”, aunque ha atribuido la indignación de parte de la población a la actuación del Gobierno.
Marlaska, por su parte, ha criticado los discursos que hablan de los migrantes como “invasores” o “delincuentes” y ha denunciado los llamamientos a “cazar inmigrantes”, que considera incompatibles con los principios democráticos y el respeto a la dignidad humana.