El futuro del PSOE

Zapatero ve “inevitable” la repetición de las elecciones generales

Zapatero descarta la tesis de Felipe González y cree “inevitables” unas nuevas elecciones

Ibon Uría

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero no apoya la tesis de Felipe González de que el PSOE se abstenga para favorecer un Gobierno de PP y Ciudadanos. Zapatero cree que esa vía no tiene recorrido y que no prosperará en el seno del partido. Sin embargo, opina que el resultado salido de las urnas el pasado 20 de diciembre hace complicado lograr una investidura. Por eso estima que el escenario más factible es el de que se repitan las elecciones generales.

Según fuentes muy próximas a Zapatero, consultadas por infoLibre, el ex número uno del PSOE ha señalado en privado que es muy difícil conseguir una investidura dada la situación en el Congreso de los Diputados, donde ni el bloque que podrían conformar PP y Ciudadanos ni el que alternativamente podrían llegar a integrar PSOE, Podemos e IU alcanzan por sí solos los votos necesarios para garantizar el nombramiento de un nuevo presidente del Gobierno. "Las elecciones son practicamente inevitables", ha asegurado el expresidente.

Pero, a juicio de Zapatero, la salida para evitar la repetición de los comicios no debe ser la abstención de los socialistas, como ha sugerido en un encuentro en España con embajadores de la Unión Europea el también expresidente Felipe González. En una entrevista en El País, González detalló su posición: "Ni PP ni PSOE deberían impedir que el otro gobierne". Además, cargó contra Podemos, a cuyos dirigentes acusó de querer "liquidar el marco democrático de convivencia" y de ser "puro leninismo 3.0".

Zapatero, en cambio, sostiene que la idea de que los socialistas permitan gobernar al PP supondría "liquidar" a los socialistas. ¿El motivo? Que el PSOE ya no sería la alternativa a la derecha, porque habría facilitado un Gobierno de los conservadores, de modo que Podemos pasaría a ser el único adversario real de los de Rajoy. Si los socialistas favorecieran los intereses del PP, razona el expresidente de acuerdo con las fuentes de su entorno consultadas por infoLibre, sólo quedarían el PP y Podemos.

Por eso, señalan estas mismas voces, el último presidente socialista hasta la fecha está convencido de que ni siquiera el IBEX 35 ve con buenos ojos la posibilidad de que el PSOE ceda para permitir que Rajoy u otro candidato del PP repita en la Moncloa, pues implicaría la liquidación del partido de Pedro Sánchez. Además, y según las fuentes del entorno de Zapatero, hay "cero posibilidades" de que esa vía prospere en el seno del PSOE. El expresidente está convencido de que nadie defenderá esas tesis en el Comité Federal, órgano que determina la política de alianzas del partido según sus estatutos.

Claro que la alternativa, el posible pacto con Podemos, también plantea dificultades. En opinión de Zapatero, el PSOE tiene que hablar con Podemos. Aunque a su juicio hay dos grandes problemas. El primero es que no hay una mayoría parlamentaria de izquierdas. Zapatero ha advertido de que una cosa es la posible investidura y otra bien diferente gobernar.

El segundo escollo es que con el partido de Pablo Iglesias no hay confianza. El clima y las relaciones entre los socialistas y el partido morado está enrarecido, especialmente desde que el viernes el propio Iglesias aireara ante las cámaras sin contacto previo con Pedro Sánchez su propuesta de un Ejecutivo PSOE-Podemos-IU del que él mismo sería vicepresidente. A juicio de Zapatero, esa escenificación ha ahondado las distancias, pues no se puede dejar a otro partido que "te nombre los ministros".

Felipe González se queda solo

Entre los actuales dirigentes del PSOE las tesis del expresidente González no parecen haber calado. El propio secretaro general, Pedro Sánchez, se pronunció este miércoles al respecto. "¿Qué le parece la opinión del expresidente González?", le preguntó una periodista. "No creo que haya ningún argumento para que el PSOE lo apoye [al PP] por activa o por pasiva. Es más, insisto: creo que ahora mismo lo que nos están pidiendo millones de españoles es que el PP deje de ser Gobierno", respondió Sánchez.

El PSOE andaluz que comanda Susana Díaz, la federación con más peso a nivel interno, apoyó las palabras de Sánchez. El portavoz socialista en el Parlamento Andaluz, Mario Jiménez, afirmó que la de González es una "opinión personal" que "respeta", pero agregó que "ni por acción ni por omisión" apoyarán los socialistas la investidura de Rajoy o la de cualquier otro miembro del PP. Jiménez también recordó que el pasado 28 de diciembre el Comité Federal del partido aprobó una resolución en ese sentido.

El líder de los socialistas castellanomanchegos, Emiliano García-Page, también rechazó un acuerdo de Gobierno con los conservadores. García-Page se reunió con Sánchez este miércoles, en el marco de la ronda de contactos que el secretario general mantiene esta semana con sus barones. Aseguró que no es partidario de un Gobierno "de pastiche" con el PP y cargó contra cualquier "cambalache" con el partido de Rajoy. "La mayoría de la gente quiere un cambio con un sesgo progresista", añadió.

Otros dos presidentes autonómicos socialistas cargaron igualmente contra la gran coalición. El valenciano Ximo Puig subrayó que "no es bueno para España un Gobierno PSOE-PP" y que el partido de Rajoy "no está en condiciones de gobernar España". El aragonés Javier Lambán, por su parte, apuntó que la mejor manera de "servir a España" es decirle al PP que "tiene que irse a la oposición". Lambán dijo que su "preferencia" es una "fórmula de acuerdo" con Podemos e IU porque son los "aliados naturales" del PSOE, si bien matizó que hay que contar también con Ciudadanos para lograr mayor "solidez" parlamentaria.

Finalmente, la secretaria general de los socialistas de Navarra, María Chivite, consideró este miércoles que Sánchez debe negociar "con Podemos y con otras fuerzas" si el rey le encarga formar Gobierno. "Creo que Pedro lo va a intentar", remachó Chivite, para quien "el PP y Rajoy están desacreditados para liderar el país".

La vieja guardia, por la gran coalición

Desde el 20-D, son ya más de una decena los exministros del PSOE los que se han pronunciado a favor de facilitar un Gobierno del PP o, incluso, de la gran coalición entre conservadores y socialistas. Las primeras declaraciones en esa línea llegaron apenas 72 horas después de los comicios, cuando cuatro exministros de González y Zapatero aparecieron en la portada del diario económico Expansión a favor de un gran pacto bipartidista.

Las voces de la vieja guardia del partido que protagonizaron esa estampa fueron Valeriano Gómez –ministro de Trabajo con Zapatero–, Carlos Solchaga –titular de Industria, Economía y Hacienda con Felipe González–, Javier Gómez-Navarro –responsable de Comercio y Turismo también con González– y Julián García Vargas –responsable de Sanidad entre 1986 y 1991 y de Defensa entre 1991 y 1995–. 

Gómez, por ejemplo, pidió que su partido no rechazara "de plano" un gran pacto, mientras que Solchaga y García Vargas fueron más allá al considerar que la salida "menos mala" actualmente sería un "compromiso firme" del bipartidismo que garantizase una mayoría "estable" en el Congreso. "PSOE y Ciudadanos deben firmar un pacto para abstenerse y permitir que el PP gobierne durante nu mínimo de dos años", agregó Gómez-Navarro.

En esas mismas fechas, quien fuera ministro del Interior con Felipe González, José Luis Corcuera, pidió la dimisión de Pedro Sánchez y exigió no pactar con Podemos, que a su juicio quiere "disolver España". Otro integrante de los gabinetes de González, Jerónimo Saavedra, propuso por su parte "un Gobierno de pactos con abstenciones a cambio de leyes concretas a las que debe comprometerse el PP". "No hay otra fórmula", apuntó.

En los últimos días se pronunció también sobre esta cuestión Bernardino León, que ocupó la Secretaría de Presidencia en el equipo de Zapatero y que reclamó un "paso atrás" de Sánchez y Rajoy y un Ejecutivo de "gran pacto" para hacer frente al "riesgo de inestabilidad" que existe en Cataluña. León afirmó que esa es "la opción más virtuosa" después de "haber descartado las demás".

El exvicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, expuso por su parte en un artículo en la revista Tiempo que la posibilidad de formar un Gobierno de izquierdas liderado por el PSOE tiene una "dificultad insalvable": el apoyo de algunos grupos a "un proceso difuso, el inventado derecho a decidir". Por eso, y salvo que este "difícil intento de Pedro Sánchez llegase a puerto", consideró "más probables" las opciones de un Gobierno del PP en minoría o nuevas elecciones.

Finalmente, la Fundación España Constitucional, en la que participan los exministros socialistas José Bono, Elena Salgado, Cristina Garmendia y Carlos Solchaga, emitió un comunicado donde abogó por "un Gobierno de amplio respaldo" formado por "dos o más partidos constitucionalistas" y que desarrolle un "programa concreto y firmado, al menos, para media legislatura", entre cuyas medidas debería incluir la reforma de la Constitución en un plazo de dos años. El presidente del PSOE de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, también se pronunció "a título personal" a favor de que el PSOE permita gobernar en minoría al PP.

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